Jorge Bárcena Jaramillo (1954 – 2022) se desempeñó como Encargado Administrativo de la Facultad por cerca de 45 años.
En una emotiva ceremonia, que reunió a académicos/as, funcionarios/as, exfuncionarios/as, familiares y amigos, se llevó a cabo este miércoles 20 de diciembre la inauguración de la Sala Multipropósito “Jorge Bárcena Jaramillo”, en homenaje al recordado exfuncionario, quien por cerca de 45 años fuera parte de la comunidad de la Universidad Austral de Chile, desempeñándose como Encargado Administrativo de la Facultad de Filosofía y Humanidades.
Esta acción viene a cerrar un compromiso establecido el año 2022, entre las y los funcionarios de la Facultad de Filosofía y Humanidades y el Equipo Decanatura, liderado, en ese entonces por el exdecano Dr. Mauricio Mancilla.
Este espacio que está ubicado en el nuevo edificio Guillermo Araya, reúne semana a semana a estudiantes, académicos, funcionarios y miembros de la comunidad en diversas actividades académicas y de vinculación con el medio.
Ceremonia
En la oportunidad, la Decana, Dra. Karen Alfaro, explicó que el nombramiento de esta sala representa un reconocimiento a todo el estamento de funcionarios y funcionarias de la institución.
“Este hito es una escucha de la voz de los funcionarios de nuestra Facultad, quienes quisieron reconocer la trayectoria de un colega en la sala de este nuevo edificio. La Sala Multipropósito, que da cuenta de todo el espíritu activo y multifacético de don Jorge y que, además, releva el espíritu que tiene la Facultad de construirse triestamentalmente. Por lado, agradecemos la generosidad de su familia, al querer estar presentes en este momento y también hemos recibido la visita de exfuncionarios que compartieron toda una trayectoria acá en la Universidad. Eso también es relevante, porque han pasado trayectorias laborales de funcionarios que ingresaron muy jóvenes que han estado toda su vida y que hicieron un aporte significativo a lo que hoy es la Universidad Austral”, puntualizó.
En la ceremonia, estuvieron presentes Rosa Henríquez, viuda de Jorge Bárcena, y su hijo Jorge Nicolás Bárcena, quienes dedicaron emotivas palabras de agradecimiento por este gesto.
“Me presento ante ustedes con sentimientos encontrados, porque esta ocasión especial tiene para mí un profundo significado emocional. Estamos aquí reunidos no solo para otorgar un nombre a esta hermosa sala, sino también para honrar la memoria de mi difunto padre. Esta sala que ahora lleva su nombre refleja el legado y la pasión de mi papá, un hombre que no solo fue un padre cariñoso, sino también un hombre entregado fielmente a su trabajo y a la Universidad. El compromiso con la comunidad es incansable y estoy encantado de que este espacio se convierta en un lugar de encuentro, educación e intercambio, valores que están cerca del corazón de mi papá. Aunque mi padre no pueda estar físicamente presente, su legado y sobre todo su energía viven. En nombre de mi madre y de toda mi familia, queremos agradecerles infinitamente el gesto de la Facultad para con nosotros. Que esta sala constituya a reavivar la llama del compromiso y el amor que mi padre inspiró en todos nosotros. Recordémosle juntos y dejemos que su espíritu siga vivo en esta sala”, expresó Jorge Nicolás Bárcena Henríquez.
Del mismo modo, Ruth Martín, exfuncionaria y con quien don Jorge compartió cerca de 45 años de trayectoria profesional, laboral y personal preparó un texto que fue leído por la actual encargada administrativa de la Facultad, Andrea López.
“Cuando Jorgito partió de este mundo, un grupo de amigos y colegas pensamos en ésto, que una de las salas de este hermoso edificio debía llevar el nombre de nuestro Jorge Bárcena Jaramillo”, porque Jorge fue un hombre bueno de corazón, un hombre lleno de valores, un hombre honesto, un compañero de trabajo extraordinario, yo creo que Jorge no conoció las palabras rivalidad, envidia, egoísmo. Estamos orgullosos de ti querido Jorgito, estés donde estés te aplaudimos con el alma y agradecemos al universo el haberte conocido. Gracias a las autoridades de la Facultad por haber hecho realidad este sueño de muchos de los que estamos hoy acá”, señaló.
Descubrimiento de placa
Como acto cúlmine de la jornada, las y los asistentes se dirigieron a las afueras del edificio Eleazar Huerta, lugar donde el académico exdecano, Dr. Mauricio Mancilla y los miembros de la familia de Jorge Bárcena descubrieron la placa conmemorativa.
En el año 1974, Jorge Barcena Jaramillo, se integra a la UACh como secretario de la Escuela de Pedagogía de Educación Básica. Luego de su buen desempeño, en el año 1985 pasó a desempeñarse en la secretaría de la Decanatura de la Facultad de Filosofía y Letras.
En la década del 90, asumió el cargo de encargado administrativo de la ya denominada Facultad de Filosofía y Humanidades, macrounidad en la que trabajó hasta que se acogió a retiro en el año 2019.
Esposo por más de 37 años de Rosa Henríquez y padre de Jorge Nicolás, don Jorge Barcena se caracterizaba por su buen humor, responsabilidad y compañerismo.



En el año 1974, Jorge Barcena Jaramillo, se integra a la UACh como secretario de la Escuela de Pedagogía de Educación Básica. Luego de su buen desempeño, en el año 1985 pasó a desempeñarse en la secretaría de la Decanatura de la Facultad de Filosofía y Letras.










Durante este 2023, la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad Austral de Chile, renovó el compromiso que ha tenido por más de una década con el legado literario, cultural y político del destacado intelectual dominicano Juan Bosch y la Fundación homónima que promueve su esencia en nuestro país.
El Dr. Dámaso Rabanal, Director de Vinculación con el Medio de la Facultad de Filosofía y Humanidades expresó que esta versión del concurso de cuentos fue un éxito, que se cristaliza en la ceremonia de premiación, con la presencia del Embajador de República Dominicana, Fausto Liz, y la representante de la Fundación Juan Bosch en Chile, Catalina Bosch, reconociendo a las y los autores que han sido ganadores de este certamen.
Por su parte, el Embajador de República Dominicana, Fausto Liz, destacó la trascendencia que ha tenido la obra literaria de Juan Bosch, así como sus cualidades humanas que han servido como referente para nuevos escritores. “En Juan Bosch operaban actitudes más grandes que la época en que le tocó vivir. No lo movía nada material hacia la vida en un mundo donde lo material es esencia. No lo movía el deseo desmesurado por el poder como tuvieron otros, tanto aquí como allá. El poder corrompe totalmente, pero hacerse del poder sin corromperse es un elemento monumental, y eso era Juan Bosch”, destacó la autoridad.
Mientras que Catalina Bosch, Presidenta de la Fundación Juan Bosch en Chile y nieta del escritor, agradeció a los participantes del concurso, remarcando el sello regional que este tiene al comprender un espacio desde Valdivia hasta el Sur Austral, conectando a su vez esta región con un país del Caribe. “Este es un concurso que busca reivindicar el valor de la escritura, de la lectura, del cuento y de la hermandad entre los pueblos latinoamericanos. Esperemos que este hito se repita incesantemente en el tiempo y que en un par de años más celebremos la octava versión”, expresó.



Integrantes de la Fundación Hijos y Madres del Silencio lideraron la jornada en donde participaron mujeres, funcionarias/os públicos y la comunidad universitaria de la UACh, en espacio organizado por la Seremi de la Mujer y la Equidad de Género y la Facultad de Filosofía y Humanidades de la misma casa de estudios.
Hijos y Madres del Silencio
Respecto de la participación del Programa PRAIS con el montaje de la muestra itinerante ubicada en el acceso del Edificio Guillermo Araya de la UACh, su coordinador regional, Rodolfo Guerrero, agregó que “las 50 frases que nos golpean son 50 relatos a propósito de los 50 años del golpe civil militar, que nos golpean como profesionales, como sociedad y comunidad. Son datos que los aportan los profesionales, no lo dice un activista o un militante, lo dice un médico, un psicólogo o un psiquiatra a propósito de la sesión que ha tenido con la persona. También eso genera credibilidad en las personas, porque nosotros estamos hoy día haciéndole un quiebre al negacionismo y por eso ponemos las profesiones adelante. Esto es un ejercicio político de mostrar que hay un daño y que está depositado también en este espacio, con el objetivo de poder mostrar la existencia del daño desde el lenguaje y la voz de los profesionales que acompañan el tratamiento de las personas que sufrieron violación a los derechos humanos”.
Desde marzo, una vez al mes miembros de la comunidad local y universitaria se reunieron a dialogar en torno a textos de autores y autoras latinoamericanos.
Del mismo modo, el Dr. Rabanal explicó que este martes 21 de noviembre finalizó el Club titulado “Confesiones sin máscara: Club de Lectura LGBTIQA+”, en cual la conversación fue guiada tanto por él como por el académico del instituto de historia y Ciencias Sociales, Dr. José Miranda.





















Cerca de 90 personas participaron de este encuentro que buscó hacer dialogar a sus miembros sobre la universidad, la crisis, democracia y universidad.
Del mismo modo, la estudiante de Pedagogía en Educación Parvularia y Consejera Académica de la Facultad de Filosofía y Humanidades, Nadia Jaksic, destacó la alta participación y el nivel de diálogo alcanzado en las comisiones.


































En el Auditorio 3 del Edificio Nahmías (Campus Isla Teja, Valdivia) se realizó la segunda jornada de debate y reflexión denominada “La Universidad que queremos. Universidad y rol público”, organizado por las Facultades de Filosofía y Humanidades, de Ciencias y de Ciencias Económicas y Administrativas, que contó con la presencia del Subsecretario de Educación Superior, Víctor Orellana y del Rector de la UACh, Dr. Hans Richter, entre otras autoridades universitarias y regionales.








El lunes 25 de septiembre, en la Sala Multipropósito del edificio Guillermo Araya de la Facultad de Filosofía y Humanidades fue presentado el libro “50 Golpes. Muestra poética a los cincuenta años del Golpe de Estado”. Texto que rescata a 50 autores en 50 poemas que ofrecen una interesante mixtura que se caracteriza – entre otras cosas- por visibilizar testimonios sobre la ciudad, generar un diálogo intergeneracional, homenajear a los muertos en dictadura, revitalizar vínculos y generar encuentros entre política y escritura.
Cristina Gallardo, compiladora, poeta y gestora cultural, describió el texto como “una afirmación por volver al relampagueo de la memoria y la construcción de nuevas formas de vida. Los poetas incluidos son de diferentes generaciones, y han optado por vivir en el sur austral. Desde esta mirada política que invierte el mapa y las generaciones, queremos mostrar la importancia de la poesía como un espacio de respuesta, potencia y experiencia”.





























