Más de 40 espectadores disfrutaron de una mediación artística que les permitió jugar y comprender detalles de las puestas en escena.
El pasado 04 de julio, en la Sala Multi Expresión del Edificio Eleazar Huerta Valcárcel, se presentaron las obras de teatro “Alicia en el País de las Maravillas” y “El Mago de Oz”, basadas en cuentos clásicos para la primera infancia. El evento se enmarcó en el cierre de la asignatura Teatro y Representación Escénica para la carrera de Pedagogía en Educación Parvularia, liderada por la académica del Instituto de Lingüística y Literatura, Ruth Marina Belmar.
Esta actividad está relacionada directamente con la valoración del cuerpo y la voz, la presencialidad y la sensibilidad, como herramientas de expresión y comunicación, poniéndolas al servicio de la educación para la primera infancia, por ende, es de suma importancia para la formación inicial docente.
El curso se dividió en dos equipos para desarrollar las puestas en escena: “Alicia en el País de las Maravillas” y “El Mago de Oz”, donde las y los estudiantes se hicieron cargo de la actuación, producción, iluminación, dramaturgia, dirección y mediación artística, logrando de este modo trabajar colaborativamente por un objetivo en común.

Al respecto, Carolina Mercado, estudiante de la carrera y directora de Alicia en el País de las Maravillas comenta que: “Fue un mes de arduo trabajo, constantes ensayos (mínimo 1 por semana), afinar detalles en conjunto con los actores y acoger sugerencias de todas las personas pertenecientes al equipo y de la profesora responsable del curso. Si bien todo este proceso tuvo sus momentos de cansancio, estrés y problemáticas como equipo, logramos alcanzar los objetivos, y se generó un ambiente de cooperación, trabajo en equipo. Por lo tanto, creamos un nuevo vínculo entre todos y todas en base al trabajo en equipo, el respeto y la buena convivencia, disfrutando de cada ensayo que se realizó, compartiendo risas, buenas vibras y unión, si pudiera definir este proceso en una palabra sería: Maravilloso.”
En tanto, la directora de la Escuela de Pedagogía en Educación Parvularia, Dra. Alicia Zambrano, comentó que la puesta en escena fue extraordinaria, donde las estudiantes y el estudiante de cuarto año desplegaron su creatividad, dramaturgia y mediación artística pensada para la primera infancia. “Sin duda, esta experiencia enriquece el currículum y tributa al perfil de egreso de forma notable. Respecto a las proyecciones, nos coordinaremos con cada una de las directoras de las obras, para gestionar que sus obras puedan ser presentadas a niñas y niños para la semana de la infancia, donde colaboraremos como escuela y en el marco de vinculación con el medio de la carrera de Educación Parvularia”, expresó.





Durante la intervención, las y los estudiantes ocuparon los tres niveles del edificio, incluyendo escaleras, ascensores, ventanales, hall y la Sala Multiexpresión, donde se dio inicio y término a la obra. El público acompañó el recorrido y vivió una experiencia escénica inmersiva que invitó a reflexionar sobre los lenguajes artísticos y su potencial transformador.
Por su parte, Kathina Riquelme Vásquez, estudiante de primer año de la carrera, comentó que participar en el montaje fue una experiencia intensa y significativa. “Al principio sentía nervios, sobre todo por el tipo de montaje que estábamos haciendo, que se alejaba bastante del teatro más clásico, pero a medida que avanzamos en el proceso, empecé a disfrutar cada parte: desde la creación colectiva, los ensayos, hasta el momento de estar en escena. Como futura profesora, valoro profundamente este tipo de experiencias porque nos sacan de la sala de clases y nos invitan a explorar otras formas de comunicar, educar y de construir sentido”, señaló.
El principal desafío para el elenco fue proyectar la voz y mantener la presencia escénica en un montaje itinerante que debía escucharse con claridad en todo el edificio. Estas habilidades, indicaron, se relacionan directamente con su futura labor docente.

Durante los meses más duros de la pandemia, mientras gran parte de la población permanecía resguardada en sus hogares, Pilar Azócar —entonces tesista y hoy antropóloga— comenzó a desempeñarse como monitora social en un albergue municipal de Osorno. Lo que comenzó como una oportunidad laboral, se transformó en el punto de partida para una investigación etnográfica que recoge, con sensibilidad y profundidad, los relatos de personas en situación de calle: una población históricamente invisibilizada tanto en las estadísticas como en el discurso institucional, según la autora.
En sus reflexiones finales, la investigadora también advierte sobre un vacío institucional y estadístico en torno a esta población. Hasta hace poco, la única fuente oficial eran los registros del Registro Social de Hogares, un sistema voluntario que muchas personas en situación de calle desconocen o directamente desconfían.

Este lunes 30 de julio, en la Sala Jorge Bárcena, estudiantes de cuarto año de Pedagogía en Lenguaje y Comunicación presentaron sus trabajos finales en el marco del cierre de la asignatura Fotografía y Literatura, dirigida por la Dra. Cecilia Rodríguez.
Este es el tercer año consecutivo en que se socializan los proyectos, donde las creaciones combinan imagen, sonido y poesía en diálogo con la literatura. En esta versión, se dio inicio a la actividad con un homenaje al poeta valdiviano Bruno Serrano, recientemente fallecido, a modo de reconocer y poner en valor la obra literaria creada en el territorio local.
La profesora Cecilia Rodríguez destacó la relevancia de esta instancia para la formación pedagógica de los docentes en formación, al permitirles explorar nuevas estrategias didácticas. “Es una manera de llevar la poesía y la literatura a medios que combinan imagen y texto. Eso, de alguna manera, hace que el contenido sea más cercano a los estudiantes y que aprendan una nueva metodología de enseñanza para llevar al aula”, explicó.
En la sección de Videopoema, el primer lugar fue otorgado a Nicolás Ojeda, con su obra titulada “Dios es mi copiloto”. Mientras que en la categoría de Fotolibros, el reconocimiento recayó en las estudiantes Valentina Véliz y Paloma Pérez.
Respecto al vínculo entre esta experiencia y su formación profesional, Paloma reflexionó: “Dentro del aula hay niños y niñas que no saben cómo expresarse, o les cuesta mucho hacerlo, eso es algo que comparto con ellos. Por lo mismo, creo que esta instancia fue un buen momento para reflexionar y darle espacio a los que no tienen voz. También destaco que este trabajo me ayudó a soltar mi creatividad y encontrar nuevas formas de enseñar en el aula”.
El pasado martes 23 de junio, en el Gimnasio Teja 1, se realizó el Segundo Encuentro de Fútbol Ciego Escolar, una iniciativa que busca promover el deporte y la inclusión en la comunidad educativa local. La actividad reunió a estudiantes del Colegio Masters College, Liceo Las Ánimas y Colegio Deportivo de Valdivia, quienes vivieron una enriquecedora jornada de deporte adaptado que puso en valor la diversidad y el trabajo colaborativo.
El fútbol para ciegos, también denominado fútbol 5, es una disciplina derivada del fútbol sala convencional, especialmente diseñada para personas con discapacidad visual. En este deporte, los jugadores utilizan parches y antiparras, y se orientan gracias a las indicaciones verbales del arquero, el entrenador y el guía, mientras disputan el balón sonoro con el propósito de anotar goles. Cada equipo está conformado por cinco jugadores en cancha.
Este encuentro fue resultado del trabajo realizado durante el semestre en la asignatura “Sensibilización a la discapacidad y deporte adaptado e inclusión”, liderada por la académica del Instituto de Ciencias de la Educación, Pamela Tejeda Cerda. En este contexto, docentes en formación de la carrera de Pedagogía en Educación Física, Deportes y Recreación llevaron a cabo clínicas deportivas en diversos establecimientos educacionales de la ciudad, fomentando la práctica del deporte adaptado como herramienta de formación integral y de construcción de entornos escolares más inclusivos.
La jornada fue ampliamente valorada por directivos, docentes y estudiantes participantes, quienes destacaron la relevancia de este tipo de instancias para fortalecer la inclusión, el respeto por la diversidad y el compromiso con la justicia social en la educación.
En el marco de la asignatura “Seminario de Título I”, coordinado por los docentes de la Escuela de Educación Física Carolina Belmar, Loreto Libuy y Sebastián Peña, se llevó a cabo un Coloquio Interuniversitario junto al semillero de investigación del Programa Deporte, Sociedad y Buen Vivir (DSBV) de la Universidad de Los Lagos.
El pasado miércoles 18 de junio, en el Centro de Interpretación Patrimonial De Todas las Aguas del Mundo, se realizó el lanzamiento oficial del juego de mesa “Lewfü Kawen, Remar en el río”, una innovadora propuesta pedagógica creada por Valentina Chavarría, estudiante de Pedagogía en Historia y Ciencias Sociales, en el marco de su tesis de vinculación con el Magíster en Educación. El proyecto contó con el patrocinio del Fondecyt Regular N.º 1220685, dirigido por la académica del Instituto de Historia y Ciencias Sociales, Dra. Patricia Thibaut.
Este material lúdico y educativo invita a recorrer, desde una perspectiva situada, las cuencas del Ainil Lewfü (Río Valdivia) y el Wenulewfü (Río Bueno), integrando la historia ambiental mapuche, la interculturalidad y la multimodalidad. Inspirado en la trayectoria personal de su autora, quien ha crecido en territorio mapuche williche y ha desarrollado una estrecha relación con el río, los humedales y el wampo, el juego representa una forma de visibilizar estas vivencias y saberes territoriales.
Sobre el vínculo personal presente en el material, Valentina agrega que “en territorio mapuche williche, las prácticas cotidianas están muy vinculadas al río y los humedales. Después también hice remo, lo que me permitió conocer lo que es navegar en estas aguas y vincularme con el wampo, a la vez que he participado en instancias de educación ambiental y cambio climático”.
Al respecto, la Dra. Patricia Thibaut destaca: “Es importante expandir y diversificar nuevas formas de aprender en las aulas, considerando que hoy contamos con mayores herramientas para construir significado a través de lo multimodal, lo cual requiere comprender también los códigos propios de estos modos”.