25 años de servicio en la UACh

Los funcionarios de nuestra facultad, Viviana Concha, Elizabeth Sáez y Juan Carlos Guzmán, cumplen este 2013 veinticinco años trabajando para la Corporación, lo que será celebrado en una emotiva ceremonia la primera semana de septiembre.

Fernanda Luzzi Lunes 2 de Septiembre, 2013
Viviana Concha

Viviana Concha

En el marco del aniversario de la Universidad Austral de Chile, que este año cumple 59, se reconocerán a todos los funcionarios, académicos y no académicos, que celebran un cuarto de siglo de servicio a la Institución.

Para muchos de nosotros Juan Carlos, la Sra. Ely y Viviana son rostros conocidos en la facultad, son parte del “inventario” de la unidad y están ahí siempre para apoyar a los estudiantes y facilitar el trabajo docente de los académicos desde sus respectivas funciones.

Viviana Concha ingresa en el ’82  al programa de capacitación de la Prueba de Aptitud Académica que ofrecía la UACh. A poco andar se traslada al Programa de regularización de títulos para profesionales, base de lo que hoy conocemos como el Centro de Educación Continúa (CEC), donde trabaja actualmente.

Por razones personales (sus hijos eran pequeños), deja la Corporación en 1993, pero en el ´98 la contactan para que regrese al CEC: “Nunca pensé que iba a estar tantos años acá, siempre creí que a mis 50 años estaría en otra cosa, pero la UACh me ofreció buenas oportunidades y las supe aprovechar”.

Es más, Viviana pensó que no la incluirían en el homenaje de los 25 años al haber estado un período fuera; por lo mismo es muy importante para ella ser parte de esta ceremonia y de la cena de camaradería.

Juan Carlos Guzmán (49 años) ingresa al decanato de la Facultad de Filosofía y Humanidades en abril de 1988 para reemplazar al Sr. Isidoro

Juan Carlos Guzmán

Juan Carlos Guzmán

Parra, quien se había jubilado. Así, repartía su jornada en el mimiógrafo y en la fotocopiadora de la unidad.

Cuando asume como decano el Sr. Carlos Ramírez (1994) es trasladado a la fotocopiadora, dónde además estuvo a cargo del aseo del decanato, de la actual Escuela de Graduados, la Sala de Humanidades y de la correspondencia interna y externa.

Para cuando se inaugura el Centro de Innovación Docente (CIDFIL), Juan Carlos ya había aceptado hacerse cargo de la administración del edificio, lo que implicó un desafío mayor, por la magnitud de la infraestructura y porque implicaban mayores responsabilidades.

He aceptado todos los desafíos y he participado en cuanta capacitación nos ofrece la UACh para aprovechar todas las oportunidades y ser mejor profesional”, afirma Guzmán.

La trayectoria de Elizabeth Sáez comienza en el ‘88, año en que realiza su práctica profesional en la Oficina de Exámenes de Grado. Al terminar ese período, se entera de la oportunidad de un puesto como secretaria en el extinto Instituto de Artes Musicales, que dependía en ese entonces de la Facultad de Filosofía y Humanidades. Aquí comienza formalmente su trayectoria como funcionaria de la UACh.

En ese entonces el Instituto fue su nicho laboral durante 9 años, que, tal como cuenta, fueron  años inmersos entre Chopin, Vivaldi y Mozart entre otros, escuchando música en vivo de los estudiantes que integraban la olvidada Escuela de Música, algo totalmente nuevo para mí”.

En el ’96 se incorpora a la oficina de Exámenes de Grado y en el 2001 se convierte en la secretaria de la Escuela de Graduados, donde se encarga de coordinar los procesos administrativos de los diferentes programas de postgrado.

En ese sentido Elizabeth -o Sra. Ely como la llaman los estudiantes y algunos docentes-, comenta que durante sus 12 años en la Escuela de Graduados ha vivido “satisfacciones y logros personales, que creo habérmelos ganado. He cometido errores y muchos, de ellos aprendo. Este lugar de trabajo es especial, lugar en que la armonía, simplicidad de las cosas y la sana convivencia se mezclan”.

Elizabeth Saez

Elizabeth Sáez

Todos ellos consideran que la UACh les ofreció oportunidades profesionales importantes, les permitió formar familia y generar redes con sus pares, superiores y estudiantes para construir un buen ambiente laboral que los incentiva a seguir acá.

Viviana cree importante ser una persona positiva y proactiva en el trabajo, “soy el punto de apoyo de muchos por acá, parte de mi labor es la de facilitar las relaciones entre quienes formamos parte del CEC”.

Juan Carlos quiere que lo recuerden como alguien que hizo bien las cosas, o que al menos lo intentó, “siempre hay que estar dispuesto a dar lo mejor, a ser resolutivo y a mantener buenas relaciones con todos”.

Los veremos por mucho tiempo más en el Centro de Educación Continúa, en la Escuela de Graduados y en el CIDFIL, pues les quedan aún sus buenos años antes de pensar en jubilar. Nuevas generaciones tendrán la oportunidad de conocerlos, compartir con ellos, contarles su vida, sus alegrías y penas.

Ellos son los dueños de casa.