El segundo módulo del Diplomado en Desarrollo Territorial con Identidad Cultural (DT-IC) concluyó el día 4 de octubre con la finalización del Laboratorio de Aprendizaje Territorial (Labter), ocasión en la que los estudiantes visitaron experiencias de emprendimientos rurales agrícolas y no agrícolas, intercambiando aprendizaje y prácticas con pequeños emprendedores, talentos y maestros locales protagonistas del proceso de DTR-IC impulsado por el CET Chiloé juntos con otros actores territoriales públicos y privados en el archipiélago.
Durante la primera jornada del Labter las actividades se concentraron en el Salón Magno del Hotel Hostería de Castro, donde los docentes introdujeron las temáticas y el plan de aprendizaje del Diplomado. Entre los académicos que participaron de la experiencia figuran Carlos Amtmann y Gustavo Blanco del Instituto de Historia y Ciencias Sociales; Paulo Contreras del Instituto de Filosofía y Estudios Educacionales; y Jilles Van Gastel de la UACh.
A esta nómina se suman los y las profesores (as) Guillén Calvo (Diversidad & Desarrollo, Marruecos/Francia), Andrés Lagarrigue, y Carlos Venegas (CET Chiloé), Sara Márquez (Universidad de Antioquia, Colombia), Claudia Ranaboldo (Programa DTR-IC/Rimisp, Bolivia/Italia), Andrés Ugaz (APEGA/Ugaz Consultores, Perú), Fabiola Leiva (Programa DTR0IC/Rimisp, Chile) y Andrés Yurjevic (CET, Chile).
El grupo se trasladó hasta la Península de Rilán, ubicada a 15 km de Castro, donde visitaron el Parque Hotel Quilquico. Ahí conocieron el emprendimiento turístico que apuesta por el trabajo de agricultores, artesanos y maestros locales como sus principales proveedores.
También conocieron las experiencias de Punta Chilén, de la Península de Lacuy, del sector Romazal en Chonchi y del Taller Artesanal de Madera Ecológica de las Mujeres de Pufolil en Chonchi.
El programa continúo con charlas magistrales de André Yurjevic, Gustavo Blanco, Carlos Venegas y Sara Márquez.
Para analizar las experiencias y el diálogo con los actores locales los dos grupos del curso trabajaron con los docentes y sistematizaron lo aprendido en base a tres preguntas claves: (1) principios; (2) estrategia; (3) herramientas.
El Laboratorio de Aprendizaje Territorial se convirtió en un espacio para compartir la idea de proyecto o iniciativa innovadora que cada uno de los estudiantes. Esta idea será un eje movilizador del trabajo de los estudiantes en el diplomado.
El Módulo 2/LabTer del Diplomado DT-IC, cerró con una charla de síntesis de los conceptos y dinámicas aprendidas por parte de Andrés Yurjevic, del CET y Claudia Ranaboldo, del Programa DTR-IC/Rimisp.
*Con la colaboración de Annibale Ferrini de RIMISP




