Con fecha 17 de julio el Directorio aprueba la solicitud de estos recursos que ascienden a 131.411.500 pesos, “lo que nos permite proseguir avanzando sostenidamente, como lo hemos hecho estos últimos 3 años, en esta iniciativa, crucial para el futuro de nuestra Macrounidad”, enfatizó el Decano.
Desde la instalación de la Facultad de Filosofía y Humanidades en el campus Isla Teja –hace ya más de 50 años-, la Universidad no ha podido invertir en infraestructura mayor, administrativa, académica y docente, en esta Macrounidad. Esto ha significado, según el Decano, un difícil desempeño y adecuación de la superficie construida a las necesidades crecientes de la Facultad. Esto ha redundado igualmente –como lo expresan los planes estratégicos, los informes de autoevaluación de carreras de pregrado y la reciente encuesta de “Satisfacción de los Estudiantes de Pregrado UACh” – en un impedimento para el desarrollo y crecimiento de la Facultad: desde la creación de nueva oferta de pregrado, contribución formativa a toda la Universidad y sostenibilidad del liderazgo en nuestras áreas del conocimiento en el centro sur de Chile.
Así mismo, ha impactado negativamente en la calidad de los procesos de enseñanza y aprendizaje (salas de clase inadecuadas en espacio y equipamiento para el número de estudiantes, carencia de áreas de estudio e interacción colectiva y déficit de accesos, por ejemplo); así como un deficiente desempeño laboral producto de espacios precarios y reducidos para el trabajo de docentes y administrativos.
Por mandato del vigente (Plan Estratégico 2012-2015) de la Facultad, se conformó una Comisión de Infraestructura y Espacios Físicos para abordar y resolver las necesidades de infraestructura de la MAcrounidad. Dicha Comisión está integrada por los profesores Claudio Valdés, Ximena Spooner, Jorge Flandez, Otto Lührs, Ana Traverso, el administrativo Juan Carlos Guzmán, un representante estudiantil y presidida por el Decano. La labor de la Comisión ha estado apoyada técnicamente por Soledad Quilaqueo y Nicolás Ceroni.
La comisión ha elaborado 4 documentos de trabajo, los que fueron la base del consolidado preparado por el Decano en su calidad de presidente de la Comisión y presentado a los cuerpos colegiados. En dicho documentos se presentaban los fundamentos académicos de las necesidades actuales y proyectadas de la Facultad; un diagnóstico técnico y mensura de los espacios físicos y de los requerimientos futuros de la Macrounidad y un presupuesto global de la infraestructura proyectada. Junto a ello, se expusieron las primeras bases conceptuales del edificio institucional. Dicho documento fue aprobado en Consejo Académico y en el Directorio en 2013.
“Creo que el Consejo y los cuerpos colegiados han tenido en cuenta algo que hemos expresado hace mucho tiempo, y es que la historia institucional demuestra que pese a que las humanidades y las ciencias sociales estuvieron presentes de manera protagónica en la fundación de la universidad, la institución fue privilegiando sistemáticamente otras áreas del saber –y sus correspondientes macrounidades-, muchas veces obliterando su deficiente desempeño académico, administrativo o económico, teniendo con ellas un trato preferencial en términos comparativos. De este modo, las diferencias disciplinarias se han transformado en desigualdades institucionales. Estas asimetrías se hacen evidentes en términos infraestructurales: nuestra Facultad nunca ha recibido recursos centrales para la construcción de infraestructura institucional mayor, adecuada y necesaria para su funcionamiento y desarrollo”, señaló el Decano, Dr. Yanko González en su oportunidad.
En marzo de este año se envió al Directorio un último documento confeccionado junto a la Unidad de Infraestructura y Planificación Física de la UACh, en el que se especifican y solicita la primera partida presupuestaria para realizar los estudios técnicos (mecánica de suelos, sismológicos, cálculo estructurales, permisos, etc.), diagnóstico participativo, elaboración de bases de concurso de anteproyectos arquitectónicos y ejecución del mismo para nuestro futuro edificio institucional.
Y, con fecha 17 de julio, el Directorio aprobó la entrega de más de 130 millones de pesos para comenzar con el ante proyecto.
Es muy importante destacar aquí, que de manera inédita -en el contexto de la construcción de infraestructuras institucionales mayores en nuestra Universidad- se solicitaron recursos no sólo para realizar estudios técnicos de ingeniería u otros, sino también, de evaluación y consulta participativa a la comunidad de la Facultad y a nivel triestamental, para la confección final de las bases conceptuales del futuro edificio.
Por ello, “uno de los desafíos de la Comisión en este semestre y principios de 2015, es generar los mecanismos de participación de colegas, funcionarios y estudiantes para la materialización de estas bases conceptuales. Una labor compleja pero imprescindible, puesto que a juicio de la Comisión, dicho edificio debe plasmar la visión e identidad de una comunidad de saberes distintivos al interior de la Universidad y del sur austral de Chile. Al mismo tiempo, debe interpelar y satisfacer material y simbólicamente al conjunto de los actores a los que se debe dicha infraestructura, pensándola no sólo en su “ahora”, sino también en su mañana”, finalizó el Decano.