Jornada de colaboración entre académicos y profesores sobre literacidad y educación en la UACh

Durante el pasado jueves 13 y viernes 14 de agosto, la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad Austral de Chile (UACh) fue sede de las jornadas de trabajo del Instituto Milenio MISTRALL, centro de investigación  en el área de literacidad y educación financiado por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID). El encuentro se centró en la Línea 3 de investigación, la cual enfoca sus esfuerzos en estudiar los vínculos entre literacidad, motivación y bienestar socioemocional en las comunidades educativas.

La instancia contó con la activa participación del académico del Instituto de Lingüística y Literatura UACh, Dr. Felipe Munita, junto a académicas y académicos de diversas universidades participantes del Instituto Milenio. Las jornadas también convocaron a profesoras provenientes de los contextos escolares, tales como profesoras de la Escuela Juan Bosch de Niebla, en la Región de Los Ríos, así como a educadores de Villarrica y Licán Ray, en La Araucanía, y de establecimientos escolares emplazados en comunas de la Región Metropolitana, tales como La Granja, San Joaquín y Cerro Navia.

El objetivo central de esta línea de trabajo apunta a investigar sobre el desarrollo de experiencias significativas de literacidad en las salas de clases, el impacto directo que estas propuestas formativas generan en el desempeño de la lectura, la escritura y la oralidad, así como en la motivación de las y los escolares y en el bienestar integral de las comunidades escolares.

En ese sentido, las jornadas se articularon como mesas de trabajo donde académicos y docentes compartieron saberes para levantar problemáticas comunes, consensuar teóricamente qué se entiende por experiencias significativas de literacidad y formular colaborativamente soluciones ante los desafíos cotidianos de la enseñanza de la comunicación oral y escrita.

A la par de la discusión conceptual y el diagnóstico compartido, las jornadas integraron momentos prácticos de vivencia formativa, tales como talleres de producción escrita, lectura literaria colectiva y diálogo reflexivo. Esta estrategia se sustenta en la premisa de que para alcanzar transformaciones pedagógicas profundas y sostenibles en el sistema escolar, resulta fundamental que los propios equipos docentes y de investigación experimenten de primera mano dinámicas transformadoras vinculadas con el lenguaje, la lectura y la oralidad.