Muestra de cine y literatura en Cine Club

La muestra La literatura en el cine explorará la compleja y productiva interacción entre el cine y la literatura. Las obras seleccionadas se analizarán en relación con la adaptación fílmica, con el fin de obtener una comprensión de las posibilidades y límites que forman parte del proceso de transposición cinematográfica, reflexionar en torno a las formas en que estas historias proporcionan una comprensión de la naturaleza del cine y de la literatura y del papel que desempeñan en nuestras vidas y de cómo la palabra escrita y los aspectos culturales e históricos se traducen a la pantalla.

La actividad consistirá en la exhibición, análisis y comentario de cinco películas que tienen como objeto una obra literaria: De amor y de sombra (Betty Kaplan, 1995/Estados Unidos, Argentina, Chile), Matilda (Danny DeVito, 1996/Estados Unidos), El fantástico señor Fox (Wes Anderson, 2009/Estados Unidos, Reino Unido), 1984 (Michael Radford, 1984/Reino Unido) y La historia sin fin (Wolfgang Petersen, 1984/Alemania Occidental, Estados Unidos, Reino Unido).

En cada sesión se darán a conocer elementos, nociones y comentarios en torno a la película. A continuación de la exhibición se realizará una presentación y análisis crítico de la obra, donde se entregarán elementos para contextualizar el filme que permitan generar una comprensión más amplia de éste. Para finalizar, se desarrollará un foro de discusión, donde los asistentes podrán hacer preguntas o entregar sus comentarios.

Cada una de las sesiones estará a cargo del Profesor Mauricio Mancilla, académico y Decano de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la UACh.

El martes 10 de abril se exhibirá De amor y de sombra, de Betty Kaplan. Matilda, de Danny DeVito, se proyectará el 17 de abril. Para el martes 24 de abril está programada la exhibición de El fantástico señor Fox, de Wes Anderson y el día 8 de mayo se exhibirá 1984, de Michael Radford.  La muestra finaliza el 15 de mayo con la función de La historia sin fin, de Wolfgang Petersen.

Más información sobre nuestra programación puede encontrarse en el sitio web www.cineclubuach.cl

Esta actividad es organizada por el Cine Club con el apoyo del Fondo de Fomento Audiovisual del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio en el marco de su Programa de Formación para todo Público.

Dr. Mauricio Mancilla dicta muestra de cine guiado en Cine Club

La muestra guiada “Género, Resistencia e Identidad: Mujeres en el cine” consiste en la exhibición, análisis y comentario de cuatro películas significativas en la historia reciente del cine chileno: De jueves a domingo (Dominga Sotomayor, 2012), Niña sombra (María Teresa Larraín, 2016), 7 semanas (Constanza Figari, 2016) y Rara (Pepa San Martín, 2016).

Esta actividad se propone fortalecer la labor de formación de audiencias para el cine chileno, generando una instancia que estimule las aptitudes críticas del espectador para mejorar su capacidad de comprender, apreciar y analizar obras de la cinematografía nacional desde diferentes perspectivas, además de aportar al desarrollo de habilidades de alfabetización visual de la narrativa del cine chileno.

La muestra estará a cargo del profesor Mauricio Mancilla, académico de la Universidad Austral de Chile y Decano de la Facultad de Filosofía y Humanidades, quien guiará las actividades.

De jueves a domingo” se exhibirá el martes 12, Niña sombra” el miércoles 13, 7 semanas” el jueves 14 y “Rara” el viernes 15, todas las funciones son gratuitas y comienzan a las 19 horas.

En cada sesión se darán a conocer elementos y comentarios en torno a la película. A cada asistente se le hará entrega de material de apoyo, el que contendrá la ficha técnica del film exhibido, acompañada de una contextualización y de un conjunto de actividades relacionadas con el contenido de la película.

A continuación de la exhibición se desarrollará una discusión crítica en torno a los contenidos de la obra, donde el público podrá hacer preguntas o entregar sus comentarios.

Más información sobre nuestra programación puede encontrarse en el sitio web www.cineclubuach.cl

Igualdad de género, una tarea pendiente

Las elecciones Presidencial, Parlamentarias y de Consejeros Regionales de noviembre próximo han reabierto el debate en torno a la presencia de la mujer en espacios de decisión. Si bien las mujeres, a lo largo de la historia, han hecho valiosas y vitales contribuciones en los campos del saber, la creación y la política, su aporte sigue siendo insuficientemente visibilizado. La obra de intelectuales de la talla de Rosa Luxemburgo, Marie Curie, Frida Kahlo, Virginia Woolf, Gabriela Mistral, Simone de Beauvoir y Rigoberta Menchú, entre otras, no pasa desapercibido al desarrollo de la política, las artes y la ciencia. Sin embargo, las mujeres que han tenido éxito en estos campos han sido persistentes, obstinadas, rebeldes e independientes, cualidades profesionales que son bien valoradas cuando se trata de varones, pero no siempre consideradas como virtudes al momento de juzgar el desempeño de las mujeres.

El mayor desafío de las mujeres ha estado en romper con un prejuicio histórico, que itera sobre sus “inferiores” capacidades intelectuales. En su obra La descendencia del hombre y la selección en relación al sexo (1871), Charles Darwin declaró que la igualdad de género era imposible porque “las facultades intelectuales” son “siempre superiores en los varones que en las mujeres”. Los varones son simplemente mejores –en palabras de Darwin– en sagacidad, razón, imaginación, o el mero uso de los sentidos y de las manos”, porque sus cerebros, durante el proceso de evolución, se hicieron superiores debido a la necesidad de ser eficientes cazadores recolectores.

Aunque el panorama intelectual ha cambiado y hoy en día hay muy pocos científicos dispuestos a ratificar los dichos de Darwin, las instituciones formativas, en su historia, no escaparon a este prejuicio. Recién, a mediados del siglo XIX se comenzaron a eliminar las normas que prohibían el ingreso de las mujeres a las universidades y, décadas más tarde, se les concedió la posibilidad de realizar postgrados, con lo cual, por primera vez, tuvieron la opción de convertirse en investigadoras y profesoras universitarias. La insigne Gabriela Mistral, en un breve texto de juventud, “La instrucción de la mujer”, publicado en La Voz de Elqui el 8 de marzo de 1906, señala: “Instrúyase a la mujer; no hay nada en ella que le haga ser colocada en un lugar más bajo que el del hombre. […] Tendréis en el bello sexo instruido, menos miserables, menos fanáticas y menos mujeres nulas”.

La defensa de Mistral a las mujeres poco a poco ha logrado tener éxito, pero junto a la falta de acceso a los espacios formativos y de toma de decisiones, los logros científicos y académicos de las mujeres han sido invisibilizados.

Tradicionalmente, las mujeres han sido relegadas a los papeles secundarios en la producción y autoría científica, incluso, a veces, sus descubrimientos han sido asignados a colegas varones. Así lo narra, por ejemplo, la película estadounidense Talentos ocultos (Hidden Figures, 2016), que recupera la historia real de las matemáticas afroamericanas que fueron clave, en la década de los 60, para que la NASA pudiera enviar al primer hombre a la luna.

A pesar de las mejoras generales en materia de igualdad de género en todo el mundo, persisten las asimetrías. Mientras que el número de mujeres que se gradúan de las universidades, en la mayoría de los países de OCDE, es superior al de los varones, sus contribuciones siguen siendo inferiores, por ejemplo, en la autoría de trabajos académicos y científicos. Este escenario da la razón, una vez más, a Simone de Beauvoir, quien afirmó que “el gran hombre nace de la masa y lo arrastran las circunstancias, pero la masa de las mujeres queda al margen de la historia, y las circunstancias son para cada una de ellas un obstáculo y no un trampolín”. En el fondo, no es la supuesta “inferioridad de las mujeres” la que determina su desatención histórica sino, por el contrario, la desatención histórica condena a las mujeres a la inferioridad.

Como han mostrado diversos estudios, los problemas de la desigualdad y falta de equidad no es un asunto individual, sino que está profundamente arraigado en la estructura de la sociedad. La desigualdad de género se hace manifiesta en la estructura del matrimonio y las lógicas familiares, en el trabajo y la economía, en la política y en la religión, en las artes y otras producciones culturales, incluso en el mismo idioma que compartimos. Hacer que mujeres y varones tengan los mismos derechos y oportunidades, requiere soluciones sociales y no individuales.

Desde mediados del siglo XX, la proliferación de los movimientos feministas ha impulsado el debate en torno a los mercados de trabajo y a la desigualdad salarial entre los géneros, junto con reivindicar la participación de las mujeres en puestos de dirección en ámbitos profesionales, gobiernos e instituciones culturales. Muchas organizaciones se han comprometido en esta lucha y desde la creación de ONU Mujeres en julio de 2010, se ha buscado “promover la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres”, para mejorar sus condiciones de vida y responder a las necesidades que enfrentan en el mundo.

Si bien la situación en nuestro país ha ido cambiando en la última década, por ejemplo, en las universidades, donde hay cada vez más mujeres a la vanguardia de muchos proyectos docentes y de investigación, aún hay un número importante de sutiles barreras que dificultan sus carreras académicas. No sólo hay escasez de mujeres en posiciones de liderazgo, sino que muchas no son tan visibles como sus contribuciones lo merecen. Tener pocas mujeres representadas en el escalafón más alto de la jerarquía académica crea una falta de modelos para atraer y retener a las jóvenes profesiones.

Recientemente, con motivo de la celebración del 63° Aniversario de la Universidad Austral de Chile, un grupo de estudiantes y profesores de la Escuela Periodismo de esta casa de estudios, elaboraron un breve documental que releva los logros y contribuciones de 7 destacadas mujeres en la etapa fundacional de esta institución. Se trata de las funcionarias Gabriela González, Irma Herrera y Kate Taylor; las académicas Inés Gebhard Paulus, Aracely Poblete y Gladys Santos; y la estudiante Carmen Laucirica Weiss, quienes desde sus ámbitos y responsabilidades aportaron en forjar una universidad que tiene un irrestricto compromiso con el bienestar social y el desarrollo sustentable de las comunidades de la región sur austral del país.

En un contexto político cambiante como el nuestro, la comunidad académica e intelectual debe unirse en la lucha por la democratización del acceso y la visibilización del trabajo intelectual de todos sus integrantes. Al mostrar la diversidad y la excelencia investigadora de las mujeres y aprovechar sus experiencias, es posible no sólo mejorar la visibilidad de su trabajo científico, sino también proporcionar modelos a seguir. Finalmente, se trata de encarnar una sociedad muy distinta en lo cultural y hacer efectivo un nuevo “contrato social”, que fortalezca la creatividad e innovación para promover el desarrollo económico, social y cultural.

Presentación de “La desilusión de la imagen. Arqueología, cuerpo(s) y mirada(s). Una crítica a la actual explosión de las imágenes en los medios”

IMG_7509Cercano a nuestra Facultad y en particular a los Dres. Mauricio Mancilla, Rodrigo Browne y Vicente Serrano, el docente de la Universidad de Zaragoza realizó una serie de actividades en la UACh. La presentación de su libro es una de las últimas antes de continuar a Valparaíso.

Nuestro Decano, Dr. Mancilla, agradeció la visita del Dr. Silva y enfatizó en la alianza que se está generando con la Universidad de Zaragoza y el área de Comunicación de nuestra macrounidad, principalmente en pos de la apertura del Doctorado en Comunicación en el futuro.

Uno de los presentadores, Dr. Serrano señaló que al leer “La desilusión de la imagen. Arqueología, cuerpo(s) y mirada(s). Una crítica a la actual explosión de las imágenes en los medios” quiso escribir, “lo que es siempre positivo, cuando me da por escribir significa que el texto va bien”.

El Dr. Rodrigo Browne, por su parte, señaló que el texto del Dr. Silva critica a la semiótica, a la comunicación audiovisual y al arte y lecturas de la estética del occidente por sus parámetros reduccionistas de la imagen. “En un libro de interés pues centra su crítica a la explosión de las imágenes en y desde los medios de comunicación”.

Sobre “La desilusión de la imagen. Arqueología, cuerpo(s) y mirada(s). Una crítica a la actual explosión de las imágenes en los medios”

El texto plantea que las imágenes son vínculos entre distintas épocas y culturas, son síntomas e indicios que dejan huellas en el imaginario cultural. Son la elegíaca memoria como musa que deambula por los tiempos pero fuera de los tiempos (genealogía) o, en otros términos, las imágenes son Mnemosyne, es decir, la musa de todas las musas. Una arqueología de la imagen, implica considerar a la imagen desde la intermedialidad (entre-medios), los cuerpos y las miradas. Concebirla desde una crítica de la cultura en una contemporaneidad atravesada por la crisis. La pregunta ¿qué son las imágenes? que se formula desde la debilidad de cierta inocencia de la escritura, adquiere toda su dimensión desde el momento en que se confunde imagen con visualidad o imagen con medios audiovisuales, dejando por el camino todos los restos de imágenes que no son visuales. Aún más, ese debate se torna más complejo, cuando en su trasfondo está la «memoria» del holocausto (o de los holocaustos); las imágenes de la crisis política, económica y social o los miles de refugiados, en la paradigmática imagen de un niño muerto en la playa, deambulando por geografías europeas. La imagen es, en efecto, «nómada», viaja por territorios y culturas. Entonces, la inocencia de la pregunta se transforma en la imagen frágil de los que no tienen imagen.

Sobre el autor

Profesor de la Universidad de Zaragoza. Profesor e Investigador visitante de las universidades de Valencia y Sevilla (España), Católica de São Paulo, Paulista y Federal de São Paulo (Brasil), Austral y de la Frontera (Chile), de Cuyo (Argentina) y de la República (Uruguay). Fue profesor e investigador de la Universidad de Playa Ancha de Chile. Sus textos han sido traducidos al alemán, inglés y portugués. Su último libro publicado en Gedisa se titula “Caos y Catástrofe. Un debate sobre las teorías críticas entre América Latina y Europa”.

Balances y desafíos futuros marcaron último Consejo de Facultad

_MG_6988El Dr. González pone fin a trece años junto al equipo que lideró la Decanatura de la Facultad de Filosofía y Humanidades -seis de ellos como su máxima autoridad- para dar paso a un nuevo grupo humano que busca seguir potenciando a la macrounidad en la Universidad, la ciudad y la región sur austral de nuestro país.

En la cuenta pública que presentó el pasado martes, el saliente Decano recordó los problemas con los que inició su período: la relación asimétrica de la administración central con respecto a la Facultad y los saberes que se cultivan; la carencia de infraestructura; la falta de visibilidad y posicionamiento al interior de la Corporación, por mencionar algunos. Parte de esos problemas fueron sorteados con éxito a través  de la gestión activa ante las autoridades universitarias y los cuerpos colegiados y el trabajo constante de la Comisión Triestamental de Infraestructura y Espacios Físicos; así como la incidencia en políticas, normativas y  reglamentación universitaria, como la política editorial y la creación de Ediciones UACh para difundir y posicionar los saberes humanistas y científico sociales que cultiva la Facultad, entre otras acciones de gestión.

Entre los desafíos que planteó para la nueva Decanatura está la elaboración de propuestas y presencia decisional en torno a políticas de acoso y discriminación; reglamento de sedes, la  creación de carreras e institutos en la Sede Puerto Montt, entre otras materias. A ello se sumará el trabajo interno con el objetivo de implementar el Nuevo Plan Estratégico, la reactivación de Comisiones (entre  ellas la Comisión Triestamental de Infraestructura y Espacios Físicos para velar por el correcto desarrollo del proyecto del nuevo edificio de la Facultad) y la permanente gestión para ampliar la planta docente y profesional.

Otro de los logros colectivos que destacó el Dr. González, fue la creación de los Institutos Filosofía y de Ciencias de la Educación (y antes el de Historia y Ciencias Sociales y Estudios Antropológicos), el reordenamiento y revitalización del Centro de Educación Continua, la reconversión de profesores/as a honorarios a planta docente y académica (20), el seguimiento de los planes estratégicos y la contratación de un profesional informático y otro cargo centralizado para la Oficina de Autoevaluación. Junto a ello, destacó otros aspectos relevantes de orden identitario, como fueron la recuperación y proyección del patrimonio bio-bibliográfico y documental de la Facultad, así como la reflexión y problematización de la memoria y los procesos históricos de la Facultad y puesta en valor y reconocimiento del legado de académicas/os, estudiantes y funcionarias/os en el desarrollo histórico de la Facultad, como lo fue el nutrido programa de celebración del 60 aniversario, la organización de jornadas sobre DD.HH.; el reconocimiento de los profesores exonerados en 1995 y la exposición pública “Memoria Visual y Documental de la Facultado de Filosofía y Humanidades”, los homenajes al Decano fundador Eleazar Huerta y  el posicionamiento de esos temas en los medios de comunicación.

El equipo de Decanatura, compuesto por el Dr. Mauricio Mancilla, la Dra. Ana Traverso, el Prof. Ricardo Molina, el Dr. Vicente Serrano y la profesora Elizabeth Martínez, dieron cuenta, a su vez, de los principales logros y desafíos específicos en las áreas de investigación y postgrado, bachillerato, modificaciones curriculares; extensión y vinculación con el medio, desarrollo de planta académica y gestión administrativa.

El Dr. González finalizó el Consejo agradeciendo las palabras de los Consejeros y el apoyo constante de sus colegas, de los funcionarios y estudiantes en sus dos períodos en que encabezó la Facultad de Filosofía y Humanidades, planteando que “fueron los años más felices de su vida académica y profesional”.

Dr. Mauricio Mancilla Muñoz gana elecciones a Decano

DSC_9124La votación se realizó esta mañana en dependencias del Auditorio del Edificio Eleazar Huerta de la UACh y contó con la votación, presencial, de 41 académicos y vía electrónica de otros dos que dieron por vencedor al Dr. en filosofía, Mauricio Mancilla Muñoz.

El Dr. Mancilla asumirá su nuevo rol el lunes 27 de marzo y lo hará acompañado por la Dra. Karen Alfaro de Prodecana, por el Dr. Gonzalo Saavedra de Secretario Académico, por el profesor Ricardo Molina en la Coordinación de Extensión, por el Dr. Vicente Serrano en la Escuela de Graduados y por la Dra. Marta Silva en la coordinación del Bachillerato.

El programa del nuevo Decano combina la exitosa experiencia que ha vivido la Facultad de los últimos años con los desafíos del porvenir. Asimismo considera y tensiona el actual Plan Estratégico de Facultad (2016-2019), “este programa surge a la luz de un triple diagnóstico, que reconoce y analiza las limitaciones y oportunidades reales de desarrollo de la Facultad, y ejemplifica no solo el actual escenario en que nos encontramos, sino también el modo cómo podemos proyectar, de manera conjunta, el desarrollo de nuestra macrounidad”, señaló el Dr. Mancilla en su propuesta.

A su vez, enfatiza que la Facultad debe implementar alianzas estratégicas con instituciones sociales (públicas y privadas), gubernamentales, medios de comunicación, establecimientos educacionales y universidades regionales (ULA/UFRO, entre otras), en las áreas de la educación, las humanidades, las ciencias sociales y la comunicación. Estamos llamados a corregir, en lo que nos cabe, la fractura al interior del Consejo de Rectores entre las así llamadas universidades del estado y las universidades privadas “tradicionales”.

Los desafíos que asumirá el Dr. Mancilla van asociados a ampliar la oferta pública de carreras y programas de pre y postgrado, crear un área de docencia e investigación en primera infancia y la generación de un programa de formación e investigación interdisciplinaria que rompa con la formación monodisciplinar y aislada según cada carrera. Ello, además, de sumarse al debate por la transformación del sistema de Educación Superior chileno.