Esta semana, en el Auditorio del edificio Eleazar Huerta, la Escuela de Pedagogía en Comunicación en Lengua Inglesa llevó a cabo el tradicional Hito de Compromiso Pedagógico, ceremonia que reunió a 55 estudiantes que actualmente cursan el quinto semestre de la carrera.
Este evento marca el inicio formal de las Prácticas de Formación Situada, instancia clave en la formación de los futuros docentes y que responde a los lineamientos establecidos por la Ley 20.903. Dicha normativa promueve una preparación docente práctica, temprana y progresiva, fortaleciendo el vínculo entre la teoría y la realidad educativa.
El Director de la Escuela de Pedagogía en Comunicación en Lengua Inglesa, Dr. Luis Casimiro Perlaza, dio la bienvenida a las y los asistentes con un emotivo discurso en el que destacó la relevancia de este momento en el proceso formativo del estudiantado. “Desde hoy comienzan un proceso donde se enfrentarán a distintos contextos educativos, así como necesidades y realidades, que deberán abordar a pesar del desafío que conlleve. Y desafiantes también para ustedes, porque esto les permitirá decir: ‘Sí, este es el camino que yo quiero elegir’. Recordando siempre que primero son profesores, y luego de inglés”, señaló.
Durante la ceremonia, las y los estudiantes recibieron una piocha simbólica que representa su compromiso con la carrera docente. Para Jesús Casanga, estudiante de la carrera, este momento fue especialmente significativo. “Recibir esta piocha representa un paso grande dentro de la carrera, porque vamos a realizar nuestras prácticas sintiéndonos como futuros profesores. Personalmente, esta instancia me emocionó mucho porque me permitió ver cuánto he avanzado, a pesar de las muchas dudas que he tenido en el camino. Así que esta piocha llega a reafirmar mi compromiso con la carrera y la pedagogía”, expresó.
El Hito de Compromiso Pedagógico no solo representa un paso académico importante, sino también un acto simbólico que fortalece la identidad docente en formación, reafirmando su vocación y responsabilidad profesional con la educación.
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Con ello, reciben el grado de Bachiller en Humanidades y Ciencias Sociales, la Licenciatura en Educación y el título profesional de Profesoras de Educación Parvularia.
Este miércoles 30 de abril, en dependencias del edificio Guillermo Araya, se vivió un momento histórico para la Facultad de Filosofía y Humanidades con la titulación de las primeras estudiantes de la carrera de Pedagogía en Educación Parvularia.
Se trata de Krisller Fernández y Estefanía Matamala, quienes presentaron su tesina titulada “Estrategias pedagógicas de las educadoras de párvulos para el acompañamiento emocional desde el modelo de educación emocional de Fundación Integra”, obteniendo como calificación un 7.0 y distinción máxima.
Con esta titulación, se reconoce la formación de profesionales autónomas, capaces de diseñar, implementar y evaluar ambientes de aprendizaje que promuevan el desarrollo integral de la infancia. Las nuevas egresadas destacan también por su capacidad para liderar procesos educativos, articular distintos niveles de enseñanza e integrar equipos multidisciplinarios con un enfoque colaborativo.
En la instancia participaron la profesora patrocinante Yeny Vargas, junto a las profesoras informantes Marcela Vargas y Alicia Zambrano. Esta última, quien además es Directora de la Escuela de Pedagogía en Educación Parvularia, destacó el valor institucional del hito:
“Al ser nuestras primeras educadoras tituladas, hacen posible la consolidación y posicionamiento de la carrera en la Universidad. Como Escuela, esto nos llena de orgullo y nos permite seguir apoyando a nuestras y nuestros estudiantes en sus procesos formativos. Estamos muy felices y esperamos que prontamente más estudiantes de quinto año puedan presentar sus diversas investigaciones”, señaló la Dra. Zambrano.
Este acontecimiento marca el inicio de una nueva etapa para la carrera y reafirma el compromiso de la Facultad con la formación de docentes de excelencia para la primera infancia.
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La iniciativa busca fortalecer el desarrollo socioafectivo de niños, niñas y adolescentes vulnerados en sus derechos, mediante estrategias lúdicas, inclusivas y multisensoriales.
En el marco de las asignaturas “Teaching English to Children” (Enseñanza de Inglés a las Infancias) y “Educación Inclusiva”, impartidas por la académica del Instituto de Lingüística y Literatura, Dra. Yasna Yilorm, estudiantes de la carrera de Pedagogía en Comunicación en Lengua Inglesa iniciarán la implementación de talleres lúdicos y multisensoriales en residencias del programa Mejor Niñez. Esta iniciativa busca favorecer el desarrollo socioafectivo de niñas, niños y adolescentes que han sido vulnerados en sus derechos.
Las actividades no solo forman parte del trabajo formativo de ambas asignaturas, sino que además se enmarcan en la labor de la Red de Estudios Interdisciplinares: género, inclusión y justicia social, presidida por la académica del Instituto de Ciencias de la Educación, Dra. Elizabeth Martínez y coordinada por la profesora Yilorm.
Desde esta línea interdisciplinaria, se ha desarrollado una propuesta pedagógica que utiliza la lengua inglesa y el fomento lector como herramientas para que las infancias puedan resignificar sus experiencias de vida, trayectorias e identidades, desde lenguajes que muchas veces se encuentran alejados de sus vivencias personales y lengua materna.
Durante el mes de abril, las y los estudiantes participaron en un proceso de inducción que contempló diversas instancias formativas. Entre ellas, destacó la charla del profesor Álvaro Molina, docente de inglés en la Escuela Francia de Valdivia y Alumni de la carrera. A través de su presentación titulada “Can English Teaching Save the Day?” (¿Puede el inglés salvar el día?), compartió estrategias lúdicas y multisensoriales, junto con prácticas pedagógicas inclusivas aplicables en contextos de vulneración de derechos.
Asimismo, recibieron la ponencia “Trauma y resiliencia: reparar desde el vínculo”, de la psicóloga clínica Claudia Molina, quien abordó los efectos del trauma en la infancia y la relevancia del vínculo como herramienta de reparación. Esta instancia fue valorada como un espacio clave para comprender el rol pedagógico en contextos complejos.
Finalmente, como cierre del proceso de inducción, la profesora Adriana Gallardo, docente de Educación Diferencial de Paillaco, dictó la charla titulada “PIE y adecuaciones en el aula”, que abordó aspectos claves de la inclusión educativa.
Sofía Navarro, estudiante de cuarto año de la carrera de Pedagogía en Comunicación en Lengua Inglesa, fue parte del grupo de estudiantes certificados por su participación voluntaria en el programa “Abriendo Caminos” durante el año pasado, una iniciativa del Ministerio de Desarrollo Social y Familia de Chile que tiene como objetivo apoyar a niños, niñas y adolescentes (NNA) cuyos padres, madres o tutores están privados de libertad.
En relación con su compromiso pedagógico, compartió sobre su experiencia que:
“Participar en estas instancias te enfrenta a poner en práctica la teoría, en una realidad muy distinta a la que se estudia por lo demás. Mi mayor motivación para involucrarme tiene que ver con la justicia social, porque estamos hablando de niños y niñas que ya han sido vulnerados en sus derechos. Uno aporta con un granito de arena al ayudarlos y enseñarles. Del mismo modo, y no menos importante, el simple hecho de estar ahí para ellos y ellas, preguntarles cómo ha estado su día y escucharlos, puede generar un gran impacto”.
A partir de la próxima semana, las y los estudiantes comenzarán oficialmente su intervención, poniendo en práctica los talleres diseñados desde un modelo socioeducativo que busca fortalecer habilidades socioafectivas y generar espacios pedagógicos significativos para la infancia.
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La visita del especialista en artes escénicas se realizó a través de la gestión de la carrera de Pedagogía en Lenguaje y Comunicación y contó con la participación de estudiantes, egresados y académicos.
El destacado actor y dramaturgo chileno, Ramón Griffero, visitó Valdivia para participar de una serie de actividades académicas y de vinculación con el medio, enmarcadas en las acciones propuestas durante el año del área de especialización en Dirección Teatral Escolar de la carrera de Pedagogía en Lenguaje y Comunicación UACh.
Griffero, ganador del 14º Premio Nacional de Artes de la Representación y Audiovisuales Chile, presentó la clase “Teatro y Resistencia. Memorias del Trolley”, basada en su trabajo como actor, dramaturgo y director durante la década de los ochenta, cuyas obras teatrales se asocian a la resistencia política a la dictadura militar.
Esta instancia fue posible gracias a las gestiones de los docentes del área de Especialización en Dirección Teatral Escolar de la carrera, Samuel González y Ruth Belmar. Esta última, se refirió sobre la importancia de transmitir la experiencia y obra del especialista a estudiantes de nuestra Facultad: “el trabajo del profesor Ramón Griffero muestra que el teatro en resistencia existió y sigue existiendo, que todavía podemos hacer teatro en resistencia, incluso desde acá, nuestra casa de estudios. También demuestra que el teatro sigue vivo en nuestro país y con grandes exponentes”, mencionó Ruth Belmar.
Durante su visita, el especialista realizó la clase magistral, dos talleres de artes escénicas para la comunidad local y universitaria, además de un conversatorio, y la presentación de su libro “Ópera para un naufragio” en librería Gato Caulle de la ciudad.
Sobre su visita a Valdivia, el dramaturgo destacó la importancia de generar instancias que contribuyan a la difusión del arte y cultura en la región, “yo creo que para todas las zonas del país es importante llevar estos temas de conversación, y demostrar que durante la dictadura nos manifestábamos a través del arte. En todas las áreas es importante tener vivencias o testimonio de la memoria cultural de nuestro país dado que en el contexto actual estas expresiones no se difunden por los medios, ya que están más preocupados de otras cosas como la farándula. Entonces, el único espacio que hay de difusión, de actos de resistencia y todo demás, son los centros académicos, universidades o los talleres que nos realiza.”, puntualizó Griffero.
Experiencia
Constanza Jiménez, estudiante de primer año de Pedagogía en Lenguaje y Comunicación, comentó acerca de la clase: “como futura profesora en lenguaje y comunicación, conocer el teatro y cómo se desarrolla en nuestro país, es impactante, ver todo el trabajo que está detrás de cada obra me hace pensar en la importancia de la expresión social e histórica de este género. Además, saber que es una opción real el dedicarse al teatro es muy enriquecedor”.
Del mismo modo el actor, Pierre Santana, asistente al evento manifestó: “Si Bien, no tenemos tanta cercanía aquí en el sur con la teoría, la dramaturgia, Ramón es uno de los mejores exponentes y un gran referente del teatro en dictadura del país. Entonces, debe sí o sí visibilizarse todo ese trabajo que hay detrás como teórico, el trabajo estético, el trabajo de resistencia también que se estuvo hablando ahora y que debe ser visibilizado. Estoy muy contento de conocerlo y haber participado de esta instancia”.
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La actividad es parte del ciclo de conversatorios organizado en el marco de la asignatura “Taller de Formación Situada, Contextualización y Agenciamiento” (ICED 096).
El viernes 11 de abril, en dependencias del Edificio Nahmías, se realizó la charla “Institucionalidad del Sistema Educativo”, a cargo de Andrea Venegas, jefa de Educación de la Seremi de Los Ríos. La actividad estuvo dirigida a estudiantes de segundo año pertenecientes a las cinco carreras de pedagogía que se imparten en la Facultad de Filosofía y Humanidades.
La actividad, que contó con una alta participación, tuvo como objetivo principal entregar herramientas para comprender el funcionamiento del sistema educativo chileno y su institucionalidad, en un contexto en que las y los futuros docentes comienzan a vincularse directamente con establecimientos escolares a través de sus primeras prácticas profesionales.
En su intervención, Andrea Venegas destacó la relevancia de estos espacios formativos, señalando que: “Me voy muy contenta porque las, les y los estudiantes estaban muy interesados. Yo también soy profesora y muchas veces, cuando uno estudia pedagogía, desconoce cómo funciona el sistema educativo y la institucionalidad. En ese sentido, el Ministerio de Educación tiene una vasta institucionalidad que a veces no es tan fácil de conocer si alguien no la presenta”.
Por su parte, la profesora Carolina Fuentes, responsable de la asignatura en la carrera de Pedagogía en Comunicación en Lengua Inglesa, explicó que este ciclo de conversatorios busca responder a inquietudes concretas de los estudiantes en torno a temas como los Servicios Locales de Educación Pública (SLEP) y la nueva política de convivencia escolar.
“El curso de contextualización es la primera instancia donde los estudiantes salen de la universidad a observar la realidad escolar. En estos momentos, ellos y ellas se encuentran en un proceso de transición, porque aún no diferencian su rol como estudiantes o futuros profesores. Entonces esta instancia sirve como una aproximación al sistema educativo, sus organismos, roles y funciones”, explicó la docente.
Por su parte, la estudiante de segundo año de Pedagogía en Comunicación en Lengua Inglesa, Consuelo Fuentes, mencionó sobre su participación en la charla que: “Para nosotros, como futuros profesores, es muy importante poder aprender más sobre lo que no nos enseñan en clase, porque el contexto escolar no se aprende estudiándolo. Por lo mismo, destaco que se realicen instancias como estas, porque nos aproximan a la realidad de la práctica profesional. De igual forma, me ayudó a entender cómo funciona el sistema educativo para, en un futuro, también ser capaces de hacer sugerencias y entender que todos los cambios tienen que pasar por un proceso necesario”.
El conversatorio fue parte de un ciclo que se extenderá durante abril y mayo, y que contempla la participación de diversos expertos del ámbito educativo.
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En un mundo donde lo digital parece haberse convertido en una extensión natural de nuestras vidas, la tesis de Isaac Nehemías Rivas Moya, titulada “Redes, seres e incertidumbre: una discusión re-imaginativa sobre la ciberantropología y el ciberespacio” (UACh, 2023), propone detenernos a pensar el vínculo entre humanidad, tecnología y ciberespacio desde una perspectiva crítica, filosófica y profundamente antropológica.
Graduado de la carrera de Antropología de la Universidad Austral de Chile, Rivas trabajó bajo la tutela del profesor Fernando Maureira Estrada y el profesor informante Mauricio Mancilla Muñoz. Su tesis dialoga con pensadores como Franco “Bifo” Berardi, Yuk Hui y Arturo Escobar, y se embarca en una profunda reflexión sobre cómo nos relacionamos —o dejamos de relacionarnos— con la tecnología.
– ¿Cuál es el principal hallazgo o propuesta que plantea tu tesis sobre el vínculo entre seres humanos, tecnología y ciberespacio?
Mi tesis plantea una crítica al modo en que el pensamiento occidental ha concebido históricamente a la tecnología como algo separado de lo humano, como una especie de “extrañeza útil” que llega desde afuera. Desde los conflictos entre los sofistas y los socráticos, pasando por Platón, hasta las concepciones modernas de la antropología, ha existido una escisión entre técnica y cultura.
Pero como dice Erik Davis, “hemos sido cyborgs desde el año 0”. La técnica no es un añadido, sino una constituyente de lo humano. La propuesta central de mi tesis es que, más allá del tono apocalíptico que ha teñido muchas reflexiones sobre lo digital, podemos —y debemos— abrir un espacio para reimaginar el vínculo entre tecnología y humanidad. En vez de temer la desensibilización de nuestras experiencias por la aceleración digital, podemos usar esa transformación como una oportunidad para replantear nuestras concepciones sobre lo humano.
– En tiempos donde pasamos gran parte de nuestras vidas conectados, ¿por qué es urgente mirar el mundo digital desde la antropología?
La antropología ha estado en deuda con la reflexión tecnológica. Hoy, nuestras relaciones sociales ya no se articulan solo en lo presencial, sino en flujos invisibles de datos, en algoritmos que interactúan con nuestras emociones y decisiones.
En mi tesis realicé una ciberetnografía con modelos de lenguaje, como GPT, para observar cómo las inteligencias artificiales comienzan a integrarse a nuestras vidas cotidianas como interlocutores, como espejos de nuestras emociones, incluso como herramientas de catarsis. ¿Qué hace la antropología ante esto? ¿Qué hacen las humanidades cuando los foros digitales están llenos de personas interactuando con inteligencias artificiales como si fueran terapeutas?
Para mí, es urgente entrar en estas discusiones sin tecnofobia. Las siguientes generaciones crecerán con estas tecnologías, y necesitamos marcos críticos y sensibles para comprenderlas.
– ¿Cómo cambian nuestras relaciones sociales y nuestras ideas de comunidad en un entorno digital? ¿Qué rol juega la incertidumbre en esto?
Las relaciones se reconfiguran desde la afinidad más que desde la cercanía geográfica. Internet permite que comunidades heterogéneas se formen a partir de intereses compartidos, pero también es un espacio de constante mutación y producción semántica.
La incertidumbre, en ese contexto, se convierte en una herramienta. No como falla epistémica, sino como un ethos, una actitud crítica frente a lo dado. En los entornos digitales, donde los agentes no siempre son humanos y donde la realidad puede ser fácilmente distorsionada, la incertidumbre nos ayuda a mantenernos atentos, a sospechar y a pensar más allá de lo evidente.
– ¿Cómo se vive lo humano en lo digital? ¿Estamos ante una nueva forma de “habitar” el mundo?
La palabra “habitar” para mí es un tanto complicada; la asocio con permanencia, y en la digitalidad las cosas rara vez permanecen. Quizás estamos frente a un deshabitar: deshabitamos espacios que creíamos propios de la experiencia humana para dar paso a este nuevo agente que es la tecnología. Deshabitamos para movernos hacia la aceleración de un mundo que cada vez se nos hace más extraño si lo miramos con los lentes conceptuales del pasado.
Incluso con el cuerpo, podríamos hablar de una deshabitación de nuestra corporalidad. Esto ya sucede con lo que algunos llaman “cultura de la prótesis”. En este contexto, el término “humano” se queda corto para abordar muchas de estas transformaciones, y ahí surge el poshumanismo como una forma interesante de pensarlas.
Si entendemos lo poshumano como una constante creación de concatenaciones que disuelven oposiciones metafísicas (como humano/técnico, natural/artificial), y reconocemos que la relación del homo faber con la técnica ha existido siempre, entonces —como sugiere Yuk Hui— siempre hemos sido poshumanos. Se vuelve urgente que actuemos como tales: que pensemos nuevas formas de relacionarnos con tecnologías que parecen inhumanas, pero que son la otra cara de nuestra existencia. Reflexionar tecnológicamente es una manera de reivindicar nuestra inhumanidad para pensar después del fin, incluyendo en esa reflexión a la biodiversidad y desplazando el antropocentrismo.
– ¿Qué mitos o ideas equivocadas sobre la vida en redes sociales crees que tu investigación ayuda a desmontar o matizar?
A mi parecer suele existir recurrentemente una confusión entre lo que son las redes sociales y la creciente vida digital. Es evidente que las redes sociales componen un lugar esencial en esta digitalidad, pero recorremos los parajes ciberespaciales también cuando leemos un artículo de Wikipedia, interactuamos con softwares inteligentes, usamos plataformas de streaming, o nos desenvolvemos en mundos como la publicidad, la edición, los videojuegos y muchas otras formas co-creativas con estas tecnologías.
Por otra parte, en relación directa con las redes sociales, existe una especie de demonización algorítmica, en la cual culpamos por completo a estas plataformas por la idiotización del contenido, asumiendo que es solo una fórmula matemática la que determina lo que consumimos. Pero sabemos hoy en día que una fórmula no puede explicar a cabalidad un algoritmo si no se considera dentro de un fenómeno más complejo de interacciones algorítmicas.
La idea persistente de que las tecnologías no nos pertenecen termina profundizando estas brechas conceptuales, generando antagonismos casi irresolubles entre personas que se saturan de contenido “brainrot”, sin ver que entrenan a su propio algoritmo con ese tipo de interacciones, como si fuera una profecía autocumplida.
Tiziana Terranova, teórica italiana, tiene un artículo en el libro Aceleracionismos, donde dice que aunque el capital se apropie de estas tecnologías para generar valor y control neuro-totalitario, eso no significa que no podamos hacer nada con ellas. Al contrario, sugiere que debemos recuperar su capacidad de expresar valores estéticos, sociales y éticos. Aquí se vuelve fundamental la educación digital, que nos permita discernir y elegir el contenido que deseamos consumir, y cómo queremos relacionarnos con estas plataformas.
– Tu tesis habla de una discusión “re-imaginativa” sobre el ciberespacio. ¿Qué significa eso y por qué crees que es necesario repensar lo digital?
La idea de “re-imaginativa” surge porque el concepto de ciberespacio ha sido moldeado, muchas veces, por narrativas poco críticas o directamente escapistas, como la del cyberpunk o la declaración de independencia del ciberespacio de John Perry Barlow.
Barlow concebía el ciberespacio como un universo inmaterial, libre de los límites del cuerpo. Pero eso es una ilusión. Toda esa supuesta “inmaterialidad” requiere de una infraestructura física brutal: servidores, cables, energía, minería de datos. Por eso creo que es urgente repensar el ciberespacio desde una mirada crítica y materialista, una que considere tanto sus promesas como sus contradicciones.
– ¿Qué tipo de nuevas preguntas crees que debería hacerse la antropología frente al avance de la inteligencia artificial y los algoritmos en la vida cotidiana?
Hay una entrevista al antropólogo británico Tim Ingold que me parece muy ilustrativa. Él plantea que la antropología debe ir más allá del canon tradicional que la define como el estudio de la otredad humana. Sugiere que debe pensarse como una disciplina especulativa, no solo empírica.
El mayor problema hoy es que la antropología ha fundido su estatuto epistémico con la etnografía, lo cual genera conflictos en ambientes profundamente digitales, donde el empirismo entra en crisis: ¿qué es un hecho en lo digital?, ¿puede observarse realmente?, ¿cómo definimos lo real en estos contextos?
Ignorar estos problemas conceptuales solo agudiza los temores y las confusiones. Por eso, necesitamos una antropología que no tema especular, imaginar, incluso alucinar. Y para eso, se vuelve crucial incluir a la filosofía, especialmente la filosofía de la tecnología, como una herramienta conceptual clave.
No podemos seguir separando filosofía y ciencia. Para abordar la inteligencia artificial y los algoritmos, necesitamos una antropología que se atreva a pensar en futuros posibles sin perder de vista su pasado. Una antropología que se pregunte por el futuro, para no quedar atrapada en su historia.
– Desde tu experiencia ¿cómo motivarías a otros jóvenes a estudiar antropología para comprender fenómenos actuales como las redes, el control digital o la virtualidad?
Que no teman relacionar la antropología con lo que más les llama la atención. No solo con lo digital o lo virtual. El científico también vive de sus deseos y sueños: lee en las vigilias, escribe en el insomnio.
No tengan miedo de no tener certezas sobre lo que quieren hacer. Abracen la incertidumbre que a veces paraliza, e inspírense en ella. Inspírense en el desconocimiento, en la falta de verdades.
Si quieren investigar temas de tecnología, cultiven una actitud autodidacta: aprendan herramientas digitales, familiarícense con software, lean sobre filosofía y técnica. Y, sobre todo, cuestionen cómo pensamos y usamos la tecnología. Como ya dije, nos pertenece, y pensarla también es una forma de reclamarla.
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Hace unos días, las y los estudiantes de cuarto año de Pedagogía en Educación Parvularia participaron de un “Taller de Consolidación Profesional”, impartido por profesionales de Fundación Integra.
La actividad fue organizada en el marco de la asignatura encabezada por la docente Viviana Morroy, que tuvo por objetivo principal el orientar sobre aspectos relevantes para el proceso de inserción al mundo laboral.
Compartimos registro fotográfico de esta interesante instancia, donde las y los profesionales pudieron conversar y responder diversas interrogantes planteadas por los futuros docentes.
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Hace unos días, en el Auditorio del edificio Eleazar Huerta, se realizó la ceremonia de bienvenida a las y los nuevos estudiantes del Programa de Formación de Profesores para la Educación Técnico Profesional.
El Programa para la Formación de Profesores para la Educación Técnico Profesional fue creado considerando el constante interés de la Universidad Austral de Chile en colaborar con los propósitos del Estado, para mejorar la calidad de la educación TP en la zona sur, y la demanda generada por profesores de liceos técnicos de la región sur austral. En este sentido, el Programa se constituye como un espacio de formación relevante, pues pretende formar a profesionales capaces de desarrollar liderazgo pedagógico, comprendiendo el sistema educativo nacional y articulando ámbitos propios de cada especialidad.
En la instancia, el Director de laOficina de Vinculación con el Medio de la Facultad de Filosofía y Humanidades, Dr. Dámaso Rabanal, mencionó que: “desde el punto de vista de la vinculación, esta es una instancia muy importante, principalmente porque los nuevos estudiantes son una vía con la cual nosotros podemos relevar ámbitos contextuales que son claves para los procesos de formación universitaria que se llevan a cabo en la Facultad”.
Desde su creación, el Programa se ha encargado de potenciar las redes de colaboración con distintos centros educativos, a través de las prácticas profesionales y la Red Futuro Técnico Los Ríos, con el objetivo de fortalecer las diversas competencias pedagógicas en el ámbito de la inclusión socioeducativa. Igualmente destaca la alta participación de profesoras y profesores que realizan docencia, quienes provienen de contextos de enseñanza media TP con vasta experiencia y trayectoria en el ámbito de la gestión y liderazgo educativo.
Por su parte, la Directora del Programa, Dra. Paulina Larrosa, indicó que “el Programa de Formación de Profesores para la Educación TP se constituye como un espacio de formación importante en el sur austral, pues pretende formar a profesionales capaces de desarrollar liderazgo pedagógico, comprendiendo el sistema educativo nacional TP y articulando ámbitos propios de sus especialidades”.
De igual forma, la Dra. Larrosa reflexionó sobre el principal desafío que atraviesan los docentes, el cual consiste en “reflexionar sobre la base de enfoques críticos en relación a la pedagogía TP, el territorio y la escuela. Es así que las y los profesores, individuos sociales y constructores de conocimientos, se deben presentar como profesionales activos capaces de imaginar y crear un futuro mejor con posibilidades de intervenir en los entornos educativos con una mirada creativa, innovadora y significativa”.
Al finalizar la ceremonia, se dio paso a un Campus Tour, donde las y los estudiantes pudieron recorrer y conocer las instalaciones de la Facultad de Filosofía y Humanidades. Dentro de esos espacios visitaron salas y laboratorios del edificio Eleazar Huerta, donde llevarán a cabo sus clases, el Cine Club UACh y, por último, las dependencias del nuevo edificio Guillermo Araya. De esta manera, los recién ingresados comenzaron a familiarizarse con los espacios, fortaleciendo así el sentido de pertenencia a la vez que se genera comunidad.
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En una hermosa ceremonia efectuada este viernes 21 de marzo en el Aula Magna de la Universidad Austral de Chile, 35 titulados de Periodismo de la Promoción 2019, recibieron sus títulos y grados académicos.
La actividad contó con la asistencia del Rector de la UACh, Dr. José Dörner; el Prodecano de la Facultad de Filosofía y Humanidades, Dr. Luis Cárcamo; el Director de la Escuela de Periodismo, Dr. Claudio Valdés; académicos (as), familiares y estudiantes titulados.
La Escuela de Periodismo de la Universidad Austral de Chile, en sus 36 años de historia, se ha constituido en un referente en la formación de profesionales de la comunicación para el país, aportando a las transformaciones sociales y al progreso de las regiones del sur austral de Chile.
En tanto, el Dr. Luis Cárcamo, hizo un saludo en nombre de la Decana Dra. Karen Alfaro y saludó a los padres, madres y compañeros de Ítalo Raggio (Q.E.P.D) quien recibió su título póstumo. En ese contexto, valoró el oficio de periodista en dos aristas, tratar de favorecer la comunicación entre las comunidades y, por otro lado, hacer preguntas que incomoden al poder.
“La generación que hoy se titula, particularmente, me asombra porque es una generación que es muy capaz de adaptarse a los cambios. Es una generación que entró a la universidad en el año 2019 y que en el corto tiempo vivió un estallido social y una pandemia (…) Yo los veo con mucho cariño, porque también tienen un talento especial para adaptarse a la tecnología”, destacó el Prodecano.
Por su parte, el Dr. Claudio Valdés, valoró “el privilegio de compartir las aulas con sus hijos e hijas; hemos puesto nuestro mejor esfuerzo en esta noble tarea de entregar conocimientos, habilidades y destrezas que les permitan transformarse en buenos profesionales, y en buenas personas”.
El Rector de la UACh, señaló que “hoy se cierra un ciclo para ustedes, pero comienza un camino lleno de desafíos y oportunidades. Estoy seguro que las herramientas adquiridas en la Universidad, gracias a sus profesoras, profesoras, secretarias, auxiliares y equipo de administrativo de su Facultad, les darán la fortaleza de enfrentar con éxito cada uno de los retos que la vida les imponga y los que ustedes mismos se propongan”.
Posteriormente, se hizo entrega a los y las egresadas de su títulos y grados, quienes con gran alegría y emoción los recibieron de manos del Prodecano y del Director de Escuela. (Ver Video)
En esta ceremonia, la Escuela de Periodismo de la Universidad Austral de Chile entregó el título póstumo de Periodista al estudiante de la generación 1994, Ítalo Raggio Alberti. Recibieron el diploma sus familiares, Gloria Alberti y Agustín Alberti, de manos del Rector de la UACh. Posteriormente, en representación de sus compañeros (as) de promoción, el periodista Víctor Toledo, pronunció algunas palabras destacando las características humanas de Ítalo y el enorme cariño que despertó entre quienes lo conocieron y recuerdan con especial cariño.
La ceremonia contó también con un hermoso número artístico a cargo del Dr. Cristian Yáñez y con la conducción de la Profesora Carolina Erber.
Distinción del Colegio de Periodistas
El Consejo Regional de Periodistas de Los Ríos realizó un reconocimiento a las y los profesionales que recibieron sus diplomas de títulos y grados académicos.
La Directiva del Consejo Regional de Periodistas de la Región de Los Ríos, encabezada por la Presidenta Sandra Leiva Poveda en compañía de Juan Yilorm Martínez, entregaron un reconocimiento al profesional graduado de la generación 2019 de la carrera de Periodismo. En consideración de sus méritos académicos, profesionales y personales, este reconocimiento recayó en la periodista Monserrat Isidora Soto Sotomayor.
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Las y los nuevos docentes recibieron el título profesional de Profesor/a de Historia y Ciencias Sociales, y los grados académicos de Bachiller en Humanidades y Ciencias Sociales y Licenciado/a en Educación.
El viernes 07 de marzo, en el Aula Magna de la Universidad Austral de Chile, se realizó la ceremonia de titulación de la Escuela de Historia y Ciencias Sociales. La jornada contempló la entrega de certificados a 56 egresados, quienes rendieron su examen de grado entre 2023 y 2024.
En el lugar se congregaron la Decana de la Facultad de Filosofía y Humanidades, Dra. Karen Alfaro; el Director de la Escuela de Historia y Ciencias Sociales, Yerko Monje; la Coordinadora de Pregrado, Marianna Villarroel, así como académicos, funcionarios y familiares de los titulados.
La Decana de la Facultad, Dra. Karen Alfaro Monsalve, reflexionó sobre el rol social de los docentes, así como también destacó la proyección de un déficit de más de 32 mil profesionales de la educación, que en un futuro afectará a las distintas regiones del país. “Este es un problema que nos demanda, como instituciones formadoras, a generar estrategias que permitan incentivar, a las y los estudiantes de enseñanza media, optar por estudiar pedagogía. Entendiendo que esta profesión no solo contribuye al desarrollo educativo, sino también al desarrollo económico y cultural de nuestro país”, explicó.
Asimismo, la Dra. Alfaro añadió que en el sistema educativo “no solo existe una necesidad de aumentar la cantidad de horas de historia en el currículum, sino también de cambiar los enfoques, transversalizar y valorar la importancia que tiene la enseñanza de la Historia y Ciencias Sociales para una convivencia democrática, sobre todo en los tiempos actuales”.
Este 2025, la Escuela de Historia y Ciencias Sociales conmemora 44 años de trayectoria, desde la apertura de la Pedagogía en Historia, Geografía y Educación Cívica en 1981, hasta su renovación en 2007 con la reapertura de la formación en Historia y Ciencias Sociales. La carrera se caracteriza por integrar las demandas de la política pública y las necesidades sociales, para asegurar una formación pertinente y conectada con la realidad.
El Director de la Escuela de Historia y Ciencias Sociales, profesor Yerko Monje, definió la formación de estos profesionales como una “demanda y deber con el Sur Austral y el país”, en un contexto marcado por la necesidad de formar más y mejores docentes.
De igual forma, expresó a sus nuevos docentes que “reconocemos en ustedes la valentía y el compromiso de cultivar un saber fundamental para las sociedades contemporáneas, especialmente en un contexto donde los valores democráticos y los derechos humanos se ven desafiados por las llamadas «postverdades» y narrativas que relativizan los acuerdos históricos esenciales. Estos acuerdos son clave para avanzar desde la verdad, la justicia y la reparación en todos los tiempos y niveles. Frente a este escenario, la voz de quienes ejercen la Historia y las Ciencias Sociales cobra un papel fundamental”, sentenció.
Esta carrera es reconocida a nivel nacional por su sólida preparación docente, centrada en el desarrollo de competencias para la enseñanza e investigación en historia de Chile, América Latina y el mundo, con especial énfasis en la historia del tiempo presente, estudios territoriales, ciencias de la educación, sociología y ciencias sociales en general. La cual, además, busca poner en valor categorías como género, memoria y derechos humanos, territorio y capitalismo, entre otras, con el propósito de fortalecer la conciencia social, política y democrática en la formación de sus profesores y profesoras.
Esto es algo que la, ahora profesora en Historia y Ciencias Sociales, Camila Neira, mencionó en su discurso como representante de las generaciones tituladas. “Si hay algo que creo que llevamos en común cada una y uno de los profesores que se gradúan de esta Escuela es el valor por la historia social. Espero, compañeras y compañeros, que nunca nos alejemos de eso. Que les permitamos a nuestros estudiantes hacer y escribir su historia, que no dejemos de luchar por la educación, que nunca seamos indiferentes a las luchas ajenas, que siempre nos movilice el dolor de los demás y que nunca dejemos de recordarles a nuestros estudiantes por qué es importante el «por qué y dónde están»”.