Profesora del Centro de Idiomas fue distinguida en concurso “Haz tu Tesis en Cultura 2019”

El Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio distinguió a la docente del Centro de Idiomas de nuestra casa de estudios Prof. Jeannette Müller Concha en el concurso “Haz tu tesis en Cultura 2019” con el ensayo “El lenguaje, la memoria y subalternización en los mundos poéticos de Jaime Huenún y Derek Walcott”, ganador en la modalidad posgrado.

La docente Jeannette Müller aprobó su examen de grado en el Magíster de Literatura Hispanoamericana Contemporánea de la UACh en mayo de 2018 y su tesis “Del Caribe al Walmapu: una aproximación comparada entre The Bounty de Derek Walcott y Fanon City Meu de Jaime Huenún” fue dirigida por el doctor Roberto Matamala Elorz, profesor del Instituto de Lingüística y Literatura de la Universidad Austral de Chile.

Esta investigación desarrolla una aproximación comparada de dos poéticas distintas en geografía, pertenecientes a escritores, además, separados por temporalidades diferentes. Uno es Derek Walcott (1930-2017), consagrado con el premio Nobel y su obra The Bounty (La Abundancia); el otro, el poeta huilliche Jaime Huenún (1967) con la obra Fanon City Meu. Ambos responden a una situación histórica, cultural y hasta de sensibilidad que los hace semejantes. Son libros que, cada cual, a su modo, enuncian las herencias coloniales, las identidades subalternas, las memorias trágicas, las miradas sobre el paisaje, la historia y la etnicidad, que buscan no tanto superar, pero sí denunciar una historia de colonialismo y subalternización determinante en sus mundos poéticos.

Se reconoce en ambas poéticas una estética de la otredad basada en la oralidad, historia y memoria, personal y colectiva comunes. Sus sujetos líricos son construidos desde la experiencia de los autores de una herencia colonial de mestizaje, subalterna en lo social, y especialmente en lo literario, desmantelan la historia acomodada al poder hegemónico denunciando esa condición subordinada y reclamando que ésta aún no ha sido superada y que es la poesía el medio que tienen ellos para hacerla visible y evidente. Un punto crucial en la discusión contenida en esta exploración es que ambos autores elaboran una especie de “insurrección” literaria ante una situación de postcolonialismo que, como su nombre lo indica, recuerda siempre hechos de colonialismo feroz, como ha ocurrido en toda Latinoamérica y el Caribe.

Aproximación comparada de poéticas

Para la profesora, “la relevancia de hacer una aproximación comparada de poéticas pertenecientes a autores de nuestra América radica en que las escrituras de estos poetas, desde perspectivas propias, responden a esta problemática, sea convirtiendo la memoria colonial en temas de la poesía o también elaborando una visión crítica del continente y su historia (desde la conquista), como ocurre en Fanon City Meu”.

La docente manifiesta estar muy contenta de haber obtenido este reconocimiento a nivel nacional ya que como profesora adjunta, al igual que sus colegas con este tipo de contrato, tienen un espacio muy restringido para actuar en el área de investigación y vinculación con el medio por la cantidad de horas en aula, así que lo que ella hace es por iniciativa y esfuerzo propios, donde además durante el presente año ha estado realizando el proyecto “Aprendizaje de lenguas: acercando la enseñanza básica a las aulas del Centro de Idiomas de la Universidad Austral de Chile desde la interculturalidad” como parte de los proyectos de Vinculación con el Medio, también adjudicado por ella.

El concurso “Haz tu Tesis en Cultura 2019” convocó ensayos inéditos basados en tesis que buscan promover y reconocer la investigación en cultura, artes y patrimonio realizadas por profesionales nóveles y emergentes. La iniciativa convoca a presentar ensayos inéditos elaborados a partir de tesis de pregrado y posgrado (magíster y doctorado) o proyectos de titulación. El premio otorgado consiste en la publicación del ensayo ganador en la plataforma del Ministerio de Cultura y una suma de dinero.

Con alta convocatoria se realizó el Cabildo Educación y Pedagogías en Tiempos de Crisis

Con una amplia convocatoria se realizó el Cabildo Educación y Pedagogía en Tiempos de Crisis. La actividad organizada por las carreras de Pedagogías y el Programa de Formación Pedagógica de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile (UACh), se realizó el martes 3 de diciembre y congregó a más de 50 actores de distintas áreas de la educación.

La instancia tuvo por objetivo dialogar sobre cómo desde la educación se pueden realizar cambios que contribuyan a la construcción de un nuevo Chile, atendiendo al contexto de estallido social que ha interpelado a todas las áreas de la sociedad y con ello también, a la educación. Los asistentes se dividieron en mesas de trabajo dónde reflexionaron sobre: Identidad y rol docente; Formación Inicial Docente; Desarrollo y Carrera Profesional; Autocuidado y Co-cuidado Docente; Derecho a la Educación y Nueva Constitución.

Al finalizar este  trabajo , se paso a una asamblea  plenaria dónde se compartieron los análisis y las reflexiones.

El Decano de la Facultad de Filosofía y Humanidades, Dr. Mauricio Mancilla, valoró el encuentro mencionando que, “Fue una jornada muy productiva, no solamente por los debates, sino que por los acuerdos a los que hemos ido llegando que tiene que ver con la generación de una nueva práctica pedagógica que surja justamente de las comunidades y que sean capaces de responder a las necesidades del territorio”, explicó.

Asimismo, el Decano agregó que estás instancias son orientadoras y son enlazadas con el proceso Constituyente, porque “sabemos que el punto de partida es entender a la educación como un derecho y no como un bien de consumo”.

Por su parte, la académica del Instituto de Linguística y Literatura , Dra. Yasna Yilorm, que participó de la mesa Identidad Docente comentó que, “La verdad es que me voy muy satisfecha, fue un encuentro muy provechoso, lo más destacable es que fue posible reunir a profesores de distintas áreas y darnos cuenta que enfrentamos las mismas dificultades, entonces eso es una señal de que en realidad  los grandes problemas que hay en la educación responden al sistema educativo más que a las metodologías de cada profesor”, puntualizó.

 

Club de Cultura Japonesa UACh invita a participar de un Matsuri este sábado

Este sábado 7 de diciembre, a partir de las 11:00 horas, en dependencias del Edificio Nahmías del campus Isla Teja, se desarrollará una pequeña muestra de cultura japonesa, organizada por Club de Cultura Japonesa UACh y apoyada por el Centro de Idiomas de la Facultad de Filosofía y Humanidades y la Embajada de Japón en Chille.

Esta instancia fue creada como actividad anexa al XV Festival de Cultura Japonesa que ser celebraría en el mes de noviembre, pero que fue pospuesto por la contingencia social vivida en el país.

La actividad contempla actividades como presentaciones musicales, cine, karaoke UltraStar y diversos stands que darán vida a una muestra de artes y oficios propios de la cultura oriental tales como origami, grabado, shodo, juegos tradicionales, gomoku, muestra de yukatas y otras sorpresas.

Programa del evento:

11:00 horas – Corto cinematográfico Hiroo Onoda

11:40 horas – Karaoke UltraStar

13:00 horas – Presentación musical Rizumi

13:30 horas – Presentación musical Coro Club Cultura Japonesa

14:20 horas – Video presentación Becas Japón

Reflexiones sobre la formación y el sistema educacional marcó el 2° Encuentro por un Nuevo Modelo Educativo

Una jornada de reflexión y debate generó el segundo Encuentro por un Nuevo Modelo Educativo. La actividad se realizó el lunes 2 de diciembre en el Auditorio Eleazar Huerta de la Facultad de Filosofía y Humanidades y contó con la exposición de la Historiadora Social, María Angélica Illanes, Carla Marchan, Geógrafa, Juan Pablo Gerter, Profesor de Historia del Liceo Armando Robles, Luis Cartes de la Escuela Popular Oso Matata de Chocolate y Bárbara Kett Educadora y Facilitadora.

Yerko Monje, Profesor del Instituto de Historia y Ciencias Sociales, organizador del encuentro comentó que la iniciativa surge con la intención de hacer dialogar a distintos actores educativos y sociales para pensar una nueva educación.

“Estos encuentros buscan sistematizar distintas voluntades colectivas, contando con el apoyo de la Facultad de Filosofía y Humanidades, Instituto de Ciencias de la Educación, Instituto de Historia y Ciencias Sociales, la Escuela de Historia y Ciencias Sociales, el FID, y la también recientemente creada Red de Profesores y Profesoras de Historia de Los Ríos. Hemos buscado construir este espacio, para generar una reflexión colectiva y avanzar hacia la discusión de qué educación queremos para este nuevo momento histórico que se está construyendo”.

Reflexiones del panel “Por un nuevo Modelo Educativo”

Juan Pablo Gerter, Profesor de Historia del Liceo Armando Robles desde su experiencia en el sistema educativo valoró la instancia de reflexión la cuál permite conocer experiencias para pensar la educación.  “Yo creo que todos aquí hemos trabajado y pensado una educación mejor, pero creo que precisamente lo que ha pasado con la movilización social es que nos ha invitado a escucharnos, yo creo que lo que viene ahora es que toda nuestra experiencia cuaje en algo que nazca de los territorios”

La Dra. Carla Marchan, del Instituto de Ciencias Ambientales y Evolutivas expuso la visión de la educación desde las Ciencias y los desafíos que hay para pensar en una educación transdisciplinar agradeció la instancia y manifestó:

“Creo que nosotros estamos metidos en una máquina que hace y que reproduce cierto tipo de formación profesional, pero llegar a este momento histórico en el que estamos yo creo que te hace parar un poco y salirte de ese training de producción del conocimiento y hacer un poco una auto crítica y una reflexión del quehacer de uno como formador”.

La Geógrafa añadió que son necesarias estas instancias para poder replantear también el rol que tiene la universidad en el sistema educativo.

Dentro de las ponencias que hubo en el encuentro reflexivo se presento el trabajo de un grupo de estudiantes de la UACh que crearon la Escuela Popular “Oso Matata de Chocolate”, en la oportunidad el estudiante de la carrera de Pedagogía en Historia y Ciencias Sociales, Luis Cartes compartió la experiencia con el público y entregó algunas reflexiones sobre la educación que queremos.

El egresado de Historia e integrante de la Escuela Popular Oso Matata de Chocolate calificó de positiva la instancia como una oportunidad para debatir sobre el nuevo modelo educativo,  dónde preciso que la educación popular es importante entenderla como una alternativa a la educación formal : “ La educación popular tiene mucho que decir en este contexto nacional dónde la educación formal ha sido criticada, particularmente este año ha tenido muchos problemas, en proyectos tanto de gobierno”

En la experiencia de la Escuela Popular Oso Matata de Chocolate, el estudiante señala que existen tres aspectos relevante que permiten desarrollar una educación distinta a la formal y relevó la importancia de quienes hacen la escuela.

“Los niños y niñas son personas que pueden hacer proyectos colectivos, son personas políticas, tiene derechos y deberes, y tienen iniciativa, la educación popular trabaja con eso de manera horizontal y con tres aspectos que nombré que son democracia, horizontalidad y territorialización, que son elementos que a mí parecer deberían estar presentes en el modelo formal.”

Los encuentros por un nuevo modelo educativo iniciaron el viernes 29 en el Colegio de Profesores dónde participo la profesora del Instituto de Filosofía Carolina Avalos, la Prodecana de la Facultad de Fiosofía y Humanidades Dra. Karen Alfaro, Cecilia Escarez del Colegio Baquedano, Isabel Martínez del Instituto Comercial y Alejandra Tapia del Liceo Santa María de la Blanca de Valdivia.

 

 

Dra. Estefanía Peña Steel presentó libro homenaje a José María Arguedas en Perú

Hace unos días, la académica del Instituto de Lingüística y Literatura (Facultad de Filosofía y Humanidades), Dra. Estefanía Peña Steel, participó de un encuentro internacional de literatura organizado por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos que congregó a cientos de personas en memoria de los destacados escritores e intelectuales peruanos José María Arguedas y Gamaliel Churata, instancia que coincide con la conmemoración de 50 años de su muerte.

Se trata de un evento de carácter descentralizado, el cual se ha desarrollado en distintas ciudades del Perú como lo son Puno, Arequipa, Lima, Abancay y Andahuaylas.

En la oportunidad, la Dra. Estefanía Peña participó como conferencista y presentadora del libro titulado “Al Sur de Arguedas. Libro homenaje al Amauta José María Arguedas en Valdivia”, en el cual participó como editora junto a la también académica del Instituto de Lingüística y Literatura, Dra. Claudia Rodríguez.

El libro fue publicado por la Editorial Kultrún y corresponde a la recopilación de las ponencias presentadas en el Homenaje a José María Arguedas realizado en octubre de 2015 en la Universidad Austral de Chile (UACh).

“En esa ocasión, el evento contó con la participación de la viuda del escritor, Sybila Arredondo de Arguedas, quien presentó la edición de la Obra Antropológica de José María Arguedas, la que gestioné con nuestra biblioteca universitaria para que fuera adquirida”, indicó la Dra. Peña.

Asimismo, la docente explicó que debido a la contingencia nacional el libro recopilatorio de 140 páginas será presentado en Valdivia dentro de los próximos meses en un evento abierto a la comunidad universitaria y local.

Ponencia

En el marco del I Congreso Internacional de Literaturas y Culturas Andinas, que se realizó en La Casa de la Literatura Peruana, que tuvo en su programación un sinnúmero de exposiciones, presentaciones y conversatorios con exponentes internacionales, la Dra. Peña tuvo además la oportunidad de presentar algunos aspectos de su investigación doctoral en la que estudió al escritor ancashino Óscar Colchado a la luz de la huella estético-social de la última obra de José

María Arguedas.. Su conferencia plenaria se tituló “Entre zorros y hombres de mar. El relato desigual y la experiencia transliteraría Arguedas/Colchado”.

De la organización territorial a la bioética fueron las reflexiones que dejo el Foro Social: Conflicto Socio Ambientales

Con alta convocatoria se realizó el Foro Social: Conflictos Socio- ambientales y Ciudadanía que se llevó a cabo el jueves 28 de octubre en Casa Central de la Universidad Austral de Chile. En la actividad organizada por la Facultad de Filosofía y Humanidades,  fue presentada por el Decano Dr. Mauricio Mancilla y  tuvo como expositores a los dirigentes sociales, Jaime Rosales, defensor de los humedales urbanos de Valdivia; Boris Hualme, vocero del Comité de Defensa del Mar; Nastassja Mancilla, integrante de la Red de Cooperativas de Los Ríos  y el académico de la Universidad del Desarrollo, Juan Alberto Lecaros.

En la instancia, los expositores compartieron su reflexión en base a su experiencia en conflictos socio ambientales dónde los panelistas pusieron énfasis en que estos son conflictos territoriales y se organizan a partir de ese concepto.

Jaime Rosales, integrante del Comité Ecológico Angachilla, compartió su experiencia con la defensa de los Humedales Urbanos en Valdivia; por su parte Boris Hualme Werkén Lafkenche y vocero del Comité de Defensa del Mar de Mehuin  dialogó sobre  la defensa de la comunidad de Mehuin ante el proyecto del ducto al Mar de la Celulosa Arauco; Nastassja Mancilla integrante de la Red de Cooperativas de Los Ríos compartió un análisis sobre las consecuencias del modelo extractivista e hizo un resumen  sobre los conflictos territoriales que hay en la región. Finalmente, el académico, Juan Alberto Lecaros, abordó el concepto de la Bioética cuyo significado según el investigador se ha ido desvirtuando con el tiempo.

El dirigente del Comité Ecológico Angachilla  Jaime Rosales, durante su ponencia señaló que es importante la organización territorial, principalmente en el contexto actual del país. “No podemos seguir permitiendo que exista una clase política que nos dirija y que legisle y que piense por nosotros, siendo que nosotros tenemos esa capacidad de organizarnos y creo que la experiencia de los humedales también lo demuestra en la medida en que hoy día aprobamos una ley de humedales urbanos que nace producto de una presión ciudadana de organizaciones que se han ido empoderando cada vez más”.  

Por su parte, Boris Hualme, Werkén lafkenche y vocero del Comité de Defensa del Mar compartió la experiencia de la comunidad de Mehuin, en este marco destacó que lo más importante es la conciencia y que esta es fundamental a la hora de enfrentar conflictos territoriales.

El dirigente manifestó que son importantes estos espacios, más aún considerando el proceso de protesta social y de reflexión. “Hay que tener varios elementos para una lucha como esta. Yo he hablado de la conciencia, yo creo que la unidad es muy importante, esa conciencia colectiva en el fondo y la generosidad que también se dijo acá en la exposición que son elementos muy importes en el ser humano, ya sea mapuche o chileno, para poder enfrentar una lucha como esta que es el tema. Hoy día decimos medio ambiental, pero para nosotros los pueblos originarios es un tema integral.”

Por su parte, Nastassja Mancilla, integrante de la Red de Cooperativas de Los Ríos valoró el diálogo que se dio en la actividad y se refirió a la situación del país recalcando que hoy enfrentamos una defensa por el territorio y por la vida. “Estamos ante un problema que tiene que ver con el territorio, con el control del territorio dónde los bienes comunes están privatizados a tal forma que ni siquiera se pueden satisfacer derechos básicos como lo es el tema del acceso al agua o la disponibilidad de agua en Chile”.

Sobre las reflexiones que se dieron con el público precisó “Fue interesante porque llegamos también a una conclusión dónde el territorio se plantea como la base de la vida y que esta es una lucha por la vida y estamos resistiendo porque justamente es lo que se nos está negando”.

Finalmente, Juan Alberto Lecaros director del Observatorio de Bioética de derecho de la Universidad del Desarrollo sobre el estallido social comentó: “Hoy en día tenemos desafíos antropológicos enormes por lo tanto tenemos que volver a pensar en el ser humano desde sus contextos y desde sus lugares y yo creo que esa misión la bioética en nuestro país no la está haciendo”.

Sobre la responsabilidad de la Universidad y los desafíos precisó que se están importando modelos de pensamiento y de bioética lo que no se adecúa a los contextos: “Tenemos que pensar en otras estructuras de valores, en otras estructuras de principios para dar cuenta de estas problemáticas de salud de nuestra población que no están desconectadas de las problemáticas medioambiental, de la salud de los ecosistemas. Nosotros como país tenemos una responsabilidad enorme de cautelar y de preservar la reserva ecológica que somos, es un deber que tenemos a nivel planetario”. 

La izquierda y el debate en torno al Acuerdo por la Paz Social y Nueva Constitución

En estas últimas semanas se ha producido un intenso debate en torno al Acuerdo por la Paz Social y la Nueva Constitución, sobre todo dentro de las fuerzas de izquierda (en sentido amplio) que, hasta el anuncio del Acuerdo, empujaban conjuntamente por una Asamblea Constituyente. El debate se ha polarizado en dos posturas principales: una que defiende el Acuerdo y busca mostrarlo como ganancia para el movimiento social, representada por los partidos y simpatizantes de la ex Concertación, algunos partidos y miembros individuales del Frente Amplio, y distintos actores del debate –con y sin tribuna mediática. Y otra, que critica el Acuerdo porque considera que se concretizó a espaldas de los movimientos sociales y del pueblo movilizado que lo hizo posible, representada por el Partido Comunista y algunas facciones del Frente Amplio, por la Mesa de Unidad Social y distintas organizaciones sociales y sindicales a lo largo del país, y sobre todo, por miles de personas en las calles que se niegan a aceptar dicho Acuerdo como un cierre de las movilizaciones. Como ejercicio de honestidad con el/la lector/a, declaro de entrada que me encuentro en este segundo grupo.

Al respecto, como primer punto a despejar, me parece que el problema del Acuerdo es de legitimidad y no de resultados. En política, la forma es tan importante como el fondo. Las luchas por una Asamblea Constituyente así lo demuestran; el pueblo busca decidir y que no decidan por él, independientemente de cuál sea el resultado final. En consecuencia, el principal problema del Acuerdo es de legitimidad. Más allá del resultado, su dificultad es de origen: se fraguó en el Congreso a espaldas del pueblo movilizado, y entre políticos que son vistos por la mayoría de la población como parte del problema y no de la solución. De hecho, el Acuerdo podría tener quórums más bajos y el problema persistiría. Por lo tanto, los argumentos técnicos que se centran en los resultados del Acuerdo no logran comprender eso: que el problema es político y no jurídico.

Nadie duda del necesario aporte que abogadas/os pueden y deben hacer al proceso constituyente, pero este es el momento de la política entendida en su definición más llana: como la disputa por el poder. Lo que ha pasado en más de un mes de movilizaciones es el mejor ejemplo de cómo la política supera los espacios institucionales y de que el pueblo –en tanto soberano– exige incidir, decidir, parlamentar, en definitiva, entrar en la lucha por el poder. La Asamblea Constituyente expresa claramente lo anterior, porque la lucha es por establecer un mecanismo que permita al pueblo hacer uso de su poder soberano de autonormarse. Nada se sabe sobre el resultado de esa Asamblea. Extremando el argumento, podría ser, incluso, una mala constitución la que de allí derive. Pero eso sería harina de otro costal. La lucha es por devolver el poder soberano al pueblo. Es decir, es pura forma, mero mecanismo. Que el pueblo decida basta como argumento político.

Como segundo punto, me parece innegable que el Acuerdo le da una salida al Gobierno y una posibilidad real de terminar su mandato a Piñera, cuestión que hace sólo unos días se veía dificultosa. Por el contrario, de haberse considerado en la negociación a los movimientos sociales y sindicatos agrupados en la Mesa de Unidad Social, seguramente ésta habría exigido como piso mínimo –entre otras cosas– que se asumieran responsabilidades políticas por las gravísimas violaciones a los Derechos Humanos perpetradas este mes de movilizaciones. En otras palabras, aunque quienes defienden el Acuerdo insistan que su firma no quita que se siga persiguiendo estas responsabilidades, no son pocas/os entre sus filas las/os que se han restado y han criticado los esfuerzos en esa dirección, como la acusación constitucional contra Piñera. Pero, sobre todo, con su firma validaron a un Gobierno que tiene las manos manchadas con sangre, favoreciendo por acción u omisión que Piñera no responda por los más de 200 ojos mutilados, las más de 270 personas torturadas, las violaciones, los heridos, los más de 20 muertos y, sobre todo, por la ineludible responsabilidad que le cabe como presidente tras haberle declarado la guerra a su propio pueblo.

Como tercer punto, lo anterior no quita que, igualmente, los resultados del Acuerdo dejan dudas y zonas grises. La primera, que el órgano constituyente pareciera más bien estar constituido, ya que los quórums y otras materias están predefinidas. Que su nombre sea Convención Constitucional y no Asamblea Constituyente es una diferencia algo más que semántica. La segunda, que no considera la posibilidad de participación del pueblo organizado más allá de la representación. Por lo tanto, replica las lógicas de la democracia representativa y vertical del orden social constituido en un espacio que debiera ser constituyente y que, por tanto, requiere el trabajo de base a través de cabildos u otras instancias similares que el pueblo mismo ya se ha estado dando.

Esos tres puntos en disputa dentro de la izquierda tienen como telón de fondo, a mi parecer, una cuestión de clase. Porque la izquierda que apoya el Acuerdo ha salido en masa a señalar que exigir más democracia y participación es irresponsable, que carece de realismo y que es, incluso, deshonesto. Pero, ¿quién decide cuándo es suficiente? Conscientes o no, hacen un llamado al orden desde una determinada clase, “ocupando” ellos el lugar de quien decide, el lugar del patrón. Pero este último mes ha quedado demostrado que quien decide es el pueblo movilizado en las calles. Es el pueblo, haciendo política deliberativa en los cabildos, y política de manifestación y resistencia en las calles, el que ha corrido esa barrea de lo posible abriendo la puerta a una nueva constitución.

Lo anterior no impide que estar conforme con lo alcanzado y argumentar a favor del Acuerdo sea una posición completamente legítima. Son posiciones políticas con las que habrá que discutir. Pero sí considero ilegítima la postura que, diría, es mayoritaria en las vocerías de la ex Concertación y parte del FA, que cataloga de irresponsable y hasta poco ética la crítica que hace del Acuerdo esa “otra” izquierda. Los principales argumentos de la izquierda conforme con el Acuerdo hacia la inconforme son: que le hacen el juego a la derecha, que son maximalistas y voluntaristas, que carecen de responsabilidad, que desinforman, que cometen una deshonestidad, y hasta que son una “izquierda neoliberal” (como señaló Gumucio en esta columna)

Esta postura no sólo quiere cerrar la política en la técnica (ya se alcanzó todo lo que podíamos, es hora que cada cual vuelva a lo suyo) sino, además, no entiende la política (o no quiere hacerlo), porque invalida las críticas al Acuerdo desde la moral (por irresponsables y todo lo que se dijo), cuando posicionarse públicamente en un escenario de debate político es, precisamente, hacer política. En otras palabras, la posición de la izquierda conforme con el Acuerdo quiere decidir de antemano quiénes hacen política y quiénes no. Los firmantes del Acuerdo hacen política, los que no, sólo ponen trabas a la política. De esta manera, se elabora un argumento inmediatista y maniqueo, bajo la lógica falaz de los buenos y los malos.

En efecto, ¿qué dicen quienes apoyan el Acuerdo de que éste haya sido rechazado por la Mesa de Unidad Social y sus más de 200 organizaciones sociales y sindicales? Hasta ahora no se ha escuchado nada. Claramente, insisto, podrían disentir con Unidad Social y sería completamente legítimo. Pero lo extraño es que hace unos días, la sola existencia de Unidad Social les parecía garantía suficiente de participación popular y legitimidad. ¿Es que –a su juicio– la Mesa de Unidad Social y los sindicatos dejaron de dar esas garantías? Sería interesante escuchar sus reflexiones al respecto.

A mi juicio, lamentablemente la democracia política sigue siendo un bien escaso en algunos sectores de la izquierda. Pero no la Democracia con mayúscula de la que hablan en el Congreso, siempre arropada institucionalmente. Sino la democracia con minúscula, la cotidiana, la embarrada de calle, la que es legal y legítimamente soberana. Esa democracia que el pueblo ya empezó a vivir sin pedir permiso ni preguntarle a nadie.

La policía jurídica de la Nueva Constitución

Desde que se firmó el Acuerdo por la Paz Social y la Nueva Constitución hemos empezado a ver un desfile de abogados dando charlas, en conversatorios y conferencias, explicando a la gente lo que significa una nueva constitución y lo que específicamente está contenido en el acuerdo. Una colega de Historia llamó a estas prácticas “traductor popular”, otro colega de Filosofía decía que desde que se había firmado el acuerdo empezaron a proliferar los foros y conversatorios con abogados y abogadas, quitándole tiempo y espacio a los cabildos y asambleas. Hoy en un conversatorio alguien dijo que parecía la navidad de los abogados. No hay duda: los abogados constitucionalistas están en su momento. Todos y todas aquellas que han dedicado sus estudios al derecho constitucional tienen mucho que decir y enseñar hoy. Sin embargo, como ya lo he suscrito en La trampa jurídica de una lucha social: respuesta a la declaración de profesoras/es de Derecho y Ciencia Política, reducir el debate y la acción política a la discusión de cómo se configura una nueva constitución atenta con el mismo movimiento social y, puntualmente, con la soberanía popular. Esto se debe –y es lo que me gustaría poner en discusión aquí– a que el punto de partida técnico-jurídico no es el de la igualdad. Por más que se intente argumentar que se trata de un proceso constituyente posibilitado por el movimiento social y por tanto de principio democrático, las organizaciones sociales no lo reconocen como propio afirmando que se ha hecho “de espaldas al pueblo”. Porque el acuerdo nos obliga a poner el foco de atención en la Constitución y no en el poder constituyente; de hecho se da cuenta en la importancia que el gremio le ha dado a la “nueva constitución” y a la indiferencia que ha tenido con lo que significa “el acuerdo por la paz social”. Y esto se reproduce cada vez que los abogados se paran a explicar “a la gente que no entiende” las condiciones para elaborar una constitución, ya sea plebiscito, quorum, hoja en blanco, etc. Lo que olvidan los juristas es que, aunque se pretenda exponer solo argumentos técnicos, hay allí una definición política. Por más que se pretenda tener una neutralidad y objetividad de especialista, no es posible negarla. Una muestra son los 30 años de mesas técnicas y de burocracia institucional que ha servido al fortalecimiento de la ideología neoliberal.

Este fenómeno puede considerarse un retroceso o puede ralentizar el movimiento que ha implicado no solo la protesta, sino sobre todo, el encuentro entre vecinos y vecinas a través de cabildos. Allí, la conversación y el debate parten desde una simetría donde la igualdad es el ethos constituyente. Los saberes circulan libremente poniendose a disposición de la causa común: una nueva Constitución. En cambio, he visto varios y varias abogadas posicionarse desde la jerarquía del saber, lo que hace que el proceso constituyente deje de serlo y sea sometido por un saber ya constituído. Esto corresponde a una forma de la política que el filósofo Jacques Rancière llamó policía, es decir, “una figura habitual del poder ejercido por hombres sobre otros hombres en nombre de una capacidad específica”. Lo que esto termina causando es una adaptación a ciertos saberes que bajo la idea –históricamente instalada– que el pueblo es ignorante, y que, por tanto, el abogado sabio y especialista nos tendría que venir a enseñar cómo adaptarnos como grupo de ignorantes insumisos a la nueva propuesta del gobierno y la oposición, que es también otra forma de la policía.

No se trata de una disputa disciplinar. En ningún caso. No se trata tampoco que los y las abogadas no participen de ninguna instancia del proceso constituyente. Se trata, más bien, de que pongan a disposición del pueblo soberano su saber. Se trata que sean servidores del pueblo y no de la clase política. Se trata de que repartan su saber desde las necesidades que el pueblo, bajo discusión democrática, le demande. Por esta razón, creo que haber suscrito el Acuerdo por la Paz Social y la Nueva Constitución no solo confirma una posición política, aquella de servir a la política institucional, al gobierno como policía y, por tanto, en contra de la democracia, sino que también, el saber jurídico si se reparte desde la autoridad, el poder y la jerarquía ilustrada de los abogados, es doblemente policiaco y doblemente autoritario porque contiene el saber y la ley en una misma figura.

A 30 años de la Convención de los Derechos del Niño en Chile

Hace tres décadas, se logró la ratificación internacional de la Convención de los Derechos del Niño (ONU, 1990). Chile adhirió a ella, en el año 1990. Este hito, marcó un punto de inflexión respecto de la promoción y protección de los derechos de las personas menores de 18 años a nivel internacional, sin embargo, en nuestro país esta declaración no alcanzó para provocar cambios profundos. A pesar de que dicha convención establece cuáles son los marcos éticos y legales en el cuidado de la infancia, y que supone el rol de garante de derechos para los Estados, niñas, niños y adolescentes siguen siendo objeto de invisibilización y maltrato en nuestro país, cuestión acentuada a partir de los hechos mostrados en medios de comunicación masivos y redes sociales durante la crisis social que vivimos.

Previo a la movilización actual, contábamos con datos de UNICEF del año 2012, que señalaban que el 71% de los niños y niñas en Chile, eran objeto de violencia por parte de su madre y/o padre, y que un 26% eran víctimas de maltrato físico grave. Por otra parte, el 2017 Fiscalía informaba que en el 70% de los delitos sexuales, las víctimas eran menores de 14 años. Estas cifras, muestran una porción mínima de la transgresión a la que son sometidos niños y niñas en Chile, saltándonos el principio ético fundamental que implica la prohibición de dañar a quienes son más vulnerables y están a nuestro cuidado.

En la actualidad, datos de la Defensoría de la Niñez y el Instituto Nacional de Derechos Humanos, describen múltiples casos de apremios y amedrentamiento a la población infantil y adolescente por parte de Carabineros. Ejemplo de ello es la solicitud y acceso a los datos de un grupo de estudiantes que marchan en Aysén o la retención de un niño durante la noche, abandonándolo en un sitio lejano de su casa, en Valdivia. Lo que acontece, resulta aún más grave cuando se acompaña de cifras que evidencian claras irregularidades, en la actualidad 759 niñas, niños y adolescentes han sido visitados por el INDH en comisarías, comprobándose en la mayoría de los casos que no hay lectura de derechos ni constatación de lesiones, obligándoles además a compartir espacios cerrados con adultos detenidos. Por otra parte, 107 niñas, niños y adolescentes están siendo representados judicialmente por este organismo, al identificarse que fueron víctimas de tortura, tratos crueles y degradantes.

Hoy es urgente preguntarse, cómo generamos conciencia de que el maltrato a la infancia menoscaba la capacidad política y afectiva del ser humano en desarrollo, y que al mismo tiempo implica un presente y un futuro injusto para gran parte de la población.

 

 

Con positivo balance culminó la segunda versión de la Semana Regional de la Infancia

Con reflexiones sobre cómo están viviendo la situación actual del país y la importancia de abrir espacios para fomentar la participación de niños, niñas y adolescentes como actores sociales, hace un par de días finalizó la Segunda Semana Regional de la Infancia “Derechos, educación y bienestar”.

Ver galería fotográfica.

La académica del Instituto de Ciencias de la Educación UACh (Facultad de Filosofía y Humanidades) y Coordinadora de la Semana Regional de la Infancia, Dra. Claudia Contreras, agradeció el compromiso y colaboración de la Universidad Austral de Chile, el Instituto Nacional de la Juventud (INDH) Los Ríos, al Servicio Nacional de Menores (SENAME), y a la Red de Universidades por la Infancia, por hacer posible este encuentro de cinco días dedicado a la infancia.

“Quisimos terminar la semana con una conferencia para el mundo adulto por la mañana y una jornada dirigida especialmente a los niños y niñas con la obra ‘El Principito: Tu nuevo Amigo’, porque creemos que es muy importante que los infantes se vayan incorporando cada vez de forma más activa a la Semana de la Infancia. La verdad es que nuestro balance es positivo, a pesar de que nos costó la convocatoria a diferencia del año pasado, pero la gente que vino, como siempre, responde al alto compromiso por la infancia y la adolescencia. Vamos poquito a poquito construyendo una tradición como Universidad. Somos la única Universidad en Chile que tiene una semana dedicada a la infancia, y de eso me he dado cuenta ahora que nos reunimos como Red de Universidades por la Infancia. Entonces, no es menor que nos posicionemos desde ahí y rescatemos una semana completa dedicada a ellos y a ellas”, indicó.

Asimismo, la Dra. Claudia Contreras señaló lo relevante que significó abordar esta temática en el contexto actual del país. “Creíamos que era necesario hacer el quiebre histórico y reflexionar respecto a que la infancia es permanentemente invisibilizada, no escuchada. En este contexto, donde los adultos tienen un rol más preponderante, hace que nuevamente sean invisibilizados. Entonces, para nosotros era importante decir, tenemos esta crisis, pero en esta crisis también tenemos que hablar de infancia. Tenemos que hablar sobre qué espacios de participación le damos a los niños, niñas y adolescentes”.

Por su parte, el director regional del INDH Los Ríos, Sebastián Smart, se refirió al vínculo del Instituto con la Universidad Austral de Chile mencionando que, las universidades son fundamentales para proyectar los cambios necesarios y establecer criterios de verdad y justicia.

“Para el INDH es un orgullo y un placer ser parte de la semana de la infancia, es segundo año que lo realizamos. Es particularmente importante en el contexto que estamos viviendo, donde hay graves y masivas violaciones a los DD.HH, donde la región no está exenta. Es muy importante tocar estas temáticas. Hemos frenado gran parte de nuestras actividades cotidianas, pero no quisimos frenar esta, por la importancia que tiene, más allá de los slogans, estar trabajando en materias de infancia en estos momentos, principalmente en la promoción, sobre todo para lo que viene al futuro. Si bien, estamos pasando un contexto de graves violaciones a los DD. HH, lo que buscamos es que esto no vuelva a ocurrir. Para esto, el trabajo con niños, niñas y adolescentes es fundamental”, puntualizó.

Lanzamiento de Cómic

Durante la ceremonia de cierre de la Semana de la Infancia, el director del INDH presentó oficialmente un cómic que trata sobre temáticas de no discriminación y participación para niños, con un lenguaje totalmente accesible para niños, niñas y adolescentes.

Acceder al archivo PDF del cómic AQUÍ

Conferencia de clausura 

En la jornada de clausura el director del Centro de Estudios sobre Derechos de la Infancia y la Adolescencia de la Universidad de Talca, Isaac Ravetllát, reflexionó sobre la participación de los niños, niñas y adolescentes actual del país.

“Es muy importante conversar muchísimo con ellos. Primeramente, no dejarlos fuera, sino justamente lo contrario. Potenciar los espacios para que ellos puedan decidir como un actor social más, como están viviendo esta situación tan particular del país. A partir de ahí, hay que ver que canales de participación son los ideales y adecuados para que ellos puedan participar en el proceso constituyente. Luego de eso, veamos el tema de la edad para poder votar en el plebiscito, si pueden formar parte de la asamblea constituyente, entre otras cosas”, explicó.

Al mismo tiempo, el académico valoró la realización de esta semana para potenciar las acciones y relaciones entre unidades que trabajen con y para la infancia.

“Esto ha sido muy positivo, no hay tantos seminarios que aborden directamente los temas de niñez, y que reúna a profesionales y estudiantes de distintos ámbitos: jurídico, psicología, sociología, educadoras de párvulo, para que trabajar la temática desde la niñez desde una perspectiva multidisciplinar, entonces bienvenido sea lo que organizo la UACh”.

Finalmente, dijo “Hemos estado haciendo un análisis entre la concepción y conceptualización de lo que es la niñez y la adolescencia, no solo socialmente, sino como eso se traspasa a las normas que regulan sus vidas. La conclusión que he tratado de transmitir es que, a día de hoy, en pleno 2019, construimos mucho desde esa visión del niño, niña y adolescente como sujeto incapaz, que no puede actuar por sí solo, y la normativa da esa visión en que, salvo excepcionalmente, pueden hacer cosas de manera autónoma.  En contraparte, las normativas modernas le dan la justamente la vuelta, los consideran capaces y, en determinados ámbitos, se busca un acompañamiento. Pero construir desde la capacidad, no desde la incapacidad. Hacia eso tendríamos que tender. Pero esa decisión no podemos tomarla única y exclusivamente desde el mundo adulto. Hay que hablarlo con ellos y ellas, y ver como se sentirían más cómodos de participar en la construcción del nuevo Chile que se nos viene”, culminó.