En el marco de la asignatura de Aprendizaje y Servicio de la carrera de Pedagogía en Educación Parvularia de la Universidad Austral de Chile (UACh), a cargo de la docente Carola Angulo, el pasado 29 de mayo se llevó a cabo el hito de cierre del proyecto comunitario “Eco Pasos: Sembrando Huellas”. La iniciativa fue ideada e implementada en el Jardín Infantil Aneley de Valdivia por las estudiantes de quinto año de la carrera, Melissa Aviles, Karen Durán y Romina Silva.
El proyecto surgió a partir de un diagnóstico participativo que recogió las necesidades de movilidad y exploración de las niñas y niños del establecimiento escolar, incorporando activamente la opinión de toda la comunidad educativa, incluyendo a familias y equipos pedagógicos. A partir de este proceso, se identificó la necesidad de revitalizar las áreas verdes, reconstruir el invernadero existente y generar espacios que favorecieran experiencias de juego, movimiento y motricidad para los párvulos de los niveles sala cuna y medios.
Romina Silva, una de las estudiantes de Pedagogía en Educación Parvularia a cargo de la iniciativa, explicó el sentido del proyecto: “Lo que se busca es abrir espacios dentro del establecimiento donde las niñas y niños puedan interactuar con la naturaleza. El diagnóstico reveló la necesidad de volver a construir el invernadero, y suplir las necesidades sobre su motricidad, generando también un punto de encuentro. A partir de esto nos organizamos y gestionamos distintas alianzas que nos pudieran colaborar con materiales y otros insumos”.
Articulación de redes colaborativas
Para materializar las mejoras, las estudiantes gestionaron la articulación de redes colaborativas que involucraron a la Corporación Nacional Forestal (Conaf), Vivero Angachilla, juntas de vecinos, familias del centro educativo y empresas locales como Ferreval, Ferretería Sur, COVEPA, MCT y Teja Ferretería Express, quienes donaron materiales y plantas nativas.
Asimismo, se sumó de forma destacada el taller medioambiental del Liceo Santa María la Blanca, cuyos estudiantes, a partir de los materiales donados, trabajaron en el desarrollo de las estructuras escogidas. Marcelo Muñoz, profesor a cargo del taller, valoró positivamente la experiencia: “La solicitud fue específica; trabajar muebles y estructuras de estimulación temprana para los estudiantes del Jardín Aneley. Nosotros estamos felices de colaborar, es algo que a nuestros estudiantes les hace mucho sentido”.
Impacto en la Formación Inicial Docente
Durante el hito de cierre del proyecto, diversas autoridades y actores involucrados destacaron la capacidad de articulación, gestión y compromiso de las estudiantes de la Facultad de Filosofía y Humanidades.
Paola Contreras, directora regional de la Fundación Integra Los Ríos, valoró positivamente los resultados del trabajo expuesto: “Me voy con una muy grata impresión. Quiero agradecer a Melissa, a Karen y a Romina el trabajo que han hecho desde su práctica, dado que han conjugado varios elementos que se potencian en la educación Parvularia, como lo es el trabajo colaborativo. Han hecho un diagnóstico participativo escuchando la voz de los niños y las niñas, siendo tremendamente efectivas en el trabajo interno, pero también saliendo a conocer y a sumar a las redes. Ese es uno de los desafíos que tenemos, cómo hacemos que los jardines sean espacios protegidos de la sociedad completa”.
Por su parte, Liliana Hermosilla, directora del Jardín Infantil Aneley, destacó el carácter proactivo de las tres estudiantes: “He tenido varias alumnas que pasan por acá de distintas casas formadoras, pero no había tenido nunca un grupo que fuera tan desafiante en su querer actuar y en cubrir las necesidades con las voces reales de los niños y de las familias. Nos sorprendieron gratamente porque en dos meses lograron hacer este tremendo proyecto y vincular muchas redes de privados, cosa que a nosotros nos cuesta por tiempo. Lo valoro enormemente porque es para que el aprendizaje de nuestros niños sea, cada día, desde la educación transformadora”.
Finalmente, esta iniciativa resalta la proactividad y rigurosidad de las estudiantes de quinto año de Pedagogía en Educación Parvularia, quienes lograron convocar y coordinar una red de apoyo colaborativa en beneficio de los párvulos. Experiencias de Aprendizaje y Servicio (A+S) como esta marcan un hito en la trayectoria de las futuras educadoras, respaldando su preparación para asumir los desafíos de una educación parvularia integral, participativa y conectada con la sociedad completa.












