{"id":10757,"date":"2013-09-25T17:31:55","date_gmt":"2013-09-25T21:31:55","guid":{"rendered":"http:\/\/humanidades.uach.cl\/respaldo\/?p=10757"},"modified":"2013-09-25T17:31:55","modified_gmt":"2013-09-25T21:31:55","slug":"dr-yanko-gonzalez-despues-de-59-anos-una-editorial-para-la-universidad-austral-de-chile","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/humanidades.uach.cl\/respaldo\/2013\/09\/25\/dr-yanko-gonzalez-despues-de-59-anos-una-editorial-para-la-universidad-austral-de-chile\/","title":{"rendered":"Dr. Yanko Gonz\u00e1lez: &#8220;Despu\u00e9s de 59 a\u00f1os, una Editorial para la Universidad Austral de Chile&#8221;"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_10758\" style=\"width: 260px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/humanidades.uach.cl\/respaldo\/2013\/09\/25\/dr-yanko-gonzalez-despues-de-59-anos-una-editorial-para-la-universidad-austral-de-chile\/decano_filosofia_yanko_gonzalez_1\/\" rel=\"attachment wp-att-10758\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-10758\" loading=\"lazy\" class=\"size-medium wp-image-10758\" alt=\"Dr. Yanko Gonz\u00e1lez Cangas\" src=\"http:\/\/humanidades.uach.cl\/respaldo\/wp-content\/uploads\/decano_filosofia_YANKO_GONZALEZ_1-250x376.jpg\" width=\"250\" height=\"376\" srcset=\"https:\/\/humanidades.uach.cl\/respaldo\/wp-content\/uploads\/decano_filosofia_YANKO_GONZALEZ_1-250x376.jpg 250w, https:\/\/humanidades.uach.cl\/respaldo\/wp-content\/uploads\/decano_filosofia_YANKO_GONZALEZ_1-398x600.jpg 398w, https:\/\/humanidades.uach.cl\/respaldo\/wp-content\/uploads\/decano_filosofia_YANKO_GONZALEZ_1.jpg 465w\" sizes=\"(max-width: 250px) 100vw, 250px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-10758\" class=\"wp-caption-text\">Dr. Yanko Gonz\u00e1lez Cangas<\/p><\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se dice que llamamos \u201c<em>testarudez<\/em>\u201d a la perseverancia ajena y reservamos el calificativo de \u201c<em>perseverancia<\/em>\u201d a nuestra testarudez. Quiz\u00e1s sea ese movimiento sem\u00e1ntico -y de \u00edmpetus- que convirti\u00f3 el d\u00eda 24 de mayo de 2013 en uno de los m\u00e1s felices para nuestra Universidad. Aunque estuvo contemplada en incontables programas de gobierno universitario, copiosas promesas de campa\u00f1a y nutridos planes estrat\u00e9gicos desde hace d\u00e9cadas y d\u00e9cadas (si hubiesen existido planes estrat\u00e9gicos en 1954 seguro un objetivo hubiese sido la creaci\u00f3n de una editorial), la concreci\u00f3n de una pol\u00edtica editorial y de un sello editorial universitario, padeci\u00f3 el s\u00edndrome de la dilaci\u00f3n y el inexcusable aplazamiento. Pero tambi\u00e9n, el de la pertinacia, la porf\u00eda y la constancia de varias generaciones de colegas, intelectuales, pr\u00f3jimos y pr\u00f3ximos a nuestra Universidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los antecedentes, caminos, frustraciones y tentativas fueron m\u00faltiples. La huella que dejara la creaci\u00f3n y funcionamiento de la otrora imprenta de la Universidad (Central de Publicaciones), fue un hist\u00f3rico acicate. All\u00ed se imprimieron durante d\u00e9cadas nuestras revistas cient\u00edficas, libros, informes, cat\u00e1logos de carreras, discursos y donde, con el apoyo del ex Rector F\u00e9lix Mart\u00ednez Bonati, brot\u00f3 de sus prensas una de la m\u00e1s bella revistas de arte y creaci\u00f3n de la d\u00e9cada de los 60\u2019, \u201c<strong>Trilce<\/strong>\u201d, y las m\u00e1s antiguas de nuestras publicaciones cient\u00edficas, \u201c<strong>Estudios Filol\u00f3gicos<\/strong>\u201d (desde 1964) y \u201c<strong>Archivos de Medicina Veterinaria<\/strong>\u201d (a partir de 1969). Publicaciones que se distribuyeron profusamente y que nos hicieran conocidos y reconocidos como universidad de prestigio en todo el continente. Pero se trataba de una imprenta, no de una editorial. Es decir, no fung\u00eda como una unidad institucionalizada constituida por Comit\u00e9s o Consejos Editoriales que cribaran a trav\u00e9s de rigurosos criterios de calidad cient\u00edfica o creativa, las obras a publicar y, m\u00e1s all\u00e1, no cubr\u00eda la compleja cadena eslabonada de la edici\u00f3n: desde la b\u00fasqueda a la selecci\u00f3n y gesti\u00f3n de derechos; de la edici\u00f3n al dise\u00f1o, diagramaci\u00f3n e impresi\u00f3n; desde la promoci\u00f3n a la distribuci\u00f3n y, c\u00f3mo no, de la gesti\u00f3n y sustentaci\u00f3n a la proyecci\u00f3n institucional e internacional. As\u00ed, y por muchas d\u00e9cadas, fueron nuestras revistas cient\u00edficas y sus comit\u00e9s editoriales los que sustituyeron \u2013en sus autonom\u00edas disciplinarias- las diversas urgencias editoriales de toda una Universidad, dando a luz, en algunos casos, a colecciones de obras bajo su propio tutelaje y cedazo, como la ilustre \u201c<em>Anejos<\/em>\u201d de la Revista Estudios Filol\u00f3gicos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No obstante el esfuerzo de nuestras revistas, las demandas cient\u00edficas y creativas, la pluralizaci\u00f3n, multiplicaci\u00f3n y especializaci\u00f3n de los saberes cultivados en nuestra Universidad -y en la propia sociedad-, as\u00ed como las enormes transformaciones en las tecnolog\u00edas de soporte y reproducci\u00f3n de la informaci\u00f3n, fueron excediendo por mucho la misi\u00f3n y labor de las viejas m\u00e1quinas <i>offset <\/i>de nuestra imprenta y del demandante quehacer de las revistas. Ello se constat\u00f3 tempranamente -es decir, hace m\u00e1s de 25 a\u00f1os- y qued\u00f3 expresado en iniciativas y prop\u00f3sitos de algunas autoridades, colegas o estudiantes que, me consta, tuvieron la mejor de las intenciones, pero naufragaron en la huerfan\u00eda de la voluntad pol\u00edtica o la desaz\u00f3n del pragmatismo financiero, reglamentario u organizacional.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para entonces, el patrimonio intelectual de nuestra Universidad, que exced\u00eda por mucho el \u00e1mbito del art\u00edculo cient\u00edfico, s\u00f3lo crec\u00eda y no encontraba cobijo ni atalaya desde donde proyectarse. Libros como <i>Idea y Defensa de la Universidad<\/i> de Jorge Millas, editado mientras era un destacado profesor de nuestra casa de estudios \u2013y del pa\u00eds-, tuvo que ser publicado por Editorial del Pac\u00edfico hacia 1981 y, a falta de una editorial propia, su <i>Filosof\u00eda del Derecho<\/i> fue editado por ediciones de la Universidad Diego Portales el a\u00f1o reci\u00e9n pasado. Lo mismo con las obras de Luis Oyarz\u00fan o los libros que han formado y siguen formando a generaciones de estudiantes en Chile y Am\u00e9rica Latina, como <i>Silvicultura de los Bosques templados de Chile y Argentina<\/i> de Claudio Donoso (1993) y <i>Silvicultura de los bosques nativos<\/i> (1999) del mismo profesor Donoso y el colega Antonio Lara. Ambos publicados por Editorial Universitaria en Santiago de Chile. Similar p\u00e9rdida para nuestro patrimonio lo fue <i>Monte Verde<\/i>, libro clave de la arqueolog\u00eda mundial, que sintetiza el trabajo de diversos investigadores de nuestra universidad liderado por Tom Dillehay, el que tuvo que ser editado por LOM en 2004. Los ejemplos son interminables y sobran hasta la tristeza: el invaluable libro de memorias del rector fundador Eduardo Morales <i>Remembranzas de una Universidad Humanista<\/i> (2004), fue autoeditado con el esfuerzo del propio autor y hoy, descatalogado de cualquier librer\u00eda, biblioteca o editorial, es inencontrable. Ese fue el fruto de nuestra tardanza y nuestro letargo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los ejemplos anteriores sirven, quiz\u00e1s, para entender aun p\u00e1lidamente, la importancia de una Editorial para una universidad como la nuestra. No s\u00f3lo porque es capaz de acopiar y poner en valor el reservorio intelectual de lo mejor que produce y hereda nuestra instituci\u00f3n, sino porque proyecta y da sentido \u2013en la doble acepci\u00f3n de sentido, significado y direcci\u00f3n- a la misi\u00f3n inclaudicable de la universidad: el acortar la brecha que existe entre el pensamiento acad\u00e9mico y la realidad social y cultural, estableciendo un di\u00e1logo que excede al aula y al laboratorio, ampliando las fronteras de su escucha social e influencia directa. Por esa raz\u00f3n, las mejores y m\u00e1s prestigiosas universidades p\u00fablicas del mundo, han albergado en simultaneidad con su nacimiento y casi sin excepci\u00f3n, a editoriales (desde las c\u00e9lebres Oxford University Press y Les Presses de l\u2019Universit\u00e9 Paris-Sorbonne, en Europa, hasta Eudeba o Ediciones de la UNAM, en Am\u00e9rica Latina). S\u00ed, hemos llegado tarde \u2013aunque hemos llegado-, sobre todo al constatar que la mayor parte, sino todas las universidades del Consejo de Rectores, cuentan con una y, en nuestro sur austral, nos llevan por d\u00e9cadas la editorial de la Universidad de la Frontera, la Unidad Editorial de la Universidad de Los Lagos y la Direcci\u00f3n de Ediciones y Publicaciones Universitarias de La Universidad de Magallanes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Resulta evidente que la fundaci\u00f3n de editoriales en el seno de las universidades ha sido, hist\u00f3ricamente, la verificaci\u00f3n \u201c<em>p\u00fablica<\/em>\u201d de su vocaci\u00f3n \u201c<em>p\u00fablica<\/em>\u201d y, en todos los casos, expresi\u00f3n de su consolidaci\u00f3n y musculatura institucional. Por ello, no es casual que muchas universidades de \u201c<em>negocios y negociados<\/em>\u201d, intenten maximizar una de las tantas \u201c<em>externalidades positivas<\/em>\u201d de tener y mantener un sello editorial: es una de las estrategias de <i>marketing<\/i> m\u00e1s rentables. Con un costo m\u00ednimo \u2013en comparaci\u00f3n a un <i>spot<\/i> de televisi\u00f3n o un aviso mercurial-, logran con celeridad lo que les falta: prestigio hist\u00f3rico \u2013\u201c<em>trayectoria<\/em>\u201d-, boato y capital simb\u00f3lico. Por ello, hacen esfuerzos ingentes para posicionar medi\u00e1ticamente sus escasas \u201cmercanc\u00edas\u201d cognitivas arropadas en una editorial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas y otras consideraciones de coherencia, justicia hist\u00f3rica y coyuntural, han estado presentes estos \u00faltimos a\u00f1os en la voluntad contumaz de la Direcci\u00f3n de Extensi\u00f3n, la Facultad de Filosof\u00eda y Humanidades, la Vicerrector\u00eda Acad\u00e9mica y la Direcci\u00f3n de Bibliotecas, para conformar de manera cooperativa y colaborativa (con una irrestricta mirada institucional), una comisi\u00f3n de trabajo estable que dio forma a la naciente editorial de nuestra universidad. Es el primer paso de muchos \u2013ello hay que entenderlo-, puesto que el acervo y \u201c<em>fondo<\/em>\u201d de una editorial es de lenta acumulaci\u00f3n y factura. M\u00faltiples son los desaf\u00edos: desde recuperar y republicar gran parte del patrimonio bibliogr\u00e1fico de nuestra universidad y abrir colecciones especializadas; hasta publicar en otros soportes (<i>ebooks)<\/i> y otros tipos de trabajos (audiovisuales y multimediales). Tradicionalmente, el coraz\u00f3n de una editorial universitaria son obras con los resultados de las investigaciones de acad\u00e9micos de la propia universidad y libros de texto que se usan para la ense\u00f1anza. Sin embargo, y en el actual momento de la edici\u00f3n universitaria, resulta fundamental que nuestra editorial sea un espacio abierto y poroso a las obras de autores locales e internacionales, ello es ejemplo de la calidad y ascendiente de una editorial. Igualmente, un desaf\u00edo urgente, es institucionalizar una Unidad Editorial (en ello, nuestro Consejo Acad\u00e9mico ha sido y ser\u00e1 fundamental), que d\u00e9 soporte organizacional a la envergadura y relevancia de la misi\u00f3n de un sello universitario. Pero ya lo dec\u00eda Arnold Sch\u00f6nberg, no se puede esperar que la forma llegue antes que la idea. Ya se esmerar\u00e1n, tozudamente, para estar juntas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Resulta evidente que la fundaci\u00f3n de editoriales en el seno de las universidades ha sido, hist\u00f3ricamente, la verificaci\u00f3n \u201cp\u00fablica\u201d de su vocaci\u00f3n \u201cp\u00fablica\u201d y, en todos los casos, expresi\u00f3n de su consolidaci\u00f3n y musculatura institucional. <\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":10758,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[355,1295,1296,1297,17,1066,73],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/humanidades.uach.cl\/respaldo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10757"}],"collection":[{"href":"https:\/\/humanidades.uach.cl\/respaldo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/humanidades.uach.cl\/respaldo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/humanidades.uach.cl\/respaldo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/humanidades.uach.cl\/respaldo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10757"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/humanidades.uach.cl\/respaldo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10757\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10760,"href":"https:\/\/humanidades.uach.cl\/respaldo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10757\/revisions\/10760"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/humanidades.uach.cl\/respaldo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10758"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/humanidades.uach.cl\/respaldo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10757"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/humanidades.uach.cl\/respaldo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10757"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/humanidades.uach.cl\/respaldo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10757"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}