La actividad buscó acercar a los docentes en formación a expresiones culturales y deportivas alternativas, promoviendo nuevas miradas para la Educación Física del futuro.
Hace unos días, en el Ágora del edificio Guillermo Araya, estudiantes de primer año de Pedagogía en Educación Física, Deportes y Recreación participaron de una clase sobre “Breakdance y cultura Hip Hop”.
El Hip Hop nace a finales de los años ´70 en grupos afroamericanos de Estados Unidos, como una forma pacífica de resolver conflictos entre bandas. Fue entonces cuando encontraron en la danza una alternativa no violenta, ya que —como relata la historia— los gangsters estaban cansados de que muriera tanta gente siendo del mismo sector.
Esta explicación fue parte de la contextualización brindada por Darío Uribe, Alumni de la carrera, quien encabezó la sesión. Uribe baila breakdance desde los 13 años y, además, fue seleccionado nacional en esta disciplina. Durante la clase, invitó a las y los estudiantes a “jugar a ser bailarines”, experimentando con movimientos e ideas propias de esta cultura urbana.
En paralelo a su trayectoria como bailarín, Uribe destaca por su vinculación con diversos proyectos educativos, donde ha demostrado su vocación docente. Sobre ello, señaló que “es muy importante el rol del pedagogo para entregar herramientas a los jóvenes, niños y niñas, porque lo más difícil, y que no se aprende en la escuela, es creer en uno mismo. Creo que desde el breakdance uno puede entregar ese empujoncito y ayudarles a empoderarse en sus habilidades”.
La actividad se desarrolló en el marco de la asignatura Introducción a la Educación Física, impartida por las académicas del Instituto de Ciencias de la Educación, Dra.(c) Loreto Libuy y Dra. Pamela Tejeda. En esta tercera parte de la unidad, las y los docentes en formación se plantean reflexiones sobre la Educación Física del futuro. En este sentido, la profesora Libuy explica que “en este tipo de instancias se abordan los deportes alternativos o la actividad física, tan necesarios en tiempos de crisis de convivencia escolar”.
Por su parte, Joaquín Álvarez, estudiante de primer año de la carrera, comentó sobre su experiencia en la clase que “fue un espacio bastante bonito, porque no tenía conocimiento en esta área. Es interesante conocer distintas culturas, y más sobre el baile, que también es una forma de liberar tensión y emociones, como mencionó el profesor”.
Finalmente, integrar disciplinas como el breakdance en la formación inicial fortalece una pedagogía más inclusiva y conectada con las realidades contemporáneas, impulsando a las y los estudiantes a pensar en nuevas formas de acompañar y motivar a las juventudes desde la corporalidad y el movimiento.




La Decana de la Facultad de Filosofía y Humanidades, Dra. Karen Alfaro, destacó la relevancia de estos espacios como una oportunidad para despertar en los jóvenes una vocación temprana por las pedagogías y las carreras vinculadas a las humanidades y ciencias sociales. En esa línea, subrayó que estas áreas constituyen pilares fundamentales que sostienen a la sociedad. Asimismo, invitó a las y los estudiantes a reflexionar sobre sus intereses y decisiones futuras: “Esperamos que en ese trayecto de ingreso a la vida universitaria, o de selección de un área que les apasione, podamos ser una casa de estudio que les reciba y acompañe”, señaló.
Cabe destacar que ésta y otras jornadas se realizaron durante los meses de agosto y septiembre, con el objetivo de fortalecer el interés pedagógico y ampliar las expectativas de los jóvenes respecto a su elección vocacional. Para ello, se abordaron diversas temáticas, tales como inclusión, diversidad, formación en derechos humanos, formación inicial docente y la construcción de la sociedad desde el aula.
El grupo de estudiantes interesadas en la carrera de Periodismo participaron de una charla impartida por el académico del Instituto de Comunicación Social, José Arturo Figueroa. Posteriormente, realizaron un recorrido por las dependencias del instituto, donde conocieron espacios como el estudio de radio, la sala de edición y los equipos para el set de televisión que utilizan los comunicadores en formación.
En tanto, quienes optaron por las pedagogías participaron en dos bloques de actividades. El primero fue dirigido por la académica del Instituto de Historia y Ciencias Sociales, Yessica Carrasco, quien reflexionó junto a los estudiantes sobre la educación soñada para el país y la importancia del rol docente en la construcción de una mejor sociedad.
Amelie Vivanco, estudiante de cuarto medio del Centro Educativo Fernando Santiván de Panguipulli, agradeció la oportunidad de participar y valoró el espacio de diálogo con los académicos. “Últimamente me he interesado en la pedagogía, porque creo que la enseñanza es fundamental para el crecimiento. Lo he aprendido gracias a los profesores que me han tocado: en básica estuve en un colegio muy estricto, pero desde primero medio cambié a otro liceo donde descubrí lo valioso que es un buen acompañamiento. Por eso me gustaría ser esa profesora que los niños necesitan, distinta a los que en su momento no me gustaban tanto en la básica”.
El pasado 9 de septiembre, en la Sala Jorge Bárcena, se realizó el diálogo internacional “Experiencias de transformación escolar desde el sur de Chile: Desafíos y posibilidades desde la formación del profesorado”. La actividad fue organizada por el Colegio Santa Marta de Valdivia en conjunto con la Escuela de Educación Física, Deportes y Recreación de la Facultad de Filosofía y Humanidades.
En la apertura, la Decana Alfaro destacó la relevancia de las alianzas entre comunidades educativas para abordar los desafíos contemporáneos de la docencia: “Vivimos una época compleja para habitar comunidades, marcada por una crisis de valores y principios humanistas. Creo que hoy más que nunca enfrentamos el desafío de que la educación vuelva a situarse en el principio de la humanización”, señaló.
Desde el Colegio Santa Marta, su directora, Sor Iara De Souza, subrayó que la pandemia marcó un antes y un después en la enseñanza: “Los chicos ya no aprenden igual, son distintos postpandemia, por ello necesitamos un cambio. Esa transformación no está solo en lo pedagógico, sino en lo relacional, y va de la mano con nuestro carisma. Queremos ver niños felices, con ganas de aprender, resilientes y preocupados por los demás”, expresó.
La actividad contó con la participación de la docente española Coral Regí, especialista en liderazgo de equipos directivos, quien presentó la charla “Nueva Educación. Ser profesor hoy”. Posteriormente, se abrió un espacio de diálogo con las profesoras del Colegio Santa Marta Claudia Navarrete, Carol Vargas, Paola Sanhueza y Natalia Corvalán.



Por su parte, Sebastián Benavente, alumno de cuarto año de Pedagogía en Educación Física, Deportes y Recreación, valoró la instancia como una oportunidad enriquecedora:





Hace unas semanas, en la Sala Jorge Bárcena, se dio inicio a las Jornadas de Reflexión Docente 2025, un espacio que este año fue proyectado como un ciclo de capacitaciones a desarrollarse durante el segundo semestre. La jornada inaugural contó con la participación de la profesora Camila Alcaíno Monsalves, quien abordó la temática “Inteligencia Artificial para la actividad académica y docente”.
El segundo taller, titulado “Manos a la obra: taller de aplicación práctica de IA”, se llevó a cabo el 23 de junio y se centró en el uso aplicado de herramientas como ChatGPT, SciSpace y Elicit. En esta ocasión, las y los participantes aprendieron a redactar prompts efectivos, explorar literatura científica asistida por IA, organizar procesos investigativos y evaluar críticamente los alcances y limitaciones de estas herramientas en entornos educativos. La jornada promovió el uso autónomo, ético y estratégico de la inteligencia artificial como recurso docente.
El profesor Yerko Monje, Director de Docencia de la Facultad de Filosofía y Humanidades, destacó la relevancia de estas actividades:
“Reflexionar sobre el uso de la inteligencia artificial en entornos universitarios ya no es una opción, sino una necesidad urgente para todas las instituciones de educación superior. Este tipo de espacios no solo fortalecen el diálogo académico, sino que también nos invitan a pensar críticamente cómo estas tecnologías —insertas en complejas redes sociotécnicas— están transformando nuestras prácticas cotidianas. Participar en esta apertura también me motiva a seguir investigando y compartiendo conocimiento sobre un fenómeno que, sin duda, seguirá reconfigurando nuestras formas de aprender, enseñar y comunicarnos”.

El pasado martes 23 de junio, en el Gimnasio Teja 1, se realizó el Segundo Encuentro de Fútbol Ciego Escolar, una iniciativa que busca promover el deporte y la inclusión en la comunidad educativa local. La actividad reunió a estudiantes del Colegio Masters College, Liceo Las Ánimas y Colegio Deportivo de Valdivia, quienes vivieron una enriquecedora jornada de deporte adaptado que puso en valor la diversidad y el trabajo colaborativo.
El fútbol para ciegos, también denominado fútbol 5, es una disciplina derivada del fútbol sala convencional, especialmente diseñada para personas con discapacidad visual. En este deporte, los jugadores utilizan parches y antiparras, y se orientan gracias a las indicaciones verbales del arquero, el entrenador y el guía, mientras disputan el balón sonoro con el propósito de anotar goles. Cada equipo está conformado por cinco jugadores en cancha.
Este encuentro fue resultado del trabajo realizado durante el semestre en la asignatura “Sensibilización a la discapacidad y deporte adaptado e inclusión”, liderada por la académica del Instituto de Ciencias de la Educación, Pamela Tejeda Cerda. En este contexto, docentes en formación de la carrera de Pedagogía en Educación Física, Deportes y Recreación llevaron a cabo clínicas deportivas en diversos establecimientos educacionales de la ciudad, fomentando la práctica del deporte adaptado como herramienta de formación integral y de construcción de entornos escolares más inclusivos.
La jornada fue ampliamente valorada por directivos, docentes y estudiantes participantes, quienes destacaron la relevancia de este tipo de instancias para fortalecer la inclusión, el respeto por la diversidad y el compromiso con la justicia social en la educación.