Reflexión sobre lo educativo en tiempos de pandemia

A riesgo de ser reiterativo: vivir un tiempo inédito requiere respuestas originales, que no sabemos si serán las correctas, sin embargo, es ahora cuando más se necesita experimentar. Planteo algunas reflexiones que permitan sustentar con relativa certeza algunas acciones:

  1. La familia siendo un dispositivo cultural fundamental no es quien debiera asumir la responsabilidad de “educar”, baste la evidencia levantada en estos días que hace manifiesta la diferencia entre familias y su “potencial educador”, las habitaciones, tecnologías, capacidades no se distribuyen equitativamente. La sociedad es responsable de educar a sus integrantes.
  2. Los usos educativos de Tecnologías suponen tener capacidades para que el recurso sea bien utilizado. Nuestros jóvenes, niñas, niños, el profesorado no han sido preparados para sobrellevar espacios de instrucción formal mediadas por entornos virtuales, más complicado cuando quien debe apoyar el estudio en casa es “la familia” que en muchos casos se encuentra desprovista de herramientas pedagógicas para atender este llamado.
  3. Redefinir el currículo en las escuelas, dotar de flexibilidad curricular, pensar en su contextualización, espero sea uno de los grandes aprendizajes para las organizaciones escolares, gobiernos, directivos y sostenedores tras la pandemia.
  4. La relación pedagógica es lo central, los recursos tecnológicos son un medio coyuntural, por tanto, todo lo que se planifique u organice debe considerarse temporal, preparatorio, complementario, útil para llevar mejor el aislamiento, no como “tarea” escolar. No debe planificarse como si fuera la escuela puesta en una plataforma digital.
  5. Volver a clases no asegura volver a la normalidad. Lo recomendable es un calendario de reingreso alternado y progresivo por niveles. El rencuentro debe centrarse en la persona y su estado integral, la estabilización emocional y afectiva que asegure la salud física y psíquica de estudiantes y profesores.
  6. No hay respuestas uniformes o replicables a toda la población escolar. Se debe confiar en las decisiones profesionales situadas del profesorado.

Es apresurado especular respecto del retorno a la normalidad, se debe avanzar paso a paso pausadamente, sin premura, pues por ahora el COVID-19 lo único que ha confirmado son las profundas desigualdades educativas que existen en Chile.

Escuela de Ped. en Educación Parvularia invita a Seminario “Crisis sanitaria y distanciamiento físico: Condiciones para el bienestar infantil”

La escuela de Pedagogía en Educación Parvularia, invita a la comunidad a participar del seminario on line: “Crisis sanitaria y distanciamiento físico: Condiciones para el bienestar infantil”, la actividad se realizará el próximo 29 de abril a las 16:30 hrs por la plataforma zoom.

El seminario contará con la exposición de Marianne Wentzel V., académica del Instituto de Estudios Psicológicos UACh, con la ponencia “¿Qué significa la crianza respetuosa?”; por otra parte, José A. Murillo U., director ejecutivo de la Fundación Para la Confianza participa con la exposición: “Distanciamiento Físico, Cercanía emocional”, y finalmente, Solangela Sánchez M., docente del Instituto de Enfermería UACh, expondrá sobre la “Crisis sanitaria: El Bienestar Infantil desde la Enfermería”.

La directora de la escuela de Pedagogía en Educación Parvularia, Claudia Contreras, explicó que el objetivo de la actividad es apoyar a quienes hoy, debido al contexto de pandemia, están acompañando y cuidando a los niños y niñas, respondiendo a la finalidad de conversar sobre condiciones que contribuyan al bienestar infantil durante la crisis.

“Hemos visto en distintos medios de comunicación cómo la violencia doméstica ha aumentado con el confinamiento producto de la emergencia sanitara, casos de violencia hacia los niños y las niñas se han visto reflejado en el aumento de denuncias y por tanto, nos preocupa poder abordar ese tema, siempre pensando en un acompañamiento desde la reflexión y también desde las ideas que podemos poner en práctica para que las condiciones de bienestar infantil no se vean tan desmejoradas” precisó la docente.

Adicionalmente, la académica extendió la invitación a toda la comunidad “Invitamos a los interesados e interesadas de participar de este seminario, a que realicen su inscripción escribiendo al correo educacionparvularia@uach.cl”.

La actividad es organizada por la Escuela de Ed. Parvularia, en colaboración con la Fundación para la Confianza , la Facultad de Medicina UACh y la Red de Universidades por la Infancia.

Atención estudiantes de Pedagogías primer año: Ya hay fechas para rendir la evaluación diagnóstica FID 2020

Desde este viernes 24 hasta el 4 de mayo las y los estudiantes de primer año de las carreras de Pedagogías rendirán la Evaluación Diagnóstica FID UACh. Para ello, se les enviará un correo electrónico con un link de acceso a la prueba, la que estará disponible vía online durante dos horas para que puedan contestar.

Las fechas y horarios para cada carrera son:

  • Pedagogía en Comunicación en Lengua Inglesa: Viernes 24 de 11:00 a 13:00 horas
  • Pedagogía en Educación Física, Deportes y Recreación: Lunes 27 de 11:30 a 13:30 horas.
  • Pedagogía en Historia y Ciencias Sociales: Lunes 27 de 10:00 a 12:00 horas.
  • Pedagogía en Lenguaje y Comunicación: Martes 28 de 15:00 a 17:00 horas.
  • Pedagogía en Educación Parvularia: Lunes 4 de mayo las 15:00 a 17:00  horas.

En el caso de las y los estudiantes del Programa de Formación de Profesores para la Enseñanza Media se les aplicará una evaluación diagnostica disciplinaria la que es coordinada por la directora del programa Paulina Larrosa dentro del curso Ethos Conocimiento Pedagógico y Contextualización Disciplinar.

Cabe mencionar que la prueba tiene solo carácter diagnóstico, no influye en las notas de las asignaturas, su objetivo es organizar acciones que atiendan las necesidades de los estudiantes.

¿Qué es la evaluación diagnostica FID?

La Ley de Sistema de Desarrollo Docente establece que las universidades deben aplicar dos evaluaciones diagnósticas a sus estudiantes de pedagogía y educación; una al inicio de su formación y la otra doce meses antes del egreso. El objetivo es que las instituciones cuenten con información valiosa para mejorar sus programas de estudio.

Según la ley, la prueba que se aplica al inicio de la formación es responsabilidad de las propias universidades con el objetivo de obtener información que permita establecer mecanismos de acompañamiento y nivelación para los estudiantes, de ser necesario.

 

 

 

Reflexionaron sobre la voz, el silencio y sus dimensiones terapéuticas desde la psiquiatría

Con reflexiones sobre la voz, el silencio y sus dimensiones terapéuticas desde la psiquiatría, el académico del Instituto de Neurociencias de la Facultad de Medicina,

Dr. Edwin Krogh, fue el encargado de encabezar la segunda sesión del Ciclo de Charlas sobre la Voz, organizado por Dra. Claudia Rosas del Instituto de Lingüística y Literatura UACh.

En la cita virtual, asistieron cerca de 50 personas quienes participaron activamente en la charla denominada “Análisis fenomenológico de la voz en la patología mental. En la oportunidad, la anfitriona de la jornada destacó la disposición y compromiso de Dr. Krogh, quien abordó el rol de la voz -y el silencio, como su contraparte inseparable- en la patología mental, como herramientas poderosas para su detección y terapia.

“La actividad resultó todo un éxito, tuvimos una importante convocatoria y alta participación de los asistentes virtuales. Agradezco la excelente disposición de nuestro invitado, quien fue capaz de exponer las distintas dimensiones de la voz y el silencio con casos de trabajo concretos como la depresión, la ansiedad y la psicosis, entre otros, recogidos por la literatura y también procedentes de su propia y dilatada trayectoria clínica e investigadora y de la docencia de postgrado que realiza”, puntualizó la académica Dra. Claudia Rosas.

Asimismo, el expositor y miembro del Grupo de Investigación Mindfulness, Salud Mental y Cultura y director del Programa Clínica Consciente, Dr. Edwin Krogh, valoró la generación de este tipo de instancias interdisciplinarias. “Agradezco la invitación y el interés de los asistentes, muchos participaron activamente. Me pareció muy interesante el diálogo que se formó y la oportunidad que tuve de invitarles a ser conscientes de la importancia del silencio, porque el silencio nos permite lograr estados de bienestar”.

En su exposición el Dr. Krogh mostró diversas investigaciones sobre la relación de la falta de voz, el silencio, en los procesos terapéuticos en padecimientos como la depresión, manías, ansiedad, psicosis, entre otros.

Esta actividad contó con el patrocinio del Instituto de Lingüística y Literatura y la Facultad de Filosofía y Humanidades de la UACh.

Acceso al registro audiovisual de la conferencia AQUÍ

 

Estudiantes de Pedagogía en Comunicación en Lengua Inglesa rendirán la Evaluación Diagnostica FID UACh 2020

Este viernes a las 10:30 horas las y los estudiantes de primer año de la carrera de Pedagogía en Comunicación en Lengua Inglesa rendirán la evaluación diagnóstica FID UACh 2020. Para ello, se les enviará un correo electrónico con un link de acceso a la prueba, la que estará disponible vía online durante dos horas para que puedan contestar.

Las y los estudiantes de las otras carreras de pedagogía serán informadas por los medios institucionales y correo electrónico sobre los días y horas de su rendición.

¿Qué es la evaluación diagnostica FID?

La Ley de Sistema de Desarrollo Docente establece que las universidades deben aplicar dos evaluaciones diagnósticas a sus estudiantes de pedagogía y educación; una al inicio de su formación y la otra doce meses antes del egreso. El objetivo es que las instituciones cuenten con información valiosa para mejorar sus programas de estudio.

Según la ley, la prueba que se aplica al inicio de la formación es responsabilidad de las propias universidades con el objetivo de obtener información que permita establecer mecanismos de acompañamiento y nivelación para los estudiantes, de ser necesario.

CEC- UACh se adapta a la modalidad virtual frente a la pandemia

En las complejas condiciones que enfrenta la humanidad, debemos completar la expresión que nos representa y valorar la educación durante toda la vida y ante cualquier circunstancia.

En estos tiempos se realizan las actividades educativas enfrentando el desafío de la crisis sanitaria y todas las dificultades que surgen de dramáticas realidades, como son los fallecimientos, en especial de adultos mayores, los contagios, las necesarias cuarentenas, los cuidados familiares, las indispensables distancias sociales y la crisis económica.

No obstante, nos espera un mañana de reconstrucción cultural, social, económica y política y para ello el CEC ha ofrecido y comprometido una serie de actividades educativas en e-learning.

Luego de una licitación de la Academia de Capacitación Municipal y Regional de SUBDERE se dictarán los siguientes Diplomas con un cupo de 150 funcionarios para cada uno de ellos:

  • Diplomado Academia SUBDERE en Liderazgo y Gestión de Equipos
  • Diplomado Academia SUBDERE en Gestión Cultural
  • Diplomado Academia SUBDERE en participación Ciudadana para el Desarrollo Regional y Local

A la vez, para interesados/as en general, están abiertas las inscripciones en los siguientes Programas de Diplomados y Diplomas en modalidad virtual:

  • Diplomado en Implementación de Políticas Públicas en Gobiernos Locales
  • Diplomado en Implementación de Políticas Públicas con Enfoque de Género
  • Diplomado en Liderazgo y Gestión de Equipos
  • Diploma en Gestión de Proyectos
  • Diploma en Gestión Municipal
  • Diploma en Gestión Pública

Por otra parte, no hemos abandonado los programas de Diplomado en b-learning, estando abiertas las inscripciones para el Diplomado en Gestión Acuícola y para el Diplomado en Teatro, Educación y Creatividad por dictarse en Puerto Montt y en Valdivia, respectivamente, al ser superada la crisis sanitaria.

Más información en cecuach.cl

La ansiedad del retorno: sobre la pandemia y la educación en Chile

Constantes han sido los debates sobre cómo plantear los procesos educativos, en la actual crisis mundial a la que nos enfrentamos por la pandemia de COVID-19, tensionando entre otras áreas, el rol de la escuela en las sociedades actuales. Sin duda, este momento histórico ha obligado a replantear los procesos y normalidades con las que se entendieron diversos fenómenos educativos durante los últimos siglos, enmarcados en un escenario material asociado a la escuela como centro de aprendizaje, o la “instrucción” en primera instancia histórica.

Sin afán de profundizar en torno a las cuestionadas respuestas gubernamentales y sociales a la pandemia, es innegable que el peligroso, incomprensible y obstinado empeño por plantear una vuelta a las clases presenciales por parte del Ministerio de Educación, nuevamente es una clausura a las posibilidades de debate y apertura en la toma de decisiones. Es por ello, que entre las múltiples dimensiones del fenómeno, el proceso educativo está al centro de una discusión medular por estos días.

¿Cómo seguir educando en la distancia, sin la necesidad de estar presencialmente en la escuela? ¿En qué radica el empeño por volver a las actividades presenciales a pesar de la emergencia de salud pública a la que nos enfrentamos? ¿Cuáles son las motivaciones sinceras frente a esta obstinada vuelta a clases? Y ¿Qué entendemos por educación? Son cuestionamientos, que más allá de buscar respuestas y soluciones inmediatas, intentan problematizar, y de manera humilde otorgar una voz pedagógicamente situada en este escenario, para contrarrestar el monopolio comunicacional de la opinión de expertos, comisiones y decisiones verticalistas.

Para problematizar históricamente, desde la consolidación de los proyectos educacionales modernos -asociados a la formación de los Estados-Nación – la escuela tuvo un papel central como centro biopolítico, muy evidente si estudiamos la historiografía de casos latinoamericanos como el nuestro. La escuela no solo se planteó como el escenario del razonamiento ilustrado/civilizado, sino que fue el espacio por excelencia del proyecto normalizador y hegemónico de los saberes, comportamientos y subjetividades populares. Claro está, en la medida que se disputaban la injerencia y regulación estatal desde diversos grupos de interés, también se transformó el proyecto educativo materializado en la institución.

Cabe destacar, que los primeros esfuerzos educativos provenían desde los propios territorios, que bajo un afán de autoformación y construcción de un acervo cultural para/desde las comunidades, desarrollaron procesos educativos comandados por los habitantes que más sabían sobre un determinado tema. Sería injusto indicar que la historia de la educación parte desde la formación de las escuelas y centros educativos modernos. Allí radica la diferencia entre educación y escolarización, línea que puede aportar a este debate.

Con el desarrollo de las políticas estatales educativas en el siglo XX en Chile, se gestó un nuevo impulso en la labor educativa del Estado, que tuvo como elemento simbólico e inicial la promulgación de la Ley de Instrucción Primaria Obligatoria en 1920. Los avances en términos de cobertura escolar detentaron un correlato en las políticas de ayuda a los estudiantes más vulnerables en gran parte del siglo XX.

Aunque suene obvio, la escuela no solo implicó la adquisición de un saber y habilidades de corte académico/conceptual, sino que se fue gestando como espacio seguro en términos materiales y de sobrevivencia para miles de niñas y niños pobres en Chile, es decir, un refugio en términos de asistencia, ante la precariedad y violencias de la vida cotidiana. Luego de varias instancias administrativas como la creación de la Dirección General de Educación Primaria y las Juntas Comunales de Auxilio Escolar en la primera mitad del siglo XX, en 1964 se formaliza la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas a través de la Ley Nº 15.720, que sería “responsable de administrar los recursos estatales destinados a velar por los niños, niñas y jóvenes chilenos en condición de vulnerabilidad biopsicosocial, para que ingresen, permanezcan y tengan éxito en el Sistema Educativo” (JUNAEB: 2020).

Desde ahí se acentuó y perfiló un afán con políticas sostenidas en el tiempo para avanzar en cobertura y obligatoriedad, por ello desde algunas posiciones historiográficas, la primera parte del siglo XX está caracterizada por la formación de un Estado Docente. Al parecer, tal fue la importancia que se entregó a esta dimensión, que la Unidad Popular llegó al plantear el proyecto de una Escuela Nacional Unificada, intento de construcción colectiva de lo educativo que se vio frustrado por la instalación violenta de la dictadura civil-militar y el proyecto neoliberal. Se acaba el Estado Docente, y se perpetuaron una serie de injusticias que impactan no solo a los actores de la educación, sino a las comunidades que vieron en ella la superación de la desigualdad social.

Con el desarrollo del proyecto neoliberal en la educación, desde la dictadura civil-militar y los gobiernos democráticos, si bien se transformaron de forma abrupta las directrices y filosofías educativas que tomarían tintes individualistas, competitivos, precarizadores y homogeneizadores; la escuela aumentó en cobertura, pero siguió consolidando ese afán de auxilio y asistencialismo. Como antecedente en esa dirección, en dictadura, mientras se perseguía y torturaban a ciudadanos, muchos centros educativos fueron escenarios de “operativos” donde se llevaban servicios públicos y civiles a las comunidades, proyectando ese rol asistencial de los centros educativos, profundamente instrumental al proyecto refundacional del Estado.

A pesar de todos los cuestionamientos al modelo, que se hicieron latentes más que nunca desde octubre de 2019, la escuela sigue encarnando un proyecto neoliberal, con prácticas de resistencia, claro está, desde el propio oficio docente. Los centros educativos arrojados a una lógica competitiva bajo mediciones estandarizadas poco situadas a la realidad de los territorios, con un financiamiento siempre complejo y en cuestionamiento, se debaten entre ser sitial para el desarrollo de saberes, conocimientos y habilidades, y, por otra parte, un espacio seguro bajo políticas asistencialistas que lo constituyen como un lugar central para la vida y su sobrevivencia, donde miles de estudiantes reciben alimento y cobijo.

Por ello, es que en las primeras líneas de la reflexión, no se propone otorgar una posición cerrada o una solución, sino aportar a un debate contingente y en transformación diaria, que permita cuestionar y discutir, algo que al parecer, las propias autoridades gubernamentales buscarían evitar con una urgencia de normalización enfermiza, que violenta de sobremanera en un momento de llamado y necesidad al cuidado colectivo de los cuerpos, como indica la historiadora María Angélica Illanes.

La crisis generada por la propagación del COVID-19 ha puesto en evidencia que los establecimientos educativos, están tensionados constantemente en dos dimensiones, desarrollo/adquisición de conocimientos y aprendizajes, por un lado, y su rol asistencialista por otro. Quizá es incómodo para algunas posiciones destacar ese doble debate, ya que existe un afán por invisibilizar el nivel de pobreza, desigualdad y precarización que existe aún en nuestro país, porque al parecer habían “resuelto” en gran parte esas necesidades materiales. Tal como pasa con la crisis en la salud pública, el COVID-19 evidencia la precariedad y las consecuenticas del desmantelamiento/invisibilización del Estado bajo el neoliberalismo.

No es posible que se niegue la posibilidad del debate, o en el “mejor” de los casos sitúe en el simplón binarismo entre “año perdido o año rescatado”. Las complejidades del proceso educativo son muchas, y no puede orientarse la mirada solo en la dimensión escolarizada, ya que eso puede producir un enfrentamiento peligroso y contraproducente en las bases de la propia sociedad civil y educativa, desviando la atención de los elementos profundos y estructurales del conflicto.

Como se indicó, la cuestión central de volver o no a clases, no debe enfrentar de forma binaria a profesores, comunidades, ni ciudadanos. Entre tanta información, se pierde de vista que se está ante una pandemia que puede cobrar la vida a millones de personas, por tanto, el centro de la crisis es otro. No basta plantear medidas para evitar el contagio al interior de los establecimientos: se está hablando de niños y niñas, profesores, funcionarios, que deben movilizarse en transporte público y muchos de ellos, expuestos al contagio inminente, condenando a la vulnerabilidad a los grupos más empobrecidos y carentes. Más que un acto de preocupación, la vuelta a clases tendría matices de sacrificio en urgencia que de la ansiada normalización.

El problema es aún más complejo, se debe incorporar al debate de forma seria elementos como la precariedad de condiciones de los profesores, estudiantes y familias para comandar el proceso escolar desde su casas, considerando niveles como la clase, ruralidad y género; las brechas en torno a los cuidados en salud; las enormes diferencias en acceso y democratización de la conectividad que viven las comunidades desde diversos territorios en Chile; y no menor, que muchos niñas y niños está solos en sus casas, ya que la cuarentena en términos “voluntarios” los deja desprotegidos porque sus adultos responsables deben seguir trabajando sin oportunidad de aplicar autocuidado.

Cabe agregar, que resulta aún más complejo y desolador, tomar en consideración la necesidad material de niños y niñas con infancias vulneradas que ven en la escuela un espacio seguro al menos al nivel de subsistencia con elementos básicos como alimentación, y por otra parte que muchos de ellos están a “resguardo” en sus casas de manera forzada, junto a sus abusadores. ¿No debiera ser ese el centro de la emergencia, si tanto se plantea el bienestar de los niños y niñas como horizonte de las políticas? Ni hablar de los centros del SENAME, sus infancias están completamente invisibilizadas del debate.

En síntesis, son múltiples los debates educativos y escolares que abre la crisis del COVID-19. Este momento nos invita a pensar la educación desde fuera de los espacios educativos formales, recuperar saberes populares familiares que por siglos fueron piedra angular de nuestra memoria y aprendizaje comunitario; comprender las limitantes y posibilidades reales que da la escuela en el siglo XXI y pensar políticas reales de protección a la infancia, para que bajo ningún escenario sus derechos sean vulnerados. Volver a clases recuperando la “normalidad”, no resuelve ninguno de estos temas, ni siquiera los asume como problemática contingente. En este sentido, esa normalidad es una negación de las falencias estructurales.

Muchos son los flancos que se abren en la dimensión educativa. Esperamos que en ellos, la voz de los profesores/as y comunidades educativas e investigadores/as sean escuchadas de una forma efectiva y vinculante, no decretando vueltas a clases y vacaciones sin consultar a los verdaderos protagonistas del proceso.

*** Las opiniones vertidas en este texto, representan únicamente el pensamiento de los autores, bajo ningún caso deben ser entendidas como la posición de alguna instancia institucional de la Universidad Austral de Chile.

48 nuevos estudiantes se integraron a Periodismo en la UACh

La generación 2020 de la carrera periodismo está compuesta por jóvenes provenientes de diversas zonas del país y, al igual que en la mayoría de las Universidades, intentan iniciar sus procesos formativos en un contexto impensable, a raíz del contexto de emergencia sanitaria provocado por la pandemia del COVID-19 que, entre otras restricciones, tiene suspendidas indefinidamente las clases y procesos académicos presenciales.

En este marco, la Escuela de Periodismo organizó una reunión virtual con el objetivo de ofrecer una bienvenida a su promoción 2020 y entregar información relevante de la carrera y la Universidad. En ella, las y los nuevos estudiantes pudieron compartir con el director de Escuela, Prof. José Arturo Figueroa e interactuar con sus pares:

“Fue una actividad de carácter informal, que buscaba dar la bienvenida a nuestros estudiantes, a pesar de las condiciones a las que nos tiene sometidos la crisis sanitaria en cuanto a medidas de prevención y autocuidado. Así y todo, desde la Escuela quedamos con la impresión de tener un grupo de estudiantes diverso, comprometido con sus actividades académicas y, sobre todo, comprensivos de la situación que nos toca atravesar este año como carrera, facultad y universidad”, comentó el Director de Escuela.

Asimismo, el Prof. Figueroa, destacó también las iniciativas que desde la institución se están llevando a cabo para desarrollar clases y ayudar a aquellos estudiantes con situaciones complejas desde el punto de vista tecnológico.

Sobre esto último, la UACh y particularmente la Facultad de Filosofía y Humanidades, han redoblado esfuerzos para generar las condiciones mínimas para un correcto desarrollo de la docencia del primer semestre 2020, así como de las actividades de bienvenida a los y las estudiantes nuevos. Entre las iniciativas dispuestas para facilitar la no presencialidad de las clases y paliar los problemas de conectividad que pudieran presentar las y los nuevos estudiantes, las escuelas ya se han contactado con aquellos que no cuentan con las herramientas tecnológicas para coordinar la entrega de aportes técnicos para mejor el acceso a las clases virtuales.

Finalmente, el Director de Escuela invitó a los nuevos integrantes de la carrera a seguir la plataforma www.periodismouach.cl y seguir las redes sociales de Facebook e Instagram (@periodismouach), para estar al tanto de las actividades internas y convocatorias emanadas por la escuela.

Escuela de Pedagogía en Lenguaje y Comunicación trabaja en el fortalecimiento de la Didáctica Disciplinar

En el marco del inicio de año académico 2020, la Escuela de Pedagogía en Lenguaje y Comunicación se plantea fortalecer uno de los ejes fundamentales de la Formación Inicial Docente en el área. Este proceso, es liderado por los académicos Edith Andrade, Alejandra Cárdenas y Dámaso Rabanal, quienes serán los encargados de crear y gestionar un plan de trabajo conducente a la consolidación de la Didáctica Disciplinar.

En el Proyecto de Innovación Curricular, que se comenzó a implementar desde la promoción 2019, el área de Didáctica Disciplinar se fortalece a través de un encuadre progresivo de cursos desde el ámbito de realización de Lengua, Literatura y Comunicación.

Este cambio significativo se une a la concreción del Área de Formación Vinculante, que articula los cursos de Didáctica General y Disciplinar con las asignaturas de Práctica Pedagógica. La unión de estos dos ejes permite sustentar la propuesta curricular de formación situada que la Escuela de Pedagogía en Lenguaje y Comunicación lleva adelante.

Implementación

Desde mediados del mes de marzo, académicas y académicos han comenzado un proceso de trabajo sistemático, conducente, en primera  instancia, al diseño de un plan de trabajo, a corto y mediano plazo, donde se han fijado metas desde la docencia, pero también en términos de investigación y vinculación con el medio.

Durante el primer semestre de este 2020, se espera generar una articulación efectiva en los ámbitos de los aprendizajes de Didáctica Disciplinar y las propuestas curriculares de las asignaturas y, junto con lo anterior, realizar la revisión y solicitud de adquisición de material bibliográfico para los nuevos cursos que comienzan su implementación el 2021. Asimismo, en el segundo semestre, una de las tareas más significativas corresponde al diseño de programas de las nuevas asignaturas, y propuesta de cursos optativos, enmarcados en la didáctica de la lengua, la literatura y la comunicación.

Vale mencionar que,  en esta primera etapa de fortalecimiento, la Coordinación del área de Didáctica Disciplinar estará a cargo del Prof. Dámaso Rabanal Gatica del Instituto de Ciencias de la Educación.

 

 

Escuela de Antropología UACh dio bienvenida a sus nuevos estudiantes

Desde distintas regiones del país, los y las estudiantes de la promoción 2020 de la carrera de Antropología UACh participaron de diversas actividades de recepción y bienvenida organizadas por la Escuela.

Desde el lunes 13 de abril, las y los jóvenes interactuaron con sus profesores y se informaron respecto al desarrollo de clases no presenciales, las modalidades de trabajo para este primer semestre, resolvieron dudas de carácter administrativo y beneficios universitarios con la asistente social, Yaneth Vásquez (Dirección de Asuntos Estudiantiles UACh).

La Directora de la Escuela de Antropología, Asunción Díaz, contó que durante esta primera semana se desarrollaron diversas charlas y encuentros virtuales para abordar aspectos generales de las materias programadas este primer semestre.

“Vemos a las y los estudiantes muy motivados y participativos. Hemos querido darles una bienvenida lo más acogedora posible, dentro de las posibilidades que nos ofrece la modalidad no presencial. La antropología es una disciplina muy amplia así que, en esta primera etapa, queremos invitar e incentivar nuestros estudiantes a indagar respecto a temáticas que surjan desde sus intereses e inquietudes, que les permitan delinear su proceso de autoformación y complementarlo con las herramientas que se entregarán en su formación universitaria”, puntualizó.

Experiencia

Por su parte, la estudiante Francisca López de Valparaíso, dio a conocer su opinión respecto a la elección de la carrera. “Decidí estudiar antropología porque me permite vincularme a las ciencias sociales y a distintas culturas. Para mí es súper importante poder conocer y experimentar diversas culturas, además me interesa conocer mucho más sobre descentralización y los distintos conflictos territoriales que se dan en el país”.

Asimismo, Juan Kiessling, desde Coyhaique, valoró la instancia de encuentro virtual ofrecido por la Escuela, “escogí esta carrera y esta universidad porque me gustó mucho la ciudad. Creo que es una carrera muy versátil, ya que aborda distintas áreas del conocimiento, distintas culturas y nos entrega muchas herramientitas para la vida desde las humanidades y las ciencias sociales”.