{"id":27972,"date":"2020-03-04T17:52:36","date_gmt":"2020-03-04T20:52:36","guid":{"rendered":"http:\/\/humanidades.uach.cl\/respaldo\/?p=27972"},"modified":"2020-03-05T17:52:12","modified_gmt":"2020-03-05T20:52:12","slug":"ernesto-cardenal-poeta-del-amor-y-la-revolucion-1925-2020","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/humanidades.uach.cl\/respaldo\/2020\/03\/04\/ernesto-cardenal-poeta-del-amor-y-la-revolucion-1925-2020\/","title":{"rendered":"ERNESTO CARDENAL, POETA DEL AMOR Y LA REVOLUCI\u00d3N (1925 \u2013 2020)"},"content":{"rendered":"<p><strong>Viajando en bus por Estados Unidos<\/strong><\/p>\n<p>Vi hace muchos a\u00f1os desde un bus en Virginia o Alabama<\/p>\n<p>una muchacha rosada, con pantalones azules<\/p>\n<p>subida a una escalera, cortando manzanas<\/p>\n<p>(la madre llamando desde adentro)<\/p>\n<p>y otra muchacha, la hermana, pantalones azules<\/p>\n<p>pintando de blanco el porche de la casa<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ul>\n<li>Y miraron hacia el bus que pasaba y aceleraba.<\/li>\n<\/ul>\n<p>El tiempo ha pasado como el bus de la Greyhound<\/p>\n<p>pero quedaron, a pesar de los a\u00f1os, la pintura<\/p>\n<p>fresca en el porche<\/p>\n<p>la brocha chorreando<\/p>\n<p>la mano en las manzanas, las miradas<\/p>\n<p>al bus hace a\u00f1os, una ma\u00f1ana, Virginia o Alabama<\/p>\n<p>el estado est\u00e1 olvidado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Ernesto Cardenal, <em>Antolog\u00eda Esencial<\/em>. Santiago: LOM, 2009, p. 45)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El domingo 1\u00ba de marzo de 2020 falleci\u00f3 el poeta y sacerdote trapense Ernesto Cardenal a la edad de 95 a\u00f1os, en Managua, Nicaragua. 19 a\u00f1os antes, el 28 de marzo de 2001, Cardenal ofreci\u00f3 un recital po\u00e9tico en el Aula Magna de la Universidad Austral de Chile el marco de una memorable gira del poeta por el sur de Chile.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" class=\"size-medium wp-image-28028 alignleft\" src=\"http:\/\/humanidades.uach.cl\/respaldo\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/2017-09-09-10-46-32-250x188.jpg\" alt=\"\" width=\"250\" height=\"188\" srcset=\"https:\/\/humanidades.uach.cl\/respaldo\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/2017-09-09-10-46-32-250x188.jpg 250w, https:\/\/humanidades.uach.cl\/respaldo\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/2017-09-09-10-46-32-768x576.jpg 768w, https:\/\/humanidades.uach.cl\/respaldo\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/2017-09-09-10-46-32-800x600.jpg 800w\" sizes=\"(max-width: 250px) 100vw, 250px\" \/>La primera vez que vi a Ernesto Cardenal fue en Seattle, Estados Unidos, en 1992, cuando el poeta fue invitado por la Universidad de Washington a presentar su libro <em>C\u00e1ntico c\u00f3smico<\/em>. En esa ocasi\u00f3n, adem\u00e1s de su lectura masiva en un anfiteatro de la Universidad, visit\u00f3 el Departamento de Lenguas Romances (Romance Languages), secci\u00f3n Espa\u00f1ol, oportunidad en que profesores y estudiantes graduados pudimos compartir gratos momentos con la ayuda de un par de botellas de buen vino chileno (no se pod\u00eda consumir alcohol dentro de campus pero esa \u201cley seca\u201d por fortuna no reg\u00eda en Romance Languages). Recuerdo su sencillez, su sempiterna boina, su justeza de palabras en la conversaci\u00f3n. Conoc\u00ed ah\u00ed en persona al poeta que yo hab\u00eda le\u00eddo profusamente desde 1975, desde que un d\u00eda de ese a\u00f1o Carlos Trujillo trajera a una de las reuniones del Taller Aumen en Castro, Chilo\u00e9, un disco con la grabaci\u00f3n de \u201cOraci\u00f3n por Marilyn Monroe\u201d, le\u00eddo por su autor, el sacerdote y poeta Ernesto Cardenal. Su escritura \u201cexteriorista\u201d cumpli\u00f3 un rol crucial en la formaci\u00f3n de muchos poetas chilenos que hicimos nuestras primeras armas literarias con posterioridad a 1973: aprendimos que la poes\u00eda puede ser tan l\u00edrica como documental, tan personal como colectiva, tan historizada como \u00edntima.<\/p>\n<p>Sus poemas de amor y sus poemas pol\u00edticos est\u00e1n hechos de la misma amorosa madera de la que est\u00e1 hecha la historia y el universo todo. Aprendimos con \u00e9l que un copo de nieve y una galaxia son la misma exultante belleza a escalas diferentes. Ahora, cuando ya no est\u00e1 en este mundo, su palabra, bella, comprometida, arranca y seguir\u00e1 arrancando melod\u00edas a las cuerdas que, dicen los f\u00edsicos, conforman las m\u00faltiples dimensiones del universo.<\/p>\n<p>Sergio Mansilla Torres<\/p>\n<p>Instituto de Ling\u00fc\u00edstica y Literatura<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>ESCRITURA EN LA TIERRA<\/strong><\/p>\n<p>En Puerto Montt, Chile, a jueves 29 de marzo de 2001, asist\u00ed al recital del poeta nicarag\u00fcense Ernesto Cardenal. Peque\u00f1o de estatura, vientre algo abultado, movimientos no torpes pero lentos de la lentitud natural de sus 70 y tantos, sempiterna boina negra que deja aparecer por los lados su cabellera blanca ni larga ni corta, lentes que dejan ver una mirada que fluye cristalina en las palabras de su <em>C\u00e1ntico C\u00f3smico<\/em> con las que expresa, hasta el estremecimiento, su obsesi\u00f3n de universo, de Dios viviente, de esa Revoluci\u00f3n sandinista que am\u00f3 tanto para su pa\u00eds y que hoy es nada. Me emociona su lealtad al amor, su confianza contra viento y marea en que el cosmos, macro y micro, es el libro abierto de Dios: los caminos de la biolog\u00eda son los caminos de Dios en la vida y, a la vez, los caminos de la vida en Dios. Contra usura, como Pound; contra Somoza, como Sandino; contra el capitalismo, como Marx. Me emociona hasta las l\u00e1grimas su fuerza para creer que resucitaremos despu\u00e9s de la muerte (yo, que no creo en la vida despu\u00e9s de la muerte). La grandeza de Cardenal es su amor verdadero por la justicia, su odio verdadero contra el imperialismo, su fe inquebrantable en el comunismo (a la vez b\u00edblico, a la vez marxista) como alternativa al capitalismo que nos arroja a la barbarie de las desigualdades end\u00e9micas, por usura. Su poes\u00eda es un mirar descarnado con ojos brillantes, inyectados de la sangre del amor. Me emociona su palabra con la que nos muestra algo del para\u00edso que todos llevamos dentro y que no siempre sabemos ni queremos ver.<\/p>\n<p>Humano, muy humano, sin embargo, como tienen que ser las cosas humanas: llenas de luces y de sombras, pero tratando siempre de no confundir las luces con las sombras. Como sacerdote, debe, al fin, lealtad al Dios de su iglesia; de religi\u00f3n monote\u00edsta no podr\u00e1, a pesar de toda su convicci\u00f3n revolucionaria, admitir sino que hay un solo Dios, uno, \u00fanico, omnipotente. Y en eso siempre hay una insoportable semilla de intolerancia. No tengo yo fe en el Dios de Cardenal, y no me siento triste de no tenerla. Y tampoco he tenido ni tengo fuerzas para creer que el comunismo aqu\u00e9l de la comuni\u00f3n con Dios, con las cosas y con los humanos, y que Cardenal sue\u00f1a con todo su ser, ocurrir\u00e1 alguna vez en este mundo nuestro, demasiado voraz para dejar espacio al amor como sistema. Pero aun as\u00ed creo en el amor, y creo que la poes\u00eda es un acto de amor y que la poes\u00eda es un reclamo, siempre justificado, de comunismo. Confieso que para m\u00ed \u2014hablo de \u00e9se a quien llaman Sergio Mansilla Torres\u2014 no hay ning\u00fan arte que llegue a tocar las m\u00e1s profundas fibras de mi ser como lo hace la poes\u00eda, la buena poes\u00eda, sea exteriorista, superrealista, pol\u00edtica, er\u00f3tica, religiosa, masculina, femenina, antigua, moderna&#8230; Porque escribir buena poes\u00eda y leer buena poes\u00eda es amar. Con Jacques Pr\u00e8vert dir\u00e9: \u201camo a los que se aman\u201d (como B\u00e1rbara con su novio mientras llov\u00eda sobre Brest). Pero amar es tambi\u00e9n odiar: odiar lo que impide que el amor levante sus catedrales sobre roca firme.<\/p>\n<p>S\u00e1bado 31 volv\u00ed a ver a Ernesto en casa de Rosabetty y Juan en Ancud, Chilo\u00e9. Esta vez sin boina, con su cotona blanca de algod\u00f3n bajo una gruesa chaqueta verde que alguna vez le regalaron en Mongolia cuando era Ministro de Cultura de su pa\u00eds. \u201cLe\u00ed un poema suyo por primera vez en 1975\u201d. \u201c\u00bfCu\u00e1l poema?\u201d, me pregunta casi como en un susurro. \u201cOraci\u00f3n por Marilyn Monroe\u201d, le digo. \u201cGracias\u201d, me dice y se queda en silencio. La casa se llena de tibiezas: los amigos, el vino, los mariscos de las playas de Chilo\u00e9, la hospitalidad tremenda de Rosabetty y Juan, all\u00e1 abajo el r\u00edo Pudeto, el puente, un poco m\u00e1s lejos el mar taciturno que vemos desde las ventanas. La poes\u00eda hace estos milagros de reunirnos mientras afuera llueve y ladran lejos los perros de los vecinos. Hablamos, hablamos: esclavos todos de la palabra, sabiendo que nuestros versos, nuestros libros, son apenas huellas \u2014pocas veces n\u00edtidas, casi siempre borrosas, torpes\u2014 de estos cuerpos celestes que somos y que llevamos en el tiempo que nos ha sido dado. Quiz\u00e1s no resucitaremos como las cigarras del poema de Cardenal (aunque tambi\u00e9n nosotros vivimos 17 a\u00f1os bajo la tierra); pero cantaremos, aunque sea como los grillos, sin boca ni garganta, frotando las alas contra el cuerpo, y si no nos quedan alas, frotando el cuerpo contra la tierra, y si no nos queda cuerpo, frotando la l\u00e1mpara maravillosa de la nada contra todo lo que existe.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(de Cauquil, de Sergio Mansilla Torres. Santiago: Cuarto Propio, 2005, pp. 135-137).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En memoria de Ernesto Cardenal: Compartimos texto preparado por el acad\u00e9mico del Instituto de Ling\u00fc\u00edstica y Literatura, Dr. Sergio Mansilla, en relaci\u00f3n al reciente fallecimiento del destacado poeta, sacerdote, te\u00f3logo, escritor, traductor, escultor y pol\u00edtico nicarag\u00fcense. <\/p>\n","protected":false},"author":17,"featured_media":27973,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[571,1,1470,3364],"tags":[3669,3668,2336],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/humanidades.uach.cl\/respaldo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27972"}],"collection":[{"href":"https:\/\/humanidades.uach.cl\/respaldo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/humanidades.uach.cl\/respaldo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/humanidades.uach.cl\/respaldo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/humanidades.uach.cl\/respaldo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=27972"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/humanidades.uach.cl\/respaldo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27972\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":28030,"href":"https:\/\/humanidades.uach.cl\/respaldo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27972\/revisions\/28030"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/humanidades.uach.cl\/respaldo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/27973"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/humanidades.uach.cl\/respaldo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=27972"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/humanidades.uach.cl\/respaldo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=27972"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/humanidades.uach.cl\/respaldo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=27972"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}