Será entregado por la Sección Folklore de la Sociedad Chilena de Historia y Geografía en la ciudad de Santiago el miércoles 11 de diciembre a las 11:30 horas en el Salón del H. Senado del Congreso Nacional.
Por su valiosa y sólida contribución a los estudios y difusión de la cultura tradicional folklórica y popular de nuestro país, la Sección Folklore de la Sociedad Chilena de Historia y Geografía entregará al académico de la Universidad Austral de Chile, Dr. Cristian Yáñez Aguilar, el Premio Nacional Rodolfo Lenz 2024, categoría Investigación.
La Sociedad de Folklore Chileno fue fundada el 18 de julio de 1909 por el Dr. Rodolfo Lenz, distinguido académico alemán contratado por el Gobierno de Chile en 1889, para realizar docencia en el Instituto Pedagógico. La fundación de la sociedad la realizó conjuntamente con destacados intelectuales de la época, la misma que posteriormente en 1911 colaboró activamente en la fundación de la Sociedad Chilena de Historia y Geografía, convirtiéndose en su Sección Folklore.
Como homenaje a su fundador, el Directorio de la Sección ha establecido a partir del presente año 2024 el Premio Nacional Rodolfo Lenz en dos categorías: Investigación y Trayectoria.
“Es una responsabilidad enorme”
Para el Dr. Cristian Yáñez, se trata de un reconocimiento que recibe con un enorme sentido de responsabilidad y humildad. “Agradezco profundamente a la Sección Folklore de la Sociedad Chilena de Historia y Geografía. Es una responsabilidad enorme porque es una institución continuadora de la Sociedad del Folklore Chileno, la entidad pionera en el país y América Latina que dio inicio -bajo este enfoque- el estudio de las manifestaciones populares en el marco del surgimiento de las ciencias sociales en Chile”.
Agrega que “con mucha honra porque además el premio rememora la figura del Dr. Rodolfo Lenz, impulsor de la Sociedad del Folklore Chileno y un intelectual que abrió espacios pioneros en Chile e impulsó la valorización de los conocimientos y las manifestaciones genéricas populares en el mundo académico. Ello me ha tenido pensando sobre la enorme responsabilidad que implica este reconocimiento”.
También recibe este premio “con una sensibilidad colectiva. En ese sentido, pienso en la importancia del quehacer que se desarrolla en la Facultad de Filosofía y Humanidades y, en particular, desde el Instituto de Comunicación Social donde he desarrollado mi actividad académica de docencia e investigación siempre con el apoyo cariñoso de mis colegas”.
“Pienso en nuestros estudiantes que son el motor de nuestra actividad docente e investigativa. Como alumni también porque la Universidad Austral de Chile es mi alma mater y fue aquí donde descubrí que el mundo académico puede ser una instancia de desarrollo epistémico y sociocultural cuando se asume con compromiso y perseverancia”, señala.
¿Qué es lo que más destacarías de tu contribución?
“Primero, hemos venido desarrollando un estudio de manifestaciones genéricas populares desde enfoques contemporáneos, especialmente comunicativos, de los estudios folklóricos. Lo segundo es el trabajo de vinculación con los nuevos paradigmas del campo de los estudios folklóricos que se han desarrollado a través de postgrado en universidades norteamericanas, europeas y en algunos centros de América Latina como la Universidad de Buenos Aires (UBA) en la Facultad de Filosofía y Letras. Lo tercero es un esfuerzo por historizar la historia del campo del folklore en Chile”.
¿Por qué es importante en el Chile de hoy revitalizar los estudios y difusión del folklore de nuestro país?
“El campo cultural del folklore convoca especialmente a artistas que siguen distintos fundamentos estéticos, a veces con un capital conceptual explícito o en otras bastaste implícito. Actualmente muchos de los marcos conceptuales provienen de áreas como las artes y en ocasiones de algunas disciplinas sociales, pero no siempre desde los denominados estudios folklóricos. También destacan comunicadores sociales y gestores culturales que enmarcan sus prácticas profesionales en el campo del folklore o que utilizan de distintas formas esta categoría. Además, al igual que en varios países de América Latina, la categoría folklore –más o menos entre 1930 y 1970- se institucionalizó en espacios gubernamentales. Más o menos por esa época se produjo una brecha entre planteamientos que se venían desarrollando desde la década del 40 y lo que a partir de fines del siglo XX se conoció como las Nuevas Perspectivas de los Estudios Folklóricos. Estos últimos se hicieron cargo de temáticas como el nacionalismo, la cuestión de las identidades, el colonialismo, los conflictos, las tradiciones, y también incorporaron la cuestión de la profundidad epistemológica”.
“Sin embargo, y por razones que además conectan con los procesos políticos del período, se terminó por generar un distanciamiento de la academia con los planteos del siglo XX y, por ende, con la propia categoría de folklore pese a que esta ha seguido siendo clave en espacios socioculturales relevantes. A eso se suma la enorme presencia de la enseñanza del folklore que, en Chile, forma parte del currículum de asignaturas que las y los niños cursan en la enseñanza básica y media y que forma parte de los procesos de socialización. Esos son algunos elementos que nos mueven a intentar aportar incorporando la visibilización de algunos paradigmas contemporáneos que pudiesen entrar en diálogo, por un lado, con los desarrollos académicos, pero también con los propios agentes que forman parte del campo y quienes de a poco se incorporan a él como artistas, educadores, comunicadores o gestores”.
Lo interesante que no solo estudias el folclor si no que lo pones en práctica. ¿Cómo es esa mixtura entre teoría, investigación y práctica?
“Mi vinculación con el campo artístico del folklore viene desde mi infancia en la Isla de Quehui, archipiélago de Chiloé. Mi abuelo Agustín Aguilar fue músico isleño en las mingas y medanes que vivió como parte de su contexto. Posteriormente mi madre Tatiana Aguilar ya participó en el campo artístico del folklore a través de los Conjuntos Folklóricos del Magisterio en Chiloé, lo mismo que mi padre Ramón Yáñez, que es compositor de muchas canciones que recogen memorias del mundo insular y hablan de las transformaciones sociales y ambientales. Siempre participé de este mundo desde lo vivencial. Posteriormente en mi calidad de estudiante UACh integré el Ballet Folklórico hasta los últimos años en que estuvo el Prof. Julio Mariángel. La Universidad Austral de Chile fue el espacio donde encontré herramientas que me llevaron a comenzar a pensar sobre todo este caudal de expresiones desde un posicionamiento más analítico y crítico. Luego pude avanzar en el estudio de los nuevos paradigmas en la pasantía doctoral en la Universidad de Buenos Aires o en el Folklore Fellow Summer School. Por supuesto que todo este tiempo ha sido clave mi vinculación con investigadores de la Red de Folkcomunicación en Brasil, especialistas en manifestaciones expresivas a nivel internacional y con mis colegas del ICOM y facultad que desarrollan un muy significativo trabajo en temáticas culturales desde las ciencias sociales o la semiótica”.
¿Qué mensaje podrías compartir a las y los alumnis UACh y a las y los estudiantes?
“A las y los estudiantes les diría que aprovechen el espacio que ofrece la universidad como instancia formativa pero que no se queden solo con la cuestión instrumental de los conocimientos sino que siempre tomen las herramientas para aportar a la sociedad desde el punto de vista de los saberes que cultivan. Como ex estudiante valoraría el que viniendo de un mundo isleño del que aprendí mucho, tuve aquí la posibilidad de desarrollar un camino académico que descubrí mientras cursaba asignaturas en el pregrado (periodismo) y de que siempre tuve el estímulo para desarrollar búsquedas aunque éstas no se enmarcaran en los paradigmas predominantes”.
Destaca trayectoria
Doctor en Ciencias Humanas, mención Discurso y Cultura, Universidad Austral de Chile. Cursó el Folklore Fellows’ Summer School, en la School en University of Eastern Finland (UEF), Finlandia. Realizó estancia doctoral para estudios sobre las Nuevas Perspectivas de los Estudios Folklóricos en torno a las teorías de la performance en la Universidad de Buenos Aires, Argentina. Es Magíster en Comunicación por la Universidad Austral de Chile (UACh) y Postítulo en Investigación Musical, por la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV). Licenciado en Comunicación Social, Bachiller en Humanidades y Ciencias Sociales, y Periodista por la UACh. Miembro de la Confederación de Acordeonistas de Chile. Realizó estudios en el Programa Profesional en Acordeón en el Conservatorio Nacional de Acordeón CNA-Chile. Profesor Adjunto en el Instituto de Comunicación Social en la Universidad Austral de Chile desde donde imparte clases de pre y postgrado. Cuenta con más de setenta publicaciones entre autoría de libros, edición de libros y capítulos, además de artículos académicos.
Entre algunas de sus publicaciones como autor y coordinador de libros se pueden mencionar los siguientes: “Maestros, cultores y folkloristas: una aproximación histórica a los Conjuntos Folklóricos del Magisterio en Chiloé. Ediciones Kultrún” (2023). “Seguidillas: Ecos, melodías y contextos de un género folklórico más allá de las fronteras”, volumen II, Editorial La Mancha (España), junto a Lola Segarra y Francisco Javier Moya Maleno (2024), y Volumen I (COYDE Los Ríos), 2022. También publicó el libro “Folklore y Comunicación: enfoques para el análisis cultural” (Editorial Ediciones Universidad de La Frontera), coordinado junto al Dr. Fernando Fischman, y “Canto, memoria y fiesta en Chiloé Insular: Gozos y cantos religiosos en las islas de Quehui y Chelín” (Texto Contexto, 2017), entre otros. Además de capítulos de libro y artículos en revistas académicas. Coordinador de la DTI “Folkcomunicación” en la Asociación Iberoamericana de Investigación en Comunicación y “Vice-coordinador” del GT1 “Comunicación Intercultural y Folkcomunicación”, de la Asociación Latinoamericana de Investigación en Comunicación. Para el período 2022-2024 ha sido Presidente de IOV (Organización Internacional de Arte Popular) Sección Chile y miembro del Directorio de la Corporación Cultural Municipal de Valdivia. Trabaja en el ámbito artístico con agrupaciones del campo cultural del folklore.



La Feria de Presentación de los Proyectos de Aprendizaje y Servicio 2024 se consolidó como un espacio único de interacción entre la academia y las comunidades escolares de la región. Un total de 39 estudiantes de cuarto año de Pedagogía en Historia y Ciencias Sociales compartieron los resultados de sus prácticas de formación situada, destacándose por la integración del modelo de aprendizaje-servicio como un sello distintivo que promueve el trabajo colaborativo con diversas comunidades educativas.
El evento marcó un hito significativo para el Núcleo de Innovación y Desarrollo en Co-docencia y Aprendizaje-Servicio (NIDi-CAS), que acompañó y orientó a los estudiantes durante el desarrollo de sus prácticas. Este núcleo, perteneciente a la Vicerrectoría de Investigación, Desarrollo y Creación Artística (VIDCA), trabaja en la implementación de un modelo educativo que fortalezca la experiencia de aprendizaje en las escuelas, fomentando la colaboración entre estudiantes de pedagogía y docentes en ejercicio. El objetivo es generar experiencias de aula reales y significativas, centradas en el desarrollo integral de los escolares.
Por su parte, Patricio Álvarez, docente del Colegio Los Conquistadores, señaló “Es fundamental que la universidad se vincule con los establecimientos educacionales. La idea de las escuelas abiertas, que integran a las instituciones con su entorno, organizaciones y comunidades, resulta interesante y poderosa. Actividades como esta no solo enriquecen a los futuros docentes, sino que también generan un impacto positivo en las escuelas, liceos y colegios”.
Con esta pasantía se sigue fortaleciendo el espacio de intercambio para la investigación y aprendizajes en el marco del proyecto “Virtual Exchanges: intercambios universitarios entre universidades de Chile y Europa”, parte del programa Erasmus+, que tiene por objetivo fomentar la colaboración entre universidades europeas y latinoamericanas.
Este vínculo fue posible gracias a los esfuerzos del profesor Martínez, quien instauró el proyecto en nuestra casa de estudios el año 2021. A la fecha han logrado la apertura de lazos de cooperación internacionales, que se han materializado en acuerdos interuniversitarios, publicación de investigaciones y adjudicación de fondos de la Unión Europea para intercambios académicos (Beca Erasmus KA171+).
Sobre su experiencia trabajando conjuntamente y dictando clases en universidades de los países bálticos, el docente destacó que “la experiencia fue enormemente enriquecedora, no solo por la oportunidad de compartir y aprender de colegas de renombre internacional en esta área, como el Prof. Robert O’Dowd, sino también por ver el impacto directo en nuestros estudiantes. Regreso con muchas ideas y oportunidades de innovar en esta área de la educación, que cada vez está más en boga a nivel universitario global”.
El pasado 12 de noviembre, en una colmada y recién estrenada Sala n° 11 del Pabellón Guillermo Araya, se realizó la presentación del libro “Bosques, comunidades y monocultivos. Transformaciones de la industria forestal desde el Sur de Chile (1974-2010)” de Yerko Monje Hernández, académico del Magíster en Historia del Tiempo Presente y director de la Escuela de Historia y Ciencias Sociales. En el evento se contó con la presencia de destacadas(os) académicas(os) y estudiantes de la comunidad universitaria.
A su vez, como algunos aportes de esta investigación mencionó que se trata de un estudio situado microhistórico que busca responder grandes preguntas, pero en la particularidad del sur; otro elemento tiene que ver con la perspectiva teórica que utiliza el autor, quien tiene preocupaciones por conceptos como capitalismo o extractivismo, y, en dicho sentido, cómo el Estado ha sido una pieza relevante para el desarrollo de la industria forestal; además, destacó como un elemento creativo la diversidad de fuentes que utilizó Monje. Por último, puso en debate la referencia a una “industria forestal”, concepto que debe cuestionarse y actualizarse, ya que se trata de empresas privadas que no producen, sino que solo efectúan la extracción de recursos. Desde esta perspectiva, habría que pensarlas de otro modo, ya que son entidades que pueden llegar a ser perjudiciales para las comunidades y no entregan beneficios efectivos.
Posteriormente, intervino la Dra. Carla Marchant, del Instituto de Ciencias Ambientales y Evolutivas, quien enfocó su exposición en dos perspectivas: desde la Geografía, su disciplina de conocimiento, y el valor de la amistad con Yerko Monje. Marchant reiteró la relevancia de que se trata de un ejercicio situado que observa las consecuencias que han tenido en este periodo estudiado (1974-2010) la industria forestal en la ecoselva valdiviana. Por otra parte, indicó cómo el modelo neoliberal reconfigura el uso del territorio, con el monocultivo como eje. Además, destacó la perspectiva interdisciplinaria del estudio, en el que se conjugan de forma armoniosa la Historia y la Geografía Crítica. Mencionó también el valor del uso de lo microhistórico como un aporte para enriquecer la historiografía, de esta manera es fundamental la experiencia de las comunidades para entender los efectos de la expansión de la industria forestal. Por último, se refirió a que este tipo de investigación es una contribución a la historia ambiental “para el sur y desde el sur”, lo que permite instalar este enfoque y a su vez ampliar el marco de análisis.
Por último, expuso el Dr. Dasten Julián, académico de la Universidad Arturo Prat, quien manifestó los alcances de esta propuesta. Un primer aspecto que relevó es la importancia de la comunidad que funciona como reflejo de la escritura de este libro. Por otra parte, el tono pedagógico del texto es fundamental, ya que expone las ideas de forma clara y cercana con el lector. A su vez, Julián se pregunta por la contingencia de leer este texto hoy. Indica que es un instante clave, ya que el sector forestal genera una depredación en el territorio que habitamos. De esta manera, abre un debate que alcanza ribetes políticos. Subraya a su vez la revisión que realiza Monje de los significados que el espacio entrega a la conformación de un territorio. Por otro lado, menciona que el Estado no es un actor pasivo, ya que genera incentivos perversos a los grupos económicos a cargo de este sector.
Igualmente, recalca que este estudio es notable para abrir nuevas investigaciones y es un aporte para las(os) académicas(os) y estudiantes. Alude también que esta innovación de una propuesta interdisciplinaria contiene la posibilidad de aprendizaje; por ejemplo, en ámbitos históricos, geográficos y sociológicos, sin tener un tratamiento forzado de esta conjunción de disciplinas. Otro aporte tiene que ver con la construcción de una historia microsocial con una visión emparentada con las redes internacionales. Luego, propone la inquietud respecto de la influencia del conocimiento a la legitimación de este sector forestal y se pregunta cuál sería el rol de la universidad en este caso. Por último, apela a una dimensión política del Estado, con una visión que se ajustó a los grupos económicos de la dictadura, en primera instancia, y luego a los distintos gobiernos de la Concertación. En dicho sentido, esta investigación sería un ejercicio fundamental para la persistencia de la memoria.
Para cerrar la actividad, Yerko Monje entregó sus palabras de agradecimiento a quienes hicieron posible este hito tan especial a nivel personal y profesional. Destacó por su parte el valor de efectuar salidas a terreno para los ejercicios de investigación y que a su vez todas estas experiencias y aprendizajes tienen que ver con un logro de carácter colectivo.
La semana pasada, en la Sala Multipropósito Jorge Bárcena del edificio Guillemo Araya, se realizó el cierre del III Interescolar de Artes Escénicas Los Ríos, organizado por la Escuela de Pedagogía en Lenguaje y Comunicación en colaboración con Alumni UACh.
La Decana de la Facultad de Filosofía y Humanidades, Dra. Karen Alfaro, agradeció a las y los presentes destacando la relevancia de este tercer Interescolar, puesto que “las actividades que tienen continuidad en el tiempo son posibles no solamente porque hay amor, esfuerzo y dedicación para que se desarrollen, sino porque tienen un valor importante para nosotros como Universidad y para las comunidades escolares que nos acompañan en cada una de las versiones”.
Por su parte, la organizadora, dramaturga, actriz valdiviana y académica del Instituto de Lingüística y Literatura, Ruth Marina Belmar, indicó que la importancia de esta tercera versión radica en la creación de vínculos entre pares que se reconocen así mismos dentro de las artes escénicas.
Mientras que la jornada del viernes 18 de octubre inició con el Taller “Jugando al Teatro”, dirigido por la diplomada en docencia teatral y profesora del Colegio Lirima de Iquique, Balbina Morales. Luego, la Compañía de Teatro La Partida, compuesta por estudiantes de la carrera de Pedagogía en Lenguaje y Comunicación, realizaron una “Muestra de proceso: exploración e investigación en la creación teatral”.
La profesora de la asignatura Performing Arts en el Colegio Lirima de Iquique, Balbina Morales, comentó sobre la visita a la Facultad de Filosofía y Humanidades y su participación en las actividades que “el espíritu del teatro trasciende siempre las fronteras. Que los estudiantes hayan venido a esta ciudad hermosa a encontrarse con gente que hace lo mismo que ellos, que tiene el mismo espíritu, el mismo amor y los mismos intereses es maravilloso. Esperemos que esto siga creciendo y que vengan colegios de otras regiones. Aquí no hay clases sociales, no hay diferencia, todos somos en el teatro, con el teatro y para el teatro”.
Durante la jornada del pasado 18 de octubre, en Auditorio del Edificio Emilio Pugín ubicado en la Facultad de Ciencias UACh, estudiantes de tercero y cuarto medio pertenecientes al Instituto Italia de Valdivia presentaron “Revistas Especializadas” que abordaron temáticas como cine, poesía, gastronomía, criminalística, educación, psicología, a fin de reflejar sus intereses y talentos.
En el evento también participaron estudiantes de primer año de Pedagogía en Lenguaje y Comunicación quienes, según la Directora de la carrera, fueron capaces de visibilizar cómo se trabaja la lectura y escritura especializada en el contexto educativo. Además, enfatizó que: “Ustedes, como profesores en formación, se harán cargo de asignaturas como esta. Tienen que tomar como ejemplo a la profesora Bárbara Rosas y sus estudiantes para lo que será su futuro desempeño docente. Como profesores no podemos quedarnos solamente en una formación estructurada y dirigida, sino que tenemos que ayudar a construir habilidades cognitivas, habilidades relacionales de competencia, desarrollo de actitudes, pero sobre todo para el aprendizaje y la construcción de sí mismos”.
Mientras que la profesora Bárbara Rosas agradeció la instancia de vinculación para la realización de proyectos conjuntos, ya que “permiten a nuestros estudiantes crecer y aprender de manera significativa. Como ex estudiante de la carrera, me llena de orgullo contar con el respaldo de mis profesoras, quienes siguen apoyando mi labor y la de tantos otros docentes”. Añadiendo que: “nuestra labor va más allá de enseñar contenidos. Creemos firmemente en generar altas expectativas para mostrar a nuestros estudiantes de lo que son capaces. A ustedes estudiantes les digo, su dedicación, esfuerzo y creatividad son un claro reflejo de los buenos que son. Esta revista es prueba de ello y espero que estén tan orgullosos de su trabajo como yo lo estoy de cada uno de ustedes”, expresó.
Como acto de finalización, se realizó la entrega de diplomas a las y los estudiantes de tercero y cuarto medio que participaron del “Taller de Lectura y Escritura Especializada”, donde se certificó el trabajo realizado en la asignatura y las habilidades adquiridas en investigación y redacción.
El pasado viernes 18 de octubre a las 19:00 horas –fecha en que se conmemora el estallido social–, en la librería Los Libros del Gato Caulle, se llevó a cabo la presentación del libro La era del imperio y las fronteras de la civilización en América del sur (coeditado por Pehuén Editores y la Universidad de Los Andes – Colombia, 2023), que reúne un conjunto de artículos compilados y editados por el académico del Instituto de Historia y Ciencias Sociales, Alberto Harambour, junto a la antropóloga y académica de la Universidad de Los Andes de Colombia, Margarita Serje.
Luego, continuó el periodista UACh, Miguel Millar, quien se refirió a la relevancia de ese día y el rol del estallido social en la contingencia política. Posteriormente, expuso un texto en el que remarcó los inicios del descontento popular e hizo una analogía entre los “30 pesos comparado a los 30 años de democracia”. También, en su presentación mencionó algunas protestas y manifestaciones que han formado parte de este proceso democrático. Por otro lado, efectuó un cruce entre esta experiencia del estallido social en relación a los intentos que no fructificaron por generar una nueva constitución para Chile. Para cerrar su exposición, recalcó la relevancia del valor de la memoria para enfrentar los conflictos sociales y políticos actuales.
Posteriormente, fue el turno de Alberto Harambour, quien señaló cómo fueron los orígenes de esta publicación. El historiador comentó que este proyecto surgió en el contexto de la pandemia del Covid-19, en un encuentro y taller realizado en Valdivia en el mes de marzo de 2020 con algunas(os) de las(os) investigadoras(es) que participan de esta recopilación. Luego, obtuvo el financiamiento Fondecyt con el que fue posible el desarrollo de la investigación, edición y publicación del libro. Para Harambour, un aspecto que es transversal a los artículos tiene que ver en cómo las(os) autoras(es) abordan las relaciones sociales de producción, que, según el historiador, son las que signan un perímetro. Señaló a su vez la relevancia de condensar diversas visiones historiográficas, las que rondan el fenómeno de habitar una radical ausencia de pasado en el presente; en este sentido, reflexionó en base a la desconexión radical entre lo que vivimos hoy y lo que sucedió hace un siglo atrás.

Sobre esto, la subdirectora de la Escuela de Pedagogía en Educación Parvularia, Dra. Claudia Contreras, mencionó que la importancia de este evento para la carrera recae en que “la educación parvularia es una disciplina que se preocupa de los aprendizajes en las distintas áreas del conocimiento. En ese sentido es importante entender que aprender tanto de ciencias sociales como naturales es parte del currículum. Que nos visitara Teresa Paneque con su conocimiento en astronomía, aterrizado al público infantil, nos parecía algo súper interesante y tuvimos el agrado de contar con su colaboración”, explicó.
En su paso por la Universidad Austral de Chile, la autora de los libros “El Universo según Carlota” destacó el espacio de vinculación con la comunidad, ya que “significa mucho que los niños y niñas puedan venir acá, sentirse acogidos, cómodos y que podamos hablar de ciencia. Hacer que sea algo cercano a ellos, que crezcan sabiendo que tienen todas las posibilidades de ser científicos o científicas si lo desean algún día. Creo que eso es lo que nos hace falta en la ciencia, poder aplanar la cancha y que llegue a todas y todos por igual. A mí me encanta la idea de la Universidad pública al servicio de la sociedad, y en particular una universidad donde no solamente hay adultos y estudiantes universitarios, sino que también es un lugar para las familias y los niños en este caso”.
En su charla, Teresa Paneque expuso a los niños y niñas sobre los planetas y las estrellas. Para comenzar, la científica explicó a los infantes cuestiones como los elementos que debe tener un planeta para ser considerado como uno. Mientras que el elemento central de la sesión fueron las estrellas, enseñando sobre los colores en que se clasifican (rojas, amarillas y azules) y los cambios que sufren dentro del proceso de evolución estelar. La actividad fue planificada con el objetivo de motivar la curiosidad, por lo que la astrónoma se tomó el tiempo de responder las preguntar e intervenciones de las y los pequeños presentes.
El jueves 26 de septiembre, en la Sala Jorge Bárcena del edificio Guillermo Araya, se estrenó la obra “Tartufo” del dramaturgo francés Molière, considerado uno de los escritores más importantes de la literatura francesa. La función fue dirigida por la académica del Instituto de Lingüística y Literatura, dramaturga, directora y actriz valdiviana, Ruth Marina Belmar.
“Fue un trabajo largo, complejo, pero muy bonito de hacer y con muchas risas. Cuando uno muestra la obra al público y el público reacciona con risas, nosotros en los ensayos también. Así es que siempre nos reímos y siempre disfrutamos ensayar, por eso ensayábamos hasta las tantas de la madrugada, porque lo disfrutábamos mucho. Ninguno de nosotros está aquí obligado y a ninguno de nosotros se nos paga por estar acá, todo esto es porque queremos hacerlo, y ahí sacamos todo lo mejor de nosotros mismos. Agradecida de los aplausos del público y de las risas que se iban escuchando. Creo que ahí está el espíritu de Molière, y sin duda que lo está en Tartufo”, expresó la docente.
Por su parte, el asistente y estudiante de cuarto año de Pedagogía en Lenguaje y Comunicación, Niako Retamal, comentó sus impresiones de la obra destacando que “fue muy graciosa y muy buena para reírse, con muchas expresiones faciales y exageraciones por parte de los actores, entonces eso la hizo muy entretenida para venir a distenderse. Tuvo muy buena recepción por parte del público, porque todos estaban contentos y riéndose, eso también es muy rescatable. Además, respecto a la obra en sí misma, es muy bacán que, si bien ya tiene su tiempo, ahora haya sido adaptada a la modernidad incluyendo datos y elementos más actuales”.
La obra de teatro se centra en el personaje de Tartufo, un hombre “devoto” que se instala hasta la raíz en la casa de la familia de Orgón. La política y la religión son los símbolos de la sociedad del Siglo XXI que se encarnan en Tartufo, el cual es expuesto o idealizado en escena, dependiendo de cuál sea el personaje que lo describa. De esta forma se genera una serie de situaciones cómicas que van relevando su verdadera naturaleza. Matamala, en el prólogo de la obra recién estrenada, señala que “la idea de la mentira y la hipocresía, germinaron lentamente en al espíritu del genio, para crear esta maravilla en que la hipocresía y la mentira no son cualidades de un personaje sino son el personaje (son inmanentes en él, dirían los filósofos), son todo él. Y ese es, Tartufo”.
