Lavkenmapu en disputa: saberes mapuche y política pública en tensión

José Francisco Cox Lagos es antropólogo titulado en el año 2024 de la Universidad Austral de Chile. Su investigación de tesis se adentró en las complejas dinámicas socioestatales que atraviesan el Lavkenmapu, con especial atención a la figura del tukukan (huerta tradicional mapuche) y su relación con las políticas públicas rurales. Su profesor patrocinante fue Roberto Morales En esta entrevista, reflexiona sobre los cruces entre la cosmovisión mapuche, la intervención estatal y los desafíos de las nuevas ruralidades.

¿Qué te llevó a investigar las dinámicas socioestatales en el Lavkenmapu y cómo defines la relación entre el tukukan y la chacra?

Mi interés surge de una práctica profesional con INIA en el territorio, donde estaban investigando la huerta tradicional. Esas salidas a terreno con Sebastián me dieron el empujón: las entrevistas con las lamgen me hicieron cuestionar la política pública en ese contexto y me llevaron a escalar hacia una antropología del Estado. Siempre me ha interesado el desarrollo rural, en gran medida porque mi mamá siempre ha trabajado en el campo, aunque desde la veterinaria.

La relación entre tukukan y chacra es muy distinta. El tukukan no es solo un espacio productivo, sino sumamente íntimo y a veces estético; responde a los intereses personales de quien lo cultiva, a su vida, a su historia. En cambio, la chacra tiene un enfoque más productivo, por eso encuentra mayor cercanía con la lógica institucional.

¿Cómo describiste la interacción entre usuarios mapuche e instituciones del Estado en tu investigación? ¿Cuáles son los principales desafíos que enfrentan?

Trabajé en torno a la figura de los usuarixs del PDTI, no con comunidades como tal. La relación con la institucionalidad es principalmente instrumental. Los desafíos están en las confianzas, en la colaboración entre ambas partes, y también en las capacidades de involucramiento de las instituciones. Muchas veces las buenas intenciones terminan en asistencialismo si no van más allá de cumplir metas de corto/mediano plazo.

¿Qué impacto tiene la intervención del Estado en las prácticas tradicionales del Lavkenmapu, especialmente en el uso de la tierra y los recursos naturales?

Se evidencian cambios en la matriz socioproductiva. Se reduce el uso de prácticas tradicionales como el uso de desechos del campo, como compostajes o el guano, y se privilegia el uso de fertilizantes químicos y semillas comerciales. Todo esto depende también de factores sociológicos como el tipo de hogar, la mano de obra disponible, y la intención de producción; en cultivos de autoconsumo es menor el uso de químicos, no así en lo destinado a venta.

¿Cómo influyen las estructuras socio-políticas y las políticas públicas en las relaciones sociales dentro de las comunidades?

Aunque no trabajé con comunidades como tal, noté que la institucionalidad podría hacer mucho más en fortalecer el tejido social. Hoy predomina la figura del individuo por sobre lo colectivo, y eso perpetúa formas que alejan a las personas de lo comunitario. La institucionalidad debería trabajar desde la figura de la comunidad, no solo desde la familia o el individuo.

¿Qué rol cumple el territorio (Lavkenmapu) en la identidad y resistencia mapuche?

Es fundamental. No solo como símbolo, sino como una territorialidad activa: el territorio es lo cultural en movimiento, lo que se hace y cómo se hace. Está presente en los vínculos con la tierra y en las prácticas socioproductivas. La relación con el territorio es indivisible para los usuarixs territorializados.

¿Qué tensiones surgieron entre el tukukan y las normativas estatales?

Existen racionalidades distintas. Desde la institucionalidad, el tukukan pierde valor porque no es un espacio productivo en el sentido tradicional. Pero para las lamgen, es un espacio íntimo, que responde a sus necesidades estéticas y prácticas. La perspectiva institucional es productivista y se distancia de la lógica del autoconsumo que caracteriza al tukukan tradicional.

¿Identificaste estrategias de resistencia o adaptación frente a las políticas estatales?

Sí, principalmente el uso instrumental del Estado. Muchos usuarixs tienen núcleos familiares pequeños y han perdido prácticas colectivas como el mingako. Entonces, adaptarse implica usar tecnologías, conseguir un tractor o insumos, lo que puede parecer contradictorio, pero rompe con esencialismos. Usan las herramientas del sistema desde una racionalidad cultural distinta.

¿Cómo impactan estas dinámicas en las nuevas generaciones mapuche y su vínculo con las prácticas tradicionales?

El desarrollo rural que promueve el Estado fragmenta la visión comunitaria al centrarse en individuos. Las nuevas generaciones enfrentan el desafío de rearticular los saberes ancestrales en un contexto donde el tejido social ha perdido fuerza y queda relegado a la memoria. Pero al mismo tiempo hay un deseo de volver al campo y resignificar esos conocimientos.

Desde una perspectiva antropológica, ¿cómo ves la relación entre la cosmovisión mapuche y la gestión estatal del territorio?

El Estado fragmenta el territorio en tierras individualizadas, lo que lo vuelve un medio legal más que cultural. Aunque hay discursos sobre “territorio” desde la institucionalidad, estos no se articulan en políticas públicas reales. Por ejemplo, los PDTI podrían pensarse desde la comunidad, no solo desde la familia.

La cosmovisión está presente en la autocomprensión de los sujetos, pero la noción de territorio articulado varía mucho según el lugar. En algunos sectores como Lleulleu aún se practican dinámicas como el mingako, mientras que en otros hay escasa comunicación entre vecinos. Pensar la gestión del territorio requiere considerar múltiples elementos: el uso de tecnologías, la disponibilidad de agua, la comunidad, la cosmovisión, las forestales. Estas últimas afectan no solo la recolección de lawen o hongos, sino también la disponibilidad de agua y tierra.

 ¿Qué consejo le darías a quienes se inician en la Antropología y quieren estudiar la relación entre pueblos originarios y Estado?

Que rompan con los esencialismos. La realidad está llena de grises, discursos tristes o contradictorios que también son potentes. Esas áreas grises tienen su brillo, sus propias racionalidades. Y que el análisis sea relacional: los actores están en diálogo constante, las instituciones no son tan estáticas como parecen, y los agentes del Estado son múltiples.

Prestar atención a los detalles: herramientas, animales, plantas… Todo eso también tiene valor en el vivir de las personas. No solo lo humano importa en las redes sociales y simbólicas. Esos detalles marcan la diferencia en cómo se comprenden las actividades rurales hoy.

Jornada de Talentos 2025: estudiantes de enseñanza media conocieron carreras de pregrado y dependencias de la Facultad de Filosofía y Humanidades

La actividad convocó a cerca de 120 estudiantes pertenecientes a diversos establecimientos educacionales de la región de Los Ríos.

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Durante la mañana de este sábado 07 de junio, en dependencias del Cine Club y el edificio Guillermo Araya, se llevó a cabo exitosamente la Jornada de Talentos 2025. La actividad fue organizada por el Programa de Acompañamiento y Acceso Efectivo a la Educación Superior (PACE) UACh, en conjunto con nuestra Facultad de Filosofía y Humanidades.

El encuentro comenzó con un conversatorio titulado “Oportunidades profesionales de la formación pedagógica, ciencias sociales y la comunicación”, en el que participaron el Dr. Fernando Maureira, Director de la Escuela de Antropología; el Dr. Claudio Valdés, Director de la Escuela de Periodismo; y el profesor Yerko Monje, Director de Docencia en representación de las cinco carreras de Pedagogía. Este espacio permitió a los asistentes reflexionar sobre los desafíos y oportunidades que ofrecen las distintas disciplinas desde el área de las humanidades y las ciencias sociales.

Posteriormente, las y los estudiantes participaron en talleres didácticos impartidos por las Escuelas de las siete carreras de pregrado que conforman la Facultad, en una instancia práctica pensada como un primer acercamiento a la vida universitaria. Allí, estudiantes y profesores dispusieron información y material didáctico a los presentes, respondiendo dudas y orientando vocacionalmente.

Entre los establecimientos participantes se encuentran el Liceo Bicentenario Camilo Henríquez González de Lanco, Liceo Bicentenario Alberto Blest Gana de Los Lagos, Colegio José Manuel Balmaceda de Futrono, Complejo Educacional Tierra de Esperanza de Neltume, Liceo Bicentenario Rodulfo Armando Philippi de Paillaco y los liceos Técnico, Antonio Varas, Instituto Italia e Instituto Comercial de Valdivia.

La actividad contó con la presencia de autoridades académicas y regionales. El Prodecano de la Facultad de Filosofía y Humanidades, Dr. Luis Cárcamo, valoró la instancia señalando que “la inteligencia debe entenderse como una forma de resolver problemas de la sociedad y la cultura”, destacando que muchos de los jóvenes asistentes ya poseen inquietudes profundas propias de disciplinas como la antropología, el periodismo o la docencia.

Por su parte, el Seremi de Educación de Los Ríos, Juan Pablo Gerter, enfatizó la importancia de este tipo de espacios para fortalecer el vínculo entre los estudiantes y el mundo académico: “Jornadas como esta permiten materializar esos objetivos y reflexionar sobre el rol de las humanidades en el presente y futuro. Estos ámbitos son clave para enfrentar los desafíos actuales con las capacidades que exige este momento histórico”, señaló.

La encargada del componente de Preparación para la Enseñanza Media del Programa PACE, Bárbara Alarcón, destacó que esta iniciativa forma parte del eje de exploración vocacional del programa, con el objetivo de fomentar la continuidad de estudios superiores entre los estudiantes de los 23 establecimientos adscritos en la región.

Opiniones

Finalmente, fueron los propios estudiantes quienes valoraron la actividad, compartiendo sus experiencias.

Krishna Rivera, del Liceo Bicentenario Alberto Blest Gana de Los Lagos, señaló: “Me pareció muy genial porque tuve la oportunidad de conocer más profundamente la carrera que me interesa, que es Pedagogía en Comunicación en Lengua Inglesa. Pudimos conversar con un profesor que nos ayudó a entender que la carrera va mucho más allá del idioma; nos hizo reflexionar y pensar en el trasfondo de lo que significa ser docente. Fue una experiencia que me encantó”.

Rony Jaramillo, del Complejo Tierra Esperanza de Neltume, comentó: “Me gustó mucho la actividad, porque pude conocer mejor la carrera que me interesa, que es Pedagogía en Educación Física. Creo que es super bueno que se realicen este tipo de jornadas porque motivan a los estudiantes a seguir estudiando después de la escuela, en una universidad”.

Naira Acosta, del Instituto Italia de Valdivia, expresó: “Me llevé una muy grata sorpresa, los alumnos y profesores fueron muy abiertos a ayudarnos. Me inscribí al taller de Periodismo porque últimamente he visto que es un área que condensa todos mis gustos. Tenía el sesgo de que la carrera solo es hacer televisión, pero después de esta instancia pude conocer el ambiente, los estudios, sus estudiantes y me encantó”.

Natalia Paredes, del Liceo Alberto Blest Gana de Los Lagos, compartió: “Me llamó la atención la carrera de Antropología porque siempre están cuestionándose las cosas. Eso lo pude reafirmar en el taller, porque me interesaron mucho sus experiencias y el hacer preguntas incómodas para salir de la zona de confort e investigar. Eso me parece muy interesante y me voy con una idea mucho más clara de lo que se estudia”.

La Jornada de Talentos 2025 se consolidó como una valiosa instancia para acercar a las y los jóvenes al mundo universitario, ampliando sus horizontes vocacionales y fortaleciendo los lazos entre la educación media y la educación superior.

Espacio de diálogo fortaleció convenio entre el SERPAT Los Ríos y la Facultad de Filosofía y Humanidades

En un primer encuentro institucional se proyectaron propuestas investigativas y colaborativas en torno al patrimonio y las humanidades.

En el marco del convenio de colaboración firmado en 2024 entre la Universidad Austral de Chile y el Servicio Nacional del Patrimonio Cultural (SERPAT) Los Ríos, recientemente se llevó a cabo una primera instancia de diálogo con el propósito de socializar ámbitos de desarrollo investigativo y estratégico, así como también proyectar nuevas líneas de colaboración en el área patrimonial.

La actividad fue organizada por las Direcciones de Docencia y de Investigación de la Facultad de Filosofía y Humanidades, en conjunto con la Coordinación de Vinculación con el Medio, y reunió a diversos actores. Entre ellos destacó la presencia de Karin Wile, Directora Regional del SERPAT, quien estuvo acompañada por los equipos de distintas áreas del Servicio, incluyendo a Luna Marticorena (Patrimonio/Archivos), Lucía Abello y Daniela Rosas (Bibliotecas Públicas).

Durante la jornada, se reconoció la participación activa de estudiantes de pregrado de las carreras de Antropología, Ped. en Historia y Ciencias Sociales, Ped. en Lenguaje y Comunicación, y Periodismo, quienes han colaborado en distintas iniciativas del SERPAT mediante pasantías y prácticas profesionales.

Las y los estudiantes se han desempeñado en la unidad de Archivo y también han participado en proyectos vinculados al Patrimonio Cultural Inmaterial. De igual forma, se han unido a espacios patrimoniales como el Centro de Interpretación Patrimonial de Todas las Aguas del Mundo y el Museo de Sitio Castillo de Niebla. Se espera que, a partir de este diálogo, también se integren estudiantes de posgrado e investigadoras/es interesados en fortalecer y diversificar la colaboración con el Servicio.

En su intervención, Karin Wile destacó el trabajo conjunto y sostenido con la Facultad, señalando que: “Esta instancia fue una oportunidad muy valiosa para presentar las líneas de trabajo, los ejes de desarrollo y explorar posibles áreas de colaboración, más allá de las iniciativas que ya se vienen realizando desde hace algún tiempo”. Además, enfatizó la importancia de abrir nuevas oportunidades para que los equipos del SERPAT, desde sus respectivos espacios y programas, puedan fortalecer la colaboración con la academia.

La sesión concluyó con una proyección de futuras iniciativas conjuntas, incluyendo nuevas instancias de trabajo colaborativo con la coordinación de Bibliotecas Públicas, la Unidad de Género y el programa de Fomento Lector, que comparte objetivos con la Facultad a través de actividades como el uso de bibliomóviles y espacios de biblioredes.

En este contexto, se espera continuar creando espacios que motiven a la comunidad universitaria y local a participar de capacitaciones, talleres, procesos de mediación lectora y otras actividades que fortalezcan los vínculos entre la Facultad y el Servicio.

 

Wladimir Riquelme Maulen, antropólogo y docente: “Lo que hay que tener es la facilidad para dudar, si eso existe, que ingresen a Antropología”

En voz de quienes lo viven, hoy la antropología es un oficio con múltiples espacios para participar; desde aplicación en políticas públicas, pasando por la reflexión a través de documentales, hasta la elaboración de informes y peritajes. Lo que sí parece claro es que se trata de un campo que ni el avance de la tecnología puede reemplazar; donde un observador está siempre presente y aporta al conocimiento desde el profundo vínculo de confianza.

Wladimir Riquelme Maulén es antropólogo, docente de la Universidad Austral de Chile, específicamente en el Instituto de Estudios Antropológicos, donde imparte la materia de “América Precolombina” para la carrera de Pedagogía en Historia. Pero su trabajo va mucho más allá del aula: también trabaja en el Observatorio Ciudadano y ha desarrollado investigaciones en temáticas ambientales, de pueblos originarios y territorio. 

Actualmente, colabora activamente en mesas territoriales, comunidades y organizaciones mapuche, en que elabora informes, peritajes antropológicos y asesora en decisiones políticas, judiciales o institucionales.

Está terminando un Doctorado en Arquitectura y Estudios Urbanos en la Pontificia Universidad Católica de Chile, enfocado en conectar el espacio, el territorio y la vida comunitaria desde una perspectiva antropológica. Sumado a todo lo anterior, es documentalista y co-dirigió obras como “Palin” (2024, junto a Víctor Cuchipe) y “Wiñotuay chi lewfü” (2023, junto a María Ignacia Ibarra) donde ejemplifica cómo se puede investigar y narrar desde el registro audiovisual.

En sus palabras, la antropología es un oficio con fuerte presencia. En todas sus áreas, reflexiona, sigue siendo una carrera necesaria para comprender el mundo. Además, que es un oficio que se hace en colectivo, junto a colegas de diversas disciplinas. Eso lo hace muy entretenido, pensar en colectivo es muy importante para el mundo que nos toca vivir.

Documental, investigación y docencia

Para el profesional, la investigación hoy puede hacerse de muchas maneras. También señala que las nuevas generaciones son críticas, tienen intereses diversos y son claros en manifestarlo. Destaca que son sinceras respecto a lo que les importa -y lo que no- y que eso es una ventaja.

“Estamos rodeados de tecnologías, pero el pensamiento crítico, la confianza y los vínculos, son algo que la Inteligencia Artificial no puede reemplazar”, enfatiza.

En ese sentido, la antropología se vincula estrechamente con el trabajo en terreno y las comunidades. Recuerda que, en sus primeros años como estudiante, participó en trabajos de campo con antropólogos recién egresados de la Universidad Austral de Chiley que aquella forma más profunda de hacer investigación marcó su trayectoria.

“Son formas de  generar vínculos sinceros a lo largo del tiempo, después uno vuelve a esos lugares y la gente se acuerdan”, comenta, sobre el hecho de haber estado entrevistando a comunidades y agrega: “La antropología tiene la particularidad de vincularse con las personas, que otras disciplinas no las tienen tanto”.

Ese mismo formato de hacer vínculos aparece en su trabajo documental. El que agrega en su trabajo como docente, fomentando la habilidad de análisis en sus alumnos, a través del formato documental.

“Siempre tenemos el perjuicio de que las generaciones nuevas no leen. Pero si uno vemos a un documental como un documento de análisis, lo ven entero, analizan y comprenden en profundidad”. Con ello reflexiona que las formas cambian, pero el propósito es el mismo.

Sobre el futuro de la disciplina

Al respecto, Riquelme comenta que el futuro de la disciplina es algo que no se puede reemplazar: “La reflexión, escribir un texto, leer, registrar procesos, documentar historias, hacer cosas… yo creo que son difíciles de reemplazar. Por ahí vamos a seguir teniendo pega”.

Y deja un consejo para quienes consideran estudiar la carrera: “Recomendarles a los nuevos estudiantes que más que buscar información sobre la carrera, piensen en cómo les gustaría ser posterior a que ingresen: ¿oficinas? ¿terreno? (…) mi mensaje es que piensen en eso, como se ven en un futuro haciendo la profesión y realicen actividades con que sean felices”.

Finalmente, comparte una idea que resume su manera de habitar el oficio: “La antropología permite estar ahí, siempre”.

Dra. Marta Silva presentó su investigación FONDECYT en Universidad de California, Santa Barbara

Durante la semana del 20 de marzo, la académica Marta Silva Fernández, profesora e investigadora de la Universidad Austral de Chile, realizó una visita académica a la Gevirtz Graduate School of Education de la Universidad de California, Santa Barbara (UCSB), Estados Unidos.

La visita tuvo como objetivo principal sostener reuniones de trabajo y retroalimentación con investigadoras expertas en educación superior, enseñanza de las matemáticas y equidad educativa, en el marco del desarrollo del proyecto FONDECYT Regular N°1242006 titulado:

“Trayectorias de Aprendizaje de Estudiantes Universitarios de Pre y Postgrado y Profesionales Indígenas en las Disciplinas de Matemática e Ingeniería en Universidades Chilenas desde una Perspectiva de Género”.

Durante su estadía, la Dra. Silva se reunió con las profesoras Julie Bianchini (especialista en formación docente, enseñanza de las ciencias y equidad educativa), Sara Roberts (educación matemática) y Betsy Brenner (antropóloga especializada en género y etnomatemáticas), quienes ofrecieron una valiosa retroalimentación metodológica y analítica respecto a los avances del segundo año del proyecto, particularmente en relación al análisis e interpretación de los datos recogidos mediante entrevistas de historia de vida.

En una de las sesiones, la Dra. Silva sostuvo un encuentro en profundidad con la Dra. Betsy Brenner, cuya trayectoria de investigación se ha centrado en el aprendizaje y la enseñanza de las matemáticas en contextos culturalmente diversos, incluyendo escuelas en Liberia, programas de educación temprana en Hawaii, y comunidades indígenas en México y Alaska (pueblo Yup’ik). Esta conversación permitió establecer interesantes vínculos con los enfoques epistémicos y etnográficos que sustentan el estudio FONDECYT en curso.

Asimismo, la académica UACh fue invitada por la profesora Laura Arellano a presentar su investigación en el curso Higher Education Systems, donde compartió con estudiantes de posgrado del programa en Educación Superior de UCSB. La presentación generó un fructífero diálogo comparado en torno a la etnicidad, los sistemas educativos, y la trayectoria de estudiantes indígenas y afroamericanos tanto en Chile como en Estados Unidos.

“Fue una experiencia enriquecedora que nos permitió revisar críticamente nuestro marco teórico, especialmente en torno a las categorías de identidad, pertenencia y navegación de los sistemas universitarios por parte de estudiantes indígenas. La retroalimentación que recibimos en estas reuniones será clave para la etapa analítica que estamos comenzando”, señaló la Dra. Silva.

Esta visita forma parte de las actividades de internacionalización y fortalecimiento académico del proyecto FONDECYT Regular N°1242006, financiado por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID).

ENTREVISTA | Entre el Cuerpo y la Máquina: Isaac Rivas Moya y la Crítica al Mundo Digital desde la Antropología

En un mundo donde lo digital parece haberse convertido en una extensión natural de nuestras vidas, la tesis de Isaac Nehemías Rivas Moya, titulada “Redes, seres e incertidumbre: una discusión re-imaginativa sobre la ciberantropología y el ciberespacio” (UACh, 2023), propone detenernos a pensar el vínculo entre humanidad, tecnología y ciberespacio desde una perspectiva crítica, filosófica y profundamente antropológica.

Graduado de la carrera de Antropología de la Universidad Austral de Chile, Rivas trabajó bajo la tutela del profesor Fernando Maureira Estrada y el profesor informante Mauricio Mancilla Muñoz. Su tesis dialoga con pensadores como Franco “Bifo” Berardi, Yuk Hui y Arturo Escobar, y se embarca en una profunda reflexión sobre cómo nos relacionamos —o dejamos de relacionarnos— con la tecnología.

– ¿Cuál es el principal hallazgo o propuesta que plantea tu tesis sobre el vínculo entre seres humanos, tecnología y ciberespacio?

Mi tesis plantea una crítica al modo en que el pensamiento occidental ha concebido históricamente a la tecnología como algo separado de lo humano, como una especie de “extrañeza útil” que llega desde afuera. Desde los conflictos entre los sofistas y los socráticos, pasando por Platón, hasta las concepciones modernas de la antropología, ha existido una escisión entre técnica y cultura.

Pero como dice Erik Davis, “hemos sido cyborgs desde el año 0”. La técnica no es un añadido, sino una constituyente de lo humano. La propuesta central de mi tesis es que, más allá del tono apocalíptico que ha teñido muchas reflexiones sobre lo digital, podemos —y debemos— abrir un espacio para reimaginar el vínculo entre tecnología y humanidad. En vez de temer la desensibilización de nuestras experiencias por la aceleración digital, podemos usar esa transformación como una oportunidad para replantear nuestras concepciones sobre lo humano.

– En tiempos donde pasamos gran parte de nuestras vidas conectados, ¿por qué es urgente mirar el mundo digital desde la antropología?

La antropología ha estado en deuda con la reflexión tecnológica. Hoy, nuestras relaciones sociales ya no se articulan solo en lo presencial, sino en flujos invisibles de datos, en algoritmos que interactúan con nuestras emociones y decisiones.

En mi tesis realicé una ciberetnografía con modelos de lenguaje, como GPT, para observar cómo las inteligencias artificiales comienzan a integrarse a nuestras vidas cotidianas como interlocutores, como espejos de nuestras emociones, incluso como herramientas de catarsis. ¿Qué hace la antropología ante esto? ¿Qué hacen las humanidades cuando los foros digitales están llenos de personas interactuando con inteligencias artificiales como si fueran terapeutas?

Para mí, es urgente entrar en estas discusiones sin tecnofobia. Las siguientes generaciones crecerán con estas tecnologías, y necesitamos marcos críticos y sensibles para comprenderlas.

– ¿Cómo cambian nuestras relaciones sociales y nuestras ideas de comunidad en un entorno digital? ¿Qué rol juega la incertidumbre en esto?

Las relaciones se reconfiguran desde la afinidad más que desde la cercanía geográfica. Internet permite que comunidades heterogéneas se formen a partir de intereses compartidos, pero también es un espacio de constante mutación y producción semántica.

La incertidumbre, en ese contexto, se convierte en una herramienta. No como falla epistémica, sino como un ethos, una actitud crítica frente a lo dado. En los entornos digitales, donde los agentes no siempre son humanos y donde la realidad puede ser fácilmente distorsionada, la incertidumbre nos ayuda a mantenernos atentos, a sospechar y a pensar más allá de lo evidente.

– ¿Cómo se vive lo humano en lo digital? ¿Estamos ante una nueva forma de “habitar” el mundo?

La palabra “habitar” para mí es un tanto complicada; la asocio con permanencia, y en la digitalidad las cosas rara vez permanecen. Quizás estamos frente a un deshabitar: deshabitamos espacios que creíamos propios de la experiencia humana para dar paso a este nuevo agente que es la tecnología. Deshabitamos para movernos hacia la aceleración de un mundo que cada vez se nos hace más extraño si lo miramos con los lentes conceptuales del pasado.

Incluso con el cuerpo, podríamos hablar de una deshabitación de nuestra corporalidad. Esto ya sucede con lo que algunos llaman “cultura de la prótesis”. En este contexto, el término “humano” se queda corto para abordar muchas de estas transformaciones, y ahí surge el poshumanismo como una forma interesante de pensarlas.

Si entendemos lo poshumano como una constante creación de concatenaciones que disuelven oposiciones metafísicas (como humano/técnico, natural/artificial), y reconocemos que la relación del homo faber con la técnica ha existido siempre, entonces —como sugiere Yuk Hui— siempre hemos sido poshumanos. Se vuelve urgente que actuemos como tales: que pensemos nuevas formas de relacionarnos con tecnologías que parecen inhumanas, pero que son la otra cara de nuestra existencia. Reflexionar tecnológicamente es una manera de reivindicar nuestra inhumanidad para pensar después del fin, incluyendo en esa reflexión a la biodiversidad y desplazando el antropocentrismo.

– ¿Qué mitos o ideas equivocadas sobre la vida en redes sociales crees que tu investigación ayuda a desmontar o matizar?

A mi parecer suele existir recurrentemente una confusión entre lo que son las redes sociales y la creciente vida digital. Es evidente que las redes sociales componen un lugar esencial en esta digitalidad, pero recorremos los parajes ciberespaciales también cuando leemos un artículo de Wikipedia, interactuamos con softwares inteligentes, usamos plataformas de streaming, o nos desenvolvemos en mundos como la publicidad, la edición, los videojuegos y muchas otras formas co-creativas con estas tecnologías.

Por otra parte, en relación directa con las redes sociales, existe una especie de demonización algorítmica, en la cual culpamos por completo a estas plataformas por la idiotización del contenido, asumiendo que es solo una fórmula matemática la que determina lo que consumimos. Pero sabemos hoy en día que una fórmula no puede explicar a cabalidad un algoritmo si no se considera dentro de un fenómeno más complejo de interacciones algorítmicas.

La idea persistente de que las tecnologías no nos pertenecen termina profundizando estas brechas conceptuales, generando antagonismos casi irresolubles entre personas que se saturan de contenido “brainrot”, sin ver que entrenan a su propio algoritmo con ese tipo de interacciones, como si fuera una profecía autocumplida.

Tiziana Terranova, teórica italiana, tiene un artículo en el libro Aceleracionismos, donde dice que aunque el capital se apropie de estas tecnologías para generar valor y control neuro-totalitario, eso no significa que no podamos hacer nada con ellas. Al contrario, sugiere que debemos recuperar su capacidad de expresar valores estéticos, sociales y éticos. Aquí se vuelve fundamental la educación digital, que nos permita discernir y elegir el contenido que deseamos consumir, y cómo queremos relacionarnos con estas plataformas.

– Tu tesis habla de una discusión “re-imaginativa” sobre el ciberespacio. ¿Qué significa eso y por qué crees que es necesario repensar lo digital?

La idea de “re-imaginativa” surge porque el concepto de ciberespacio ha sido moldeado, muchas veces, por narrativas poco críticas o directamente escapistas, como la del cyberpunk o la declaración de independencia del ciberespacio de John Perry Barlow.

Barlow concebía el ciberespacio como un universo inmaterial, libre de los límites del cuerpo. Pero eso es una ilusión. Toda esa supuesta “inmaterialidad” requiere de una infraestructura física brutal: servidores, cables, energía, minería de datos. Por eso creo que es urgente repensar el ciberespacio desde una mirada crítica y materialista, una que considere tanto sus promesas como sus contradicciones.

– ¿Qué tipo de nuevas preguntas crees que debería hacerse la antropología frente al avance de la inteligencia artificial y los algoritmos en la vida cotidiana?

Hay una entrevista al antropólogo británico Tim Ingold que me parece muy ilustrativa. Él plantea que la antropología debe ir más allá del canon tradicional que la define como el estudio de la otredad humana. Sugiere que debe pensarse como una disciplina especulativa, no solo empírica.

El mayor problema hoy es que la antropología ha fundido su estatuto epistémico con la etnografía, lo cual genera conflictos en ambientes profundamente digitales, donde el empirismo entra en crisis: ¿qué es un hecho en lo digital?, ¿puede observarse realmente?, ¿cómo definimos lo real en estos contextos?

Ignorar estos problemas conceptuales solo agudiza los temores y las confusiones. Por eso, necesitamos una antropología que no tema especular, imaginar, incluso alucinar. Y para eso, se vuelve crucial incluir a la filosofía, especialmente la filosofía de la tecnología, como una herramienta conceptual clave.

No podemos seguir separando filosofía y ciencia. Para abordar la inteligencia artificial y los algoritmos, necesitamos una antropología que se atreva a pensar en futuros posibles sin perder de vista su pasado. Una antropología que se pregunte por el futuro, para no quedar atrapada en su historia.

– Desde tu experiencia ¿cómo motivarías a otros jóvenes a estudiar antropología para comprender fenómenos actuales como las redes, el control digital o la virtualidad?

Que no teman relacionar la antropología con lo que más les llama la atención. No solo con lo digital o lo virtual. El científico también vive de sus deseos y sueños: lee en las vigilias, escribe en el insomnio.

No tengan miedo de no tener certezas sobre lo que quieren hacer. Abracen la incertidumbre que a veces paraliza, e inspírense en ella. Inspírense en el desconocimiento, en la falta de verdades.

Si quieren investigar temas de tecnología, cultiven una actitud autodidacta: aprendan herramientas digitales, familiarícense con software, lean sobre filosofía y técnica. Y, sobre todo, cuestionen cómo pensamos y usamos la tecnología. Como ya dije, nos pertenece, y pensarla también es una forma de reclamarla.

Bienvenida Generación 2025: Facultad de Filosofía y Humanidades recibió a 338 nuevos estudiantes

La recepción se realizó en el ágora del Edificio Guillermo Araya, para luego participar de una jornada de esparcimiento por carrera donde las y los jóvenes pudieron compartir y conocerse.

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Durante la mañana de este jueves 06 de marzo, se llevó a cabo la primera jornada de recepción dirigida a estudiantes de primer año, pertenecientes a las siete carreras de pregrado que se imparten en la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad Austral de Chile.

A pesar de la lluvia, jóvenes provenientes de distintos puntos del país y el extranjero pudieron conocerse y compartir en los distintos espacios físicos que albergan a la comunidad de la Facultad.

En la oportunidad, las palabras de bienvenida estuvieron a cargo del Equipo de Decanatura de la macrounidad, para luego dar paso a actividades preparadas por cada Equipo de Escuela.

Mientras que, durante la tarde, las y los estudiantes pudieron disfrutar de dos funciones de películas en el Cine Club UACh. Estas contemplaron el visionado de “Akira” (1988) y “Alien: el octavo pasajero” (1979), ambas enmarcadas en el género de Ciencia ficción.

Experiencia de nuevos estudiantes

“Conocí esta carrera gracias a laborantes que asistieron a una feria universitaria que se realizó en mi colegio, así que ese fue mi primer acercamiento a la antropología. Lo que más me llamó la atención fue el estudio del pasado y presente de los humanos, para poder especular sobre nuestro futuro como civilización. Vengo con todas las ganas de aprender y estoy abierta a todas las posibilidades que puedan complementar mi formación”, Constanza Obreque, estudiante de primero año de Antropología residente en Valdivia.

“Decidí venir a estudiar Periodismo porque es una carrera que me llama mucho la atención, y porque sé que aquí voy a poder desarrollar mis habilidades de escritura, además de conocer mucha gente nueva. Elegí esta casa de estudios porque tengo la certeza de que podré desarrollar muchos aspectos de mi vida que, de donde vengo, no habría podido”, Martín Avendaño, estudiante de Periodismo oriundo de Santiago.

“Quise estudiar esta carrera porque considero que siempre he tenido una conexión especial con los niños y, desde pequeña, he estado al cuidado de mis primos, así que creo tener la paciencia necesaria para ejercer esta hermosa profesión. Espero poder aprender la base teórica para ayudarlos a convertirse en sujetos de bien, entendiendo que cada niño tiene su manera de aprender y de crecer. En un futuro, una vez titulada, me gustaría poder complementar mi formación con el área de Educación Diferencial”, Sofía Carimán, estudiante de Pedagogía en Educación Parvularia proveniente de La Unión.

“Esta es mi segunda vez siendo mechona en la Facultad de Filosofía y Humanidades, porque anteriormente estudié Pedagogía en Historia y Ciencias Sociales. Con el tiempo, me di cuenta que mi vocación por la pedagogía se mantenía, pero mis intereses académicos estaban más ligados a otra área, que es el inglés. Mi principal motivación para unirme a la carrera es poder enseñar este idioma que abre tantas puertas al mundo y, evocar en mis futuros estudiantes, las mismas ganas que tengo yo de ser docente”, Melisa Pairo, estudiante de Pedagogía en Comunicación en Lengua Inglesa procedente de Quellón.

“Elegí esta carrera porque mi intención es convertirme en una buena profesora y educar a los niños de manera divertida. Espero en un futuro poder entregarles a mis estudiantes una buena base para que sean seres humanos ejemplares y fomentar su vínculo con el deporte. Personalmente, practico patín carrera, pero vengo con todo el entusiasmo para aprender nuevos deportes, y que me entreguen las herramientas necesarias para poder enseñárselos a los pequeños”, Javiera Leiva, estudiante de Pedagogía en Educación Física, Deportes y Recreación, de Valdivia.

“Me siento familiarizado con la pedagogía por mi familia, ya que casi todos son profesores, así que soy bastante cercano a la profesión. Previamente, en el año 2018, estuve estudiando Ingeniería en Conservación de Recursos Naturales UACh, pero por temas monetarios tuve que salirme de la carrera. Así que durante este tiempo estuve ahorrando para poder ingresar a lo que realmente me apasiona, que es la pedagogía, y por eso hoy estoy aquí”, Nicolás Latorre, estudiante de Pedagogía en Historia y Ciencias Sociales oriundo de Puerto Nuevo, ubicado en la cuenca del lago Ranco.

Nuevo número de la Revista Austral de Ciencias Sociales (RACS n° 47)

📚 Anunciamos a nuestra comunidad universitaria que en la página de Revistas UACh (http://revistas.uach.cl/), ya se encuentra disponible para su lectura y descarga la edición del n° 47 de la Revista Austral de Ciencias Sociales (RACS), publicado recientemente.

Felicitamos al equipo editorial de la Revista Austral de Ciencias Sociales, la Oficina de Publicaciones de la Facultad de Filosofía y Humanidades y la Biblioteca UACh, por su aporte en la divulgación de esta área.

👉 Número 47 RACS: http://revistas.uach.cl/index.php/racs/issue/view/614

En este número:

 

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Injusticia ambiental y acción colectiva territorial durante el proceso constituyente chileno (2019-2022)

Juan Fernández-Labbé, Rocío Valderramma, Daniela Rojas

América Latina, la región que desacumula capitales: un enfoque desde la economía ecológica y la contabilidad física

Edwin Ulises Espinoza-Piguave

Crecimiento y Mortalidad: Ecuador en el siglo XX

Christian P. Naranjo-Navas

Vejez y coresidencia en los sectores populares: el caso de las mujeres mayores e hijos/as adultos/as

Camila Andrade-Orrego

Si eres ladrón, eres ladrón: Experiencias de ocio de jóvenes internos en Valdivia

Pablo Salgado, Cari Tusing

Repertorios sindicales en el Estallido Social y el proceso constitucional en el sur de Chile (2019–2021). Experiencias y percepciones de dirigentes sindicales en las regiones del Maule, Ñuble, Biobío y Araucanía

Dasten Julián-Vejar, Felipe Marchant-Fuentes, Natalia Cárdenas-Marín

Los Actos Bellos Familiares (ABF): una propuesta de Tercer Orden aplicada a través de las intervenciones con adolescentes migrantes en Cataluña (España)

J. Xifré Ramos-Aubia, Javier Ortega-Allué, Hithem Abdulhaleem-Lubbadeh

“Cuando una sale del pueblo, pero el pueblo nunca sale de una”: capital cultural y capital social en las trayectorias de mujeres sindicalistas organizadas de Temuco

María Emilia Tijoux, Constanza Ambiado, Diego Aniñir, Catalina Osorio, Víctor Veloso

La campaña del medio litro de leche desde el Servicio Nacional de Salud. La maternidad al servicio de un proyecto revolucionario, 1970-1973

Camila Neves-Guzmán

El disparo poético de Álvaro Hoppe. Memoria y fotografía. Dictadura en Chile 1973-1990

María Elisa Ramírez-Riveros

Golpe de Estado en Chile: La ruptura sonora del 11 de septiembre de 1973

Raúl Rodríguez-Ortiz, Francisco Godinez-Galay

Fotografía de protesta: el valor de la telefotografía en el activismo de los derechos cívicos

José María Mesías-Lema, Carla Álvarez-Barrio, Guillermo Calviño-Santos, Juan Luis Lorenzo-Otero

Narrativas de la memoria y representaciones juveniles. El caso de Actores secundarios en el contexto transicional chileno

René Varas-González, Óscar Aguilera-Ruiz

Sobre la sociología de la catástrofe: análisis de la dictadura chilena en el Área Metropolitana de Concepción

Paula Tesche-Roa, Loreto Chandía-Jara, Gabriel Figueroa-Montero

Entre la acción colectiva radical y la oportunidad sociopolítica durante el estallido social en Chile: el retorno de las tomas de terreno en la ciudad de Osorno (2019-2020)

Daniel Eyzaguirre-Jorquera, Óscar Mac-Clure-Hortal

El Partido Socialista de Chile y la violencia política. Entre el orden y la revolución (1933-1948)

Diego Esteban Venegas-Caro

¿Una independencia chilota? La insurrección o’higginista de 1826

Gonzalo Aravena-Hermosilla

 

 

Facultad de Filosofía y Humanidades realizó Jornada de Autoevaluación

La actividad se realizó el martes 7 de enero, en dependencias del edificio Guillermo Araya, donde participaron estudiantes, egresados, docentes y empleadores de la institución.  

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Esta semana, miembros de la comunidad de la Facultad de Filosofía y Humanidades participaron de una Jornada de Autoevaluación, con base en los estándares de calidad vigentes actualmente para la acreditación institucional. Se trata de nuevos estándares de calidad que forman parte de un procedimiento, también nuevo, para la acreditación institucional.

El encuentro organizado por la Unidad de Autoevaluación y Calidad Institucional UACh, en la que participaron los Consejo de Escuela de carreras de pregrado de la Facultad, contempló un plenario inicial y la división de los participantes en nueve mesas de trabajo, las que trabajaron específicamente en el análisis del trabajo de las siete carreras de pregrado y los programas de formación de profesores de la Facultad.

Sobre esta jornada, la analista de la Unidad Autoevaluación y Calidad Institucional Pamela Rey, mencionó “Consideramos y agradecemos la alta convocatoria que gestionó la Facultad, para generar los espacios de autoevaluación de los procesos de gestión de calidad de las carreras y programas. Como Unidad de Autoevaluación y Calidad Institucional, nos quedamos con la positiva experiencia de la jornada de la implementación del Sistema de Autoevaluación de las Carreras y Programas, donde se destaca no solo la disposición de los y las directivos y docentes, sino también el compromiso y juicio crítico de estudiantes, egresados y empleadores”.

Del mismo modo, Pamela Rey agregó que “Las principales fortalezas están en mejorar los mecanismos de seguimiento ya instalados. En este sentido emergen una serie de buenas prácticas, que permiten apoyar la gestión de las escuelas para la toma de decisiones oportunas y que promoverá la articulación con los lineamientos propios a la Facultad en sinergia con los lineamientos Institucionales. Agradecemos por un lado a la gestión de la Facultad y de la coordinación de la Oficina de Desarrollo Estratégico y por otro lado a nuestras y nuestros colegas de Unidades especializadas como: DACIC, DDE, RIAC que nos acompañan asumiendo rol de mediadores para cada carrera”.

Por su parte, la encarga de la Unidad de Desarrollo Estratégico de la Facultad, Carmen Angulo, explicó “En nuestra Facultad la autoevaluación es una tarea permanente dado que la mayoría de nuestras carreras se acreditan de forma obligatoria y mantenemos también acreditada la oferta de postgrado, en ese sentido, es valioso proyectar acciones de mejora para alcanzar los objetivos que nos hemos propuesto: desarrollar docencia de pre y postgrado, investigación y vinculación con el medio con un alto grado de excelencia y con un irrestricto compromiso con el bienestar social y el desarrollo sustentable de las comunidades de la región sur-austral del país.”

Embajadora de Palestina en Chile Vera Baboun participó de conversario en la UACh

La jornada fue coordinada en conjunto por el Instituto de Estudios Antropológicos, la Escuela de Antropología UACh y la Juventud Árabe por Palestina y participaron estudiantes, docentes y miembros de la comunidad civil de Valdivia y la región de Los Ríos.

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Este lunes, en dependencias del edificio Eleazar Huerta, se desarrolló el Conversatorio “Palestina como paradigma: Una historia de lucha, resistencia y caminos para la paz”, el cual tuvo como principal exponente a la Embajadora de Palestina, Exc. Vera Baboun, y a Sergio Zerené, abogado e integrante de la Juventud Árabe por Palestina (JUVAPP). La instancia, que fue moderada por los docentes y académicos del Instituto de Estudios Antropológicos, Debbie Guerra y Roberto Morales.

En la oportunidad,  la Directora del Instituto de Estudios Antropológicos, Debbie Guerra, explicó que el conversatorio fue una actividad pedagógica dirigida a estudiantes de Antropología de la Facultad de Filosofía y Humanidades y la comunidad valdiviana en general.

“Como Instituto y Escuela estamos muy contentos del interés por parte del público asistente y de la buena acogida a la invitación que realizamos a la Embajada de Palestina. La actividad estuvo orientada a “conocer, comprender y reconocer” los procesos de expulsión, desplazamiento y desposesión vividos por el pueblo palestino durante los últimos 76 años por la acción del gobierno de Israel y que, en el último año, ha dejado miles de personas desplazadas y asesinadas, especialmente mujeres, niñas y niños. “, dijo.

La Embajadora de Palestina, Vera Baboun, realizó una exposición con propósitos educativos para informar sobre los procesos históricos de colonialismo y limpieza étnica que el Estado de Israel ha ejecutado sobre el pueblo palestino en el último siglo, enfatizando en las dimensiones históricas, políticas y económicas de la ocupación territorial israelí. Este proceso ha conllevado masacres y desplazamientos forzados, planificados a través de tácticas y estrategias militares de asentamiento sistemático sobre tierra palestina.

Sobre la invitación a participar de este encuentro la autoridad internacional dijo: “Es una importante charla para explicar la situación en Palestina, nuestra narrativa, nuestra necesidad por liberación en este tiempo que es muy crítico en nuestra vida. Un gran agradecimiento, no solamente a la Facultad, a la Universidad, también para todos los estudiantes que asistieron e hicieron las preguntas también nos pone muy contentos saber que existente entendimiento y empatía por esta causa. Quiero decir la verdad, gracias por la oportunidad”.

Por su parte, Sergio Zerené Harcha, Alumni UACh y locutor del programa Hablemos de Palestina, explicó que el vinculo entre la Juventud Árabe y la Facultad de Filosofía y Humanidades se generó a través del Presidente de la Agrupación de la Juventud Árabe por Palestina de Valdivia, Kalil Abu-Qalbein Koda, quien en varias oportunidades gestionó instancias de diálogo en la comunidad universitaria.

“La voz de la Embajadora es la voz del Gobierno palestino, entonces tener la oportunidad de que los estudiantes puedan escucharla, hacerle preguntas e interactuar con ella para nosotros es súper importante porque, como decía la Embajadora, la narrativa la está dominando la entidad sionista. Todos los medios de comunicación están alineados con la narrativa sionista, entonces, para nosotros es fundamental poder mostrar la otra narrativa, lo que los medios no están mostrando. La embajadora está haciendo un excelente trabajo, ya que se encuentra recorriendo todo Chile, entonces a través de eso vamos difundiendo lo que está pasando con quienes habitan territorio palestino y quienes estamos lejos y tenemos a nuestras familias y amigos allá”, indicó.

Opinión

Camilo Pérez, estudiante de cuarto año de la carrera de Antropología UACh, valoró esta instancia y reflexionó sobre lo tratado.

“El pueblo palestino ha denominado Nakba a este proceso colonial y violento, concepto que en su traducción significa “catástrofe”. La narrativa de la historia palestina ha sufrido de un desplazamiento semántico al ser subalternizada por los medios de comunicación hegemónicos controlados por grupos de poder que legitiman la ocupación sionista del territorio palestino. La embajadora destaca la postura de Chile en términos de derechos humanos a nivel internacional, y la solidaridad de nuestro gobierno con las demandas por la soberanía territorial, el reconocimiento del Estado y la liberación del pueblo palestino de la opresión sionista. La jornada culmina destacando el rol de la sociedad civil para visibilizar y socializar información verídica sobre la situación de opresión que afecta al pueblo palestino”, puntualizó.

Del mismo modo, Zavina Guzmán, estudiante de tercer año de la misma carrera opinó que: “La charla permitió observar el conflicto, lucha y genocidio del estado de palestina desde una mirada histórica y situada debido a que la embajadora es de palestina y comprende y vive empíricamente la lucha social que existe y ha existido históricamente en este pueblo y el mundo. Fue una experiencia enriquecedora para mi formación no solo académica, sino que también humana”, indicó.