Un nuevo paso en su formación: Escuela de Pedagogía en Lenguaje y Comunicación realizó Hito de Compromiso Pedagógico

24 estudiantes de Pedagogía en Lenguaje y Comunicación recibieron sus piochas en una ceremonia que reconoció su identidad profesional y el valor de su vocación.

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El pasado 18 de noviembre se desarrolló el Hito de Compromiso Pedagógico de la generación que ingresó en 2022 a la carrera de Pedagogía en Lenguaje y Comunicación UACh. La ceremonia contó con la presencia del Secretario Académico de la Facultad de Filosofía y Humanidades, Dr. Dámaso Rabanal; el Director del Instituto de Lingüística y Literatura, Dr. Manuel Contreras; la Subdirectora de la Escuela de Pedagogía en Lenguaje y Comunicación, Dra. Estefanía Peña; además de docentes, familiares y cercanos de las y los estudiantes.

El objetivo de este hito fue fortalecer la identidad profesional docente mediante la entrega de piochas, símbolo de las habilidades que las y los estudiantes han desarrollado durante sus procesos de práctica: el trabajo autónomo, colaborativo y solidario que caracteriza su formación.

El Secretario Académico, Dr. Dámaso Rabanal, dio apertura a la ceremonia destacando que esta generación será parte de la consolidación de una de las recientes actualizaciones curriculares, aportando a una formación con mirada avanzada y vanguardista. En sus palabras, señaló: “Es tremendamente relevante reconocer lo que ha acontecido con la Escuela de Pedagogía en Lenguaje y Comunicación desde su trayecto, siendo una de las escuelas más antiguas de la Facultad y de la Universidad. Sabemos la larga tradición que tiene con la formación de profesoras y profesores, pero también con lo que significa el desarrollo de ciertas habilidades que nos hacen sujetos particulares como, por ejemplo, con las artes escénicas”.

Desde su ingreso en 2022, esta generación ha recorrido un proceso formativo marcado por prácticas previas, intermedias y posteriores, que aseguran una preparación sólida y situada. Su última práctica, en particular, les permitió reflexionar sobre el quehacer docente, el compromiso con la pedagogía y las áreas disciplinares que convergen y dan sentido a su vocación.

En esta línea, la académica del Instituto de Lingüística y Literatura, profesora Marian Lutzky —quien acompañó a las y los estudiantes en la asignatura Taller de Formación Situada: Acompañamiento reflexivo crítico— compartió un emotivo mensaje:

“Lo importante es recordar por qué eligieron esto, por qué creyeron y aún creen que la educación es el espacio donde se gesta lo posible. Donde un niño, una niña puede descubrir que su voz importa, que sus preguntas tienen valor, que el mundo es más ancho y profundo de lo que pensaba. Este es un compromiso con la vida, la suya y la de los demás, revestido de mucho orgullo y responsabilidad”.

Por su parte, la Coordinadora de Prácticas de la Escuela, profesora Ruth Belmar, añadió: “La educación es el punto en que decidimos si amamos al mundo lo bastante como para asumir una responsabilidad por él. Como futuros docentes están invitados a vivir esa búsqueda incansable de lo que involucra asumir la tarea de la docencia, en la que confluye lo ético y lo moral, la responsabilidad y la proactividad”.

Posteriormente se realizó la entrega de piochas a los 24 futuros docentes. Tras este momento, Elizabeth Fuentes ofreció unas palabras en representación de la generación 2022, donde valoró las experiencias y aprendizajes adquiridos en la universidad, así como los desafíos de enfrentarse a las aulas.

“Este es un compromiso que no surge solo de lo aprendido en la Universidad, sino también de cada mirada, cada pregunta y cada pequeño avance en nuestro rol de estudiantes. Ellas y ellos nos recuerdan por qué elegimos este camino y por qué vale la pena seguir creciendo como futuros docentes. Porque todos los estudiantes que tuvimos en nuestras prácticas fueron los primeros en llamarnos por el título que tendremos: profesor y profesora”, expresó.

 

Educación Física del futuro: estudiantes participaron de clase sobre Breakdance y cultura urbana

La actividad buscó acercar a los docentes en formación a expresiones culturales y deportivas alternativas, promoviendo nuevas miradas para la Educación Física del futuro.

Hace unos días, en el Ágora del edificio Guillermo Araya, estudiantes de primer año de Pedagogía en Educación Física, Deportes y Recreación participaron de una clase sobre “Breakdance y cultura Hip Hop”.

El Hip Hop nace a finales de los años ´70 en grupos afroamericanos de Estados Unidos, como una forma pacífica de resolver conflictos entre bandas. Fue entonces cuando encontraron en la danza una alternativa no violenta, ya que —como relata la historia— los gangsters estaban cansados de que muriera tanta gente siendo del mismo sector.

Esta explicación fue parte de la contextualización brindada por Darío Uribe, Alumni de la carrera, quien encabezó la sesión. Uribe baila breakdance desde los 13 años y, además, fue seleccionado nacional en esta disciplina. Durante la clase, invitó a las y los estudiantes a “jugar a ser bailarines”, experimentando con movimientos e ideas propias de esta cultura urbana.

En paralelo a su trayectoria como bailarín, Uribe destaca por su vinculación con diversos proyectos educativos, donde ha demostrado su vocación docente. Sobre ello, señaló que “es muy importante el rol del pedagogo para entregar herramientas a los jóvenes, niños y niñas, porque lo más difícil, y que no se aprende en la escuela, es creer en uno mismo. Creo que desde el breakdance uno puede entregar ese empujoncito y ayudarles a empoderarse en sus habilidades”.

La actividad se desarrolló en el marco de la asignatura Introducción a la Educación Física, impartida por las académicas del Instituto de Ciencias de la Educación, Dra.(c) Loreto Libuy y Dra. Pamela Tejeda. En esta tercera parte de la unidad, las y los docentes en formación se plantean reflexiones sobre la Educación Física del futuro. En este sentido, la profesora Libuy explica que “en este tipo de instancias se abordan los deportes alternativos o la actividad física, tan necesarios en tiempos de crisis de convivencia escolar”.

Por su parte, Joaquín Álvarez, estudiante de primer año de la carrera, comentó sobre su experiencia en la clase que “fue un espacio bastante bonito, porque no tenía conocimiento en esta área. Es interesante conocer distintas culturas, y más sobre el baile, que también es una forma de liberar tensión y emociones, como mencionó el profesor”.

Finalmente, integrar disciplinas como el breakdance en la formación inicial fortalece una pedagogía más inclusiva y conectada con las realidades contemporáneas, impulsando a las y los estudiantes a pensar en nuevas formas de acompañar y motivar a las juventudes desde la corporalidad y el movimiento.

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Estudiantes de Ped. en Historia y Ciencias Sociales culminaron una de sus prácticas con intervención artística en Liceo Santa María la Blanca

La actividad, realizada en el marco de la asignatura Aprendizaje y Servicio, buscó resignificar espacios comunes y favorecer procesos reflexivos en torno a la identidad.

El pasado 28 de octubre, estudiantes de cuarto año de Pedagogía en Historia y Ciencias Sociales UACh finalizaron una de sus prácticas de formación situada con una intervención artística colaborativa en el Liceo Santa María la Blanca, junto a estudiantes de cuarto medio del establecimiento.

Las actividades se desarrollaron en el marco de la asignatura de Aprendizaje y Servicio, cuyo propósito es que las y los futuros docentes identifiquen necesidades dentro de las comunidades educativas o del territorio donde realizan su práctica. Así se busca promover diálogos y acciones que aporten a mejorar y transformar las realidades en las que están insertos.

Durante cerca de mes y medio, un total de cuarenta estudiantes de enseñanza media trabajó junto a los profesores en formación. Inicialmente realizaron un diagnóstico participativo sobre identidad colectiva, identidad individual e identidad territorial en el marco del electivo Geografía, Territorio y Medio Ambiente. Esta etapa dio paso a la creación de un mural que representó gráficamente dicho proceso reflexivo y que hoy se integra como un símbolo de pertenencia dentro de la comunidad escolar.

La Coordinadora General de Prácticas de la Facultad de Filosofía y Humanidades, Yessica Carrasco, destacó la vinculación lograda con el establecimiento y el sello colaborativo del proyecto. Según indicó, los objetivos de la práctica se cumplieron plenamente al permitir que los estudiantes identificaran necesidades reales y diseñaran una propuesta dialogada con el liceo. “Como podemos ver, fueron los chicos y chicas quienes hicieron el proyecto y también quienes lo ejecutaron, teniendo a sus profesores en formación como guías”, señaló.

Desde el liceo, la profesora de Historia y Ciencias Sociales, Haydeé Ojeda, valoró el compromiso de las y los jóvenes, así como el acompañamiento brindado por la Facultad de Filosofía y Humanidades. Destacó que esta intervención resignifica un espacio común del establecimiento, convirtiéndolo en un punto de encuentro y reconocimiento. “Sin el compromiso es difícil concretar las ideas, aunque sean muy buenas. Agradezco esta labor que, desde mi punto de vista, quedó espectacular”, expresó.

Los profesores en formación a cargo del proceso fueron Fabiana Asencio, Tamara Flores, Valentina Díaz y Felipe Vidal. Este último comentó que terminar la práctica con un trabajo tan significativo fue una experiencia enriquecedora. “Siempre sentimos mucho apoyo y, por ende, los chicos se fueron motivando cada vez más. El sentimiento que experimentamos mientras lo desarrollábamos es indescriptible”, afirmó.

La intervención evidencia el valor de la vinculación entre la Universidad Austral de Chile y las comunidades educativas, fortaleciendo el aprendizaje mutuo y dejando una huella tangible que refuerza el sentido de identidad en los lugares que estudiantes y docentes habitan día a día.

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Pedagogía en Lenguaje y Comunicación UACh realizó XIII Jornada de Debates sobre Educación y Cultura Digital

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La carrera de Pedagogía en Lenguaje y Comunicación de la Universidad Austral de Chile llevó a cabo su XIII Jornada de Debates, instancia formativa que se ha consolidado desde 2011 como un espacio de diálogo crítico y de vinculación con la comunidad educativa local.

En esta edición, el eje central estuvo marcado por los desafíos en educación y cultura digital, temática que permitió a los participantes reflexionar y argumentar en torno a problemáticas actuales de la sociedad y la enseñanza.

La jornada contó con la participación de profesores en formación de tercer año, pertenecientes a los cursos de Teoría y Práctica de la Especialidad en Argumentación, así como de estudiantes y docentes de distintos establecimientos educacionales como el Liceo Bicentenario Camilo Henríquez González de la comuna de Lanco; el Liceo Técnico de Valdivia; el Colegio Alonso de Ercilla, Valdivia; Instituto Chile Asia Pacífico (ICAP), Valdivia; Colegio Santa Marta. Valdiviay Colegio Domus-Mater, Valdivia.

La actividad fue encabezada por la decana de la Facultad de Filosofía y Humanidades, Dra. Karen Alfaro, quien destacó la importancia de institucionalizar este tipo de iniciativas como un vínculo permanente entre la universidad y los establecimientos escolares.

En su intervención, la decana subrayó el valor de trabajar en torno a la educación y la cultura digital: “En los entornos virtuales, incluso en la presencialidad, a veces nos cuesta vivir en comunidad, dialogar y resolver nuestras diferencias. Hoy enfrentamos fundamentalismos y discursos que deshumanizan al otro, negando su condición humana. Frente a ello, instancias como esta nos enseñan a argumentar y reconocer en cada persona un ser humano que merece respeto y escucha”, señaló.

De igual modo, la autoridad académica llamó a asumir este proceso como un desafío colectivo que permita construir espacios de convivencia basados en el respeto, la escucha activa y el diálogo democrático.

Por su parte, la docente, Cecilia Quintrileo, quien está a cargo de los cursos de Teoría y Práctica de la Especialidad en Argumentación, comentó que: “la Jornada de Debates se inició el año 2011 como un espacio de diálogo formativo, que se ha consolidado en el tiempo como actividad de vinculación con la comunidad local. Su objetivo es contribuir a generar espacios de diálogo e intercambio de puntos de vista fundamentados, a través de una instancia formal de discusión crítica sobre materias de contingencia e interés educativo. Los panelistas y moderadores del tercer año de la carrera comenzaron a prepararse desde el primer semestre (Curso Teoría de la Argumentación), desde el plano investigativo, comparando perspectivas, indagando en fuentes especializadas, y formulando sus argumentaciones”.

Finalmente, la docente agregó: “. Las Mesas de debate se han orientado a distintas disyuntivas de carácter educativo como la exclusión de obras políticamente controvertidas en los planes de estudio, el rol de Inteligencia Artificial en la educación, uso de dispositivos móviles en el aula, PAES, Educación Sexual Integral en contextos religiosos, Aula Segura, entre otros. Como Comisión organizadora, estamos muy satisfechos por la convocatoria e interés del público en las distintas mesas de debate. Considero que ha sido una experiencia muy significativa, ya que, el debate pone en juego un complejo conjunto de habilidades argumentativas, promoviendo el pensamiento crítico, la interacción oral y el diálogo reflexivo, entre otros”. 

 

 

Museos con corazón: cómo la gestión comunitaria sostiene el patrimonio en la Región de Los Ríos

“No hay que esperar el Día del Patrimonio para visitar un museo”. Con esa invitación, Alessandra Bertolo resume el espíritu de su investigación, una tesis de pregrado que pone en valor a los museos de base comunitaria, estos espacios muchas veces invisibles pero profundamente vivos, sostenidos por la vocación, la memoria y el afecto de quienes lo construyen.

Su trabajo, titulado “Tras las vitrinas: prácticas y discursos en la gestión de museos de base comunitaria de la Región de Los Ríos, Chile”, fue desarrollado para optar al título de Antropóloga en la Universidad Austral de Chile. Durante más de un año, Alessandra convivió con las personas que gestionan tres de estos espacios: el Museo Escolar Hugo Günckel en Corral, el Museo Despierta Hermano Malalhue y el Centro Cultural Museo y Memoria de Neltume. Su investigación no solo se centró en cómo funcionan estos museos, sino en cómo sus gestoras y gestores les dan sentido, los sostienen con esfuerzo cotidiano y los entienden como herramientas de transformación social y educativa.

Un museo que se toca

Una de las partes más importantes de la tesis aborda las prácticas museográficas y cómo estas desafían la lógica tradicional del museo. En vez de centrarse en la conservación distante del objeto, los museos comunitarios que Alessandra estudió apuestan por la vinculación directa, emocional y cotidiana con su entorno.

Un caso especialmente llamativo fue el del Museo Escolar Hugo Günckel, ubicado dentro de una escuela rural en Corral. “Alessandra explica que durante los recreos, los niños entraban al museo, abrían las vitrinas y jugaban con los objetos. La escena le generó a Alessandra una contradicción inicial formada en museos más formales, donde todo se observa sin tocar, pero pronto comprendió que en ese lugar el museo no es una sala aparte, sino un espacio vivo, integrado a la rutina escolar.

“Me explicaron que el vínculo con el objeto no es contemplativo, sino táctil, incluso afectivo. El museo se habita como parte de la escuela”, relata.

Esta lógica se repite en otros espacios. En el Museo Despierta Hermano Malalhue, por ejemplo, se pide permiso para ingresar, ya que ciertos objetos tienen valor espiritual para la comunidad mapuche. En ambos casos, lo importante no es solo el objeto, sino lo que representa para quienes lo donaron o lo comparten.

La tesis destaca que en estos museos, la selección y disposición de las piezas responde más a vínculos simbólicos y emocionales que a criterios técnicos. Los objetos no solo se exhiben: se narran, se tocan, se resignifican. Así, el museo se vuelve un lugar donde la historia y la vida cotidiana se cruzan en cada gesto, en cada guiado, en cada conversación.

La gestión como acto afectivo

Poner en el centro el rol de los gestores comunitarios, es uno de los ejes centrales de esta investigación. Lejos de ser profesionales del patrimonio o museólogos de formación, muchas veces son profesores, vecinos o familiares que, con vocación y esfuerzo, sostienen estos espacios con trabajo voluntario y recursos personales. Alessandra analizó cómo los discursos sobre lo comunitario, la horizontalidad, el trabajo colectivo, la pertenencia territorial se traducen en prácticas cotidianas marcada por el esfuerzo, la sobrecarga y, sin embargo, una profunda entrega.

“Hablamos de sostenibilidad más allá del financiamiento. Hay sostenibilidad en las redes, en el trueque, en el cariño, en el compromiso”, explica.

Sin embargo, también hay tensiones. Las lógicas institucionales exigen resultados, rendiciones, formalidades que no se ajustan a estas realidades rurales y colaborativas. Muchos gestores no tienen tiempo ni conocimientos técnicos para postular a fondos. teniendo que aportar dinero de sus bolsillos para mantener el museo. La tesis propone el concepto de gestión afectiva, para dar cuenta de estas dimensiones invisibilizadas del trabajo cultural.

Una crítica al modelo tradicional

A lo largo de su investigación, Alessandra lanza una crítica directa al modelo dominante de museo: centralizado, urbano, monumental y muchas veces excluyente, ya que según ella, los modelos de gestión patrimonial que se imponen desde el Estado no se ajustan a estos espacios. Su propuesta apunta a la necesidad de políticas públicas diferenciadas, que reconozcan la diversidad de formas de hacer museo, sobre todo en contextos locales, rurales y comunitarios.

“Es urgente sistematizar cuántos museos comunitarios existen realmente, visibilizar sus prácticas y pensar en apoyos que no vengan a imponer, sino a acompañar”, plantea.

Más allá de los resultados, Alessandra espera que su investigación motive a otros a mirar su propio entorno. “Hay museos por todo Chile que no conocemos solo porque no están en Santiago o no salen en la prensa”, dice. “No hay que esperar el Día del Patrimonio. Están abiertos todo el año, con actividades, con historia viva”.

 La invitación final es simple pero potente, salir a buscar, a conocer y a valorar esos museos que existen gracias al esfuerzo de estas personas, que creen que la cultura no se guarda bajo llave, sino que se vive libremente en comunidad.

Más que pesca: la vida en torno a la langosta en Juan Fernández

Ignacio Guerrero Pereira, antropólogo de la Universidad Austral de Chile, viajó durante los meses de abril y mayo al archipiélago de Juan Fernández para investigar los modos de vida asociados a la pesca artesanal durante la temporada de la langosta.

Lo que comenzó como una tesis de pregrado se transformó en una experiencia inmersiva en la historia, la cultura y las redes afectivas de una comunidad que ha sabido sostener su identidad a través del mar. Su investigación fue realizada en el marco del FONDECYT N°11231127: “Prestaciones del paisaje en contexto de capitalismo posindustrial. Los futuros turísticos en dos zonas rurales archipelágicas de Chile” dirigido por la Dra. Asunción Díaz Álvarez.

Ignacio sabía que no quería hacer una tesis desde el escritorio. Para él, la antropología tenía sentido solo si se vivía en terreno. Así fue como eligió estudiar los modos de vida pesquero-artesanales del archipiélago de Juan Fernández, con un foco específico en la temporada de langosta, la cual empieza el 1 de octubre y finaliza el 14 de mayo, siendo una actividad que no solo sostiene la economía local, sino que estructura la vida cotidiana, los afectos y las memorias del lugar.

Durante abril y mayo de 2024, vivió en la isla Robinson Crusoe, compartiendo con pescadores y sus familias. Allí descubrió que hablar de pesca es hablar también de infancia, migración, familia, sostenibilidad, tradición y adaptaciones tecnológicas. A lo largo de su investigación, Ignacio entrevistó a más de 20 personas y se involucró en la vida local mediante observación participante, cartografía, entrevistas semiestructuradas, sombreo y conversaciones informales.

Su investigación no solo tuvo apoyo académico, sino que se inscribió dentro de un estudio mayor sobre los paisajes turísticos y las tensiones del capitalismo posindustrial en territorios rurales insulares. Desde esa perspectiva, su trabajo también ofrece pistas sobre los futuros posibles de la pesca artesanal en contextos de creciente interés turístico y ecológico.

La langosta: eje cultural y económico

La temporada de pesca de la langosta se extiende desde el 1 de octubre hasta el 14 de mayo, seguida por una veda que va del 15 de mayo al 30 de septiembre. Este calendario no fue impuesto desde fuera, sino que surgió por iniciativa de los mismos pescadores, quienes desde 1925 organizaron prácticas sostenibles para preservar la especie.

La historia comercial de la langosta se remonta a 1893, cuando el empresario suizo Alfred Von Rodt comenzó su exportación en conservas pequeñas latas que contenían las colas, marcando así el inicio formal de una economía exportadora basada en un recurso local en un territorio que hasta entonces vivía en un sistema cerrado, sin mercado nacional ni conexión fluida con el continente.

Actualmente, se estima que cerca del 70% de la economía del archipiélago depende directa o indirectamente de la extracción de langosta. Ignacio explica que la pesca no solo provee ingresos, sino que organiza el tiempo, define roles familiares y marca los flujos migratorios internos y externos. Además, se trata de una pesca artesanal basada en métodos sostenibles, solo se utilizan trampas, la talla mínima es de 11,5 cm, y las capturas deben permitir la supervivencia de hembras reproductoras.

“Esa medida mínima fue decidida por ellos mucho antes de que existiera un estudio científico. Lo hacían por experiencia y por respeto. Décadas después, se comprobó que esa talla asegura que la langosta ya haya vivido al menos siete años y pasado por dos o tres ciclos reproductivos. Esa es la sabiduría del lugar”, afirma.

Marcas, embarcaciones y herencias

Uno de los hallazgos más potentes de la investigación fue el sistema de marcas, las cuales se pueden definir como coordenadas del mar donde cada familia coloca sus trampas, basadas en herencia y respeto comunitario. Las marcas no están registradas oficialmente, pero nadie las cuestiona. Algunas marcas tienen más de 120 años de historia y son parte del legado que se transmite entre generaciones. Aprender a ubicar una marca no es simple. Antes del uso de GPS, los pescadores debían hacer triangulaciones visuales entre montañas, piedras y puntos de referencia costera para identificar el lugar exacto. “Es un arte. Me contaron de pescadores que demoraron hasta 10 años en aprender a reconocerlas. Hacer una marca nueva era aún más complejo: requería exploración, paciencia y suerte”.

Si alguien tira su trampa en una marca ajena, el dueño tiene derecho a retirarla. Pero esto no ocurre normalmente. Hay un respeto profundo, ya que saben que todos dependen de este equilibrio en el que están emparentados de alguna manera. La comunidad funciona como una gran familia.

Estudiantes se alían con Wikipedia para enriquecer el conocimiento sobre el sur de Chile

Una innovadora iniciativa de la Universidad Austral de Chile, en colaboración con Wikimedia Chile, busca que estudiantes de primer año mejoren y creen artículos en la enciclopedia digital sobre temas culturales, históricos y científicos de las regiones del sur del país.

En un esfuerzo por visibilizar y preservar el acervo cultural del sur de Chile, la Universidad Austral de Chile (UACh) ha puesto en marcha un proyecto pionero que transforma a sus estudiantes en protagonistas de la difusión del conocimiento. A través de una alianza estratégica con Wikimedia Chile, los alumnos del Bachillerato en Humanidades y Ciencias Sociales están editando y creando contenido en Wikipedia, la enciclopedia en línea más grande del mundo, con un enfoque en temáticas regionales.

La iniciativa surge de la articulación de dos asignaturas clave para los estudiantes de primer año de la Facultad de Filosofía y Humanidades: Tecnologías de la Información y la Comunicación (TICs) y Lectura Comprensiva y Expresión Escrita. «Los docentes se coordinaron y con el apoyo de Wikimedia Chile desarrollaron una actividad donde se les pedía a los estudiantes mejorar artículos de Wikipedia existentes o crear nuevos, con temas atingentes a la región», explica el Dr. Javier Campos, Coordinador del Bachillerato.

Este modelo pedagógico busca que los jóvenes desarrollen habilidades de comunicación científica mientras prestan un servicio directo a la comunidad, fortaleciendo la presencia digital del patrimonio del sur.

De consumidores a productores de contenido

El proyecto representa un cambio de paradigma en la formación universitaria. Según destaca el Dr. Luis Cárcamo, Prodecano de la Facultad, la iniciativa permite que «los estudiantes desde primer año se comprendan como prosumidores de contenidos digitales, superando la idea de que son solo sujetos entrenables para usar herramientas». En lugar de redactar informes de investigación que quedan archivados en el aula, ahora sus trabajos tienen un impacto real y un alcance global.

La Prof. Dra. Yasna Roldán, coordinadora de una de las asignaturas, subraya esta diferencia: «Están trabajando el mismo texto académico, pero en un formato real. La entrada en Wikipedia tendrá lectores y editores instantáneos, por lo que recibirán retroalimentación inmediata».

Para los estudiantes, la experiencia ha sido enriquecedora. Fernando Soto, futuro periodista, eligió investigar la estatua de Licarayén en Puerto Varas. «Ha sido súper bueno, entretenido y he aprendido mucho», comenta. Por su parte, Constanza Zagaglioni junto a su compañero Leonardo Peña trabajaron sobre el Coliseo Municipal de Valdivia. «Me parece bien porque así tenemos una verdadera experiencia acercándonos a lo que es publicar en una web», sostuvo Leonardo.

Alianza para fortalecer las competencias digitales y el conocimiento abierto

La colaboración con Wikimedia Chile es fundamental para el éxito del proyecto. Patricio Romero, director de Educación de la organización, afirma que editar en Wikipedia requiere habilidades indispensables como «el análisis de fuentes, reconocimiento de sesgos, pensamiento crítico y la colaboración». Este ejercicio no solo mejora la enciclopedia, sino que también equipa a los estudiantes con las herramientas necesarias para navegar responsablemente en un ecosistema digital saturado de desinformación.

El Prof. Dr. Paulo Contreras, académico de TICs, resalta la importancia de conectar el currículum universitario con plataformas sólidas. «Es fundamental que realicemos estos ejercicios críticos (…) para desafiar a los estudiantes a aprender sobre y con tecnologías desde una mirada crítica, en un ecosistema medial plagado de fake news«, sostiene.

Los temas abordados son diversos e incluyen desde biografías de personajes destacados de la zona hasta monumentos, historia local y derechos humanos, llenando vacíos de información y garantizando que la riqueza cultural del sur de Chile esté al alcance de todos.

Estudiantes de Pedagogía en Educación Parvularia fortalecen competencias docentes a través del teatro

Más de 40 espectadores disfrutaron de una mediación artística que les permitió jugar y comprender detalles de las puestas en escena.

El pasado 04 de julio, en la Sala Multi Expresión del Edificio Eleazar Huerta Valcárcel, se presentaron las obras de teatro “Alicia en el País de las Maravillas” y “El Mago de Oz”, basadas en cuentos clásicos para la primera infancia. El evento se enmarcó en el cierre de la asignatura Teatro y Representación Escénica para la carrera de Pedagogía en Educación Parvularia, liderada por la académica del Instituto de Lingüística y Literatura, Ruth Marina Belmar.

Esta actividad está relacionada directamente con la valoración del cuerpo y la voz, la presencialidad y la sensibilidad, como herramientas de expresión y comunicación, poniéndolas al servicio de la educación para la primera infancia, por ende, es de suma importancia para la formación inicial docente.

El curso se dividió en dos equipos para desarrollar las puestas en escena: “Alicia en el País de las Maravillas” y “El Mago de Oz”, donde las y los estudiantes se hicieron cargo de la actuación, producción, iluminación, dramaturgia, dirección y mediación artística, logrando de este modo trabajar colaborativamente por un objetivo en común.

Al respecto, Carolina Mercado, estudiante de la carrera y directora de Alicia en el País de las Maravillas comenta que: “Fue un mes de arduo trabajo, constantes ensayos (mínimo 1 por semana), afinar detalles en conjunto con los actores y acoger sugerencias de todas las personas pertenecientes al equipo y de la profesora responsable del curso. Si bien todo este proceso tuvo sus momentos de cansancio, estrés y problemáticas como equipo, logramos alcanzar los objetivos, y se generó un ambiente de cooperación, trabajo en equipo. Por lo tanto, creamos un nuevo vínculo entre todos y todas en base al trabajo en equipo, el respeto y la buena convivencia, disfrutando de cada ensayo que se realizó, compartiendo risas, buenas vibras y unión, si pudiera definir este proceso en una palabra sería: Maravilloso.”

En tanto, la directora de la Escuela de Pedagogía en Educación Parvularia, Dra. Alicia Zambrano, comentó que la puesta en escena fue extraordinaria, donde las estudiantes y el estudiante de cuarto año desplegaron su creatividad, dramaturgia y mediación artística pensada para la primera infancia. “Sin duda, esta experiencia enriquece el currículum y tributa al perfil de egreso de forma notable. Respecto a las proyecciones, nos coordinaremos con cada una de las directoras de las obras, para gestionar que sus obras puedan ser presentadas a niñas y niños para la semana de la infancia, donde colaboraremos como escuela y en el marco de vinculación con el medio de la carrera de Educación Parvularia”, expresó.

“Máquina Hamlet” desbordó pasillos del edificio Eleazar Huerta

Con dos funciones abiertas a la comunidad universitaria y local, la presentación congregó a más de 150 personas.

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Este jueves 03 de julio, en dependencias del edificio Eleazar Huerta, se realizó la intervención Máquina Hamlet enmarcada en el cierre del Taller de Artes Escénicas 2025 de la carrera de Pedagogía en Lenguaje y Comunicación.

La obra, dirigida por la académica del Instituto de Lingüística y Literatura, Ruth Marina Belmar, junto al docente en formación Marcos Rojas Correa, es una reescritura colectiva de Hamletmachine (1977) del dramaturgo alemán Heiner Müller, inspirada en el clásico de William Shakespeare. Considerada una pieza emblemática del teatro posmoderno, esta versión se adaptó proponiendo una lectura irreverente y contemporánea que vincula los discursos políticos, el conflicto identitario y la violencia con lo cotidiano y lo juvenil.

Durante la intervención, las y los estudiantes ocuparon los tres niveles del edificio, incluyendo escaleras, ascensores, ventanales, hall y la Sala Multiexpresión, donde se dio inicio y término a la obra. El público acompañó el recorrido y vivió una experiencia escénica inmersiva que invitó a reflexionar sobre los lenguajes artísticos y su potencial transformador.

La presentación tuvo como propósito visibilizar el trabajo escénico desarrollado durante el primer semestre, así como destacar el valor pedagógico del teatro en la formación inicial docente. En este sentido, la profesora Belmar destacó que “es fundamental que las y los futuros profesores aprendan a posicionarse en un espacio y, desde ese espacio escénico, también transmitir ideas y valorar el lenguaje como medio transformador del conocimiento”.

Por su parte, Kathina Riquelme Vásquez, estudiante de primer año de la carrera, comentó que participar en el montaje fue una experiencia intensa y significativa. “Al principio sentía nervios, sobre todo por el tipo de montaje que estábamos haciendo, que se alejaba bastante del teatro más clásico, pero a medida que avanzamos en el proceso, empecé a disfrutar cada parte: desde la creación colectiva, los ensayos, hasta el momento de estar en escena. Como futura profesora, valoro profundamente este tipo de experiencias porque nos sacan de la sala de clases y nos invitan a explorar otras formas de comunicar, educar y de construir sentido”, señaló.

El principal desafío para el elenco fue proyectar la voz y mantener la presencia escénica en un montaje itinerante que debía escucharse con claridad en todo el edificio. Estas habilidades, indicaron, se relacionan directamente con su futura labor docente.

La muestra Máquina Hamlet se concibe como una acción conceptual enmarcada en los preceptos del teatro post dramático, y busca contribuir a la valoración del lenguaje teatral en diálogo con otras formas de expresión artística. Tanto estudiantes como espectadores participaron de una propuesta que, más que ser contemplada, invitó a ser vivida explorando los sentidos.

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Investigación etnográfica revela las redes, afectos y luchas cotidianas de personas en situación de calle

Una investigación realizada por Pilar Azócar, antropóloga de la Universidad Austral de Chile, reveló a partir de su experiencia como voluntaria y su trabajo directo con personas en situación de calle durante la pandemia, el enfoque asistencialista predominante en estas intervenciones. Su trabajo aporta una mirada más humana que podría contribuir al diseño de futuras políticas públicas más eficaces y contextualizadas.

Durante los meses más duros de la pandemia, mientras gran parte de la población permanecía resguardada en sus hogares, Pilar Azócar —entonces tesista y hoy antropóloga— comenzó a desempeñarse como monitora social en un albergue municipal de Osorno. Lo que comenzó como una oportunidad laboral, se transformó en el punto de partida para una investigación etnográfica que recoge, con sensibilidad y profundidad, los relatos de personas en situación de calle: una población históricamente invisibilizada tanto en las estadísticas como en el discurso institucional, según la autora.

Respecto a su motivación para desarrollar este estudio, Azócar comenta:
“Lo cualitativo me permitió mirar más allá de las cifras y explorar significados, contextos, vínculos… y sentarme a escuchar.”

Uno de los hallazgos más relevantes de su trabajo es el valor de las redes que construyen las personas en situación de calle. “Ellos construyen comunidad. Existe solidaridad, códigos de respeto, vínculos que se sostienen incluso en los entornos más hostiles”, explica.
En el albergue donde se desarrolló su estudio, por ejemplo, observó dinámicas de cuidado entre jóvenes y personas mayores, relaciones marcadas por lo que algunos autores han denominado la coexistencia entre “el poder de la ambición” y “el poder del corazón”.

En sus reflexiones finales, la investigadora también advierte sobre un vacío institucional y estadístico en torno a esta población. Hasta hace poco, la única fuente oficial eran los registros del Registro Social de Hogares, un sistema voluntario que muchas personas en situación de calle desconocen o directamente desconfían.

“¿Cómo se diseñan políticas públicas si ni siquiera sabemos cuántas personas viven realmente en la calle?”, cuestiona.

Recién en el Censo de 2024 se incorporó por primera vez a esta población, un avance significativo, aunque tardío. En cuanto a los programas gubernamentales, Azócar es crítica: iniciativas como “Vivienda Primero”, “Plan Protege Calle” y “Noche Digna”, aunque bien intencionadas, resultan insuficientes.

“En Chile se reacciona solo en invierno y con recursos centralizados, sin considerar la realidad completa de quienes habitan la calle. Necesitamos dejar atrás el asistencialismo y avanzar hacia un enfoque basado en derechos y autonomía”, sostiene.

¿Cuál es entonces el mensaje central de esta investigación? Que las personas en situación de calle no son casos perdidos, ni cifras en una planilla, sino sujetos sociales, con historias, afectos, estrategias de sobrevivencia y memorias compartidas.

“No podemos seguir siendo observadores pasivos ante su exclusión”, enfatiza Azócar. “Esta tesis es también una invitación a cuestionar lo establecido, a pensar nuevas formas de habitar nuestras ciudades y construir comunidad”, concluye.