Asombros educativos infantiles y propensión a aprender

Investigador Responsable
Tipo Financiamiento
Instituto
Co-investigador(es) Iván Oliva
Año Inicio 2011
Año Término 2015

Indagaremos en la complejidad del aprendizaje infantil para mostrar que los niños  son brillantes y que la pérdida de la genialidad se debe al resultado de prácticas  culturales seculares de parcelación del saber y de la separación forzada entre el  sujeto que conoce con el objetivo conocido. Al parecer, los aprendizajes infantiles  informales no son el resultado del razonamiento lineal, paso a paso; tampoco parecen  requerir del conocimiento formal de la lógica, sino que son la expresión de inferencias  intuitivas formuladas de manera directa y sin retórica. Interrogan o argumentan con  una simplicidad abrumadora. Asumimos que esa simplicidad esconde una complejidad extraordinaria que al ser develada dará cuenta de la capacidad de aprendizaje que  poseen y que no depende de una secuenciación ordenada y lineal como pretende la  escuela. Consideramos que el aprendizaje infantil informal es holístico, de tal modo  que el aprendiz no separa en partes aisladas lo que aprende, sino que conforma  totalidades sinérgicas con mayor o menor coherencia.

Investigaremos a niños de 4 años de edad, que asistieron al prekinder en el 2011  y a quienes acompañaremos diacrónicamente en su desarrollo, hasta cuando  estén segundo básico con siete años en el 2014. Trabajaremos con un grupo  intencionado de 16 párvulos en total: 8 de un Jardín infantil público y 8 de un colegio  privado de “elite”. Cuidaremos que las niñas y niños queden proporcionalmente  representados; sin embargo, lo que nos interesa en primer lugar, es que sean  del mismo establecimiento, pues con esto evitamos mucha dispersión. También  consideraremos a sus educadores(as) y profesores(as), así como a su familia. Nos  interesan particularmente los niños de sectores vulnerables de La Serena, Coquimbo  y Valdivia. Es una condición importante, por cuanto queremos investigar a qué  responde la capacidad extraordinaria de los niños para preguntar y responder de  modo asombroso. Consideramos que a esta edad no hay diferencias atribuibles a las  condiciones socio económicas y culturales (y si las hubiera son pequeñas) sino solo a  factores personales.