{"id":10629,"date":"2013-09-11T17:18:02","date_gmt":"2013-09-11T21:18:02","guid":{"rendered":"http:\/\/humanidades.uach.cl\/respaldo\/?p=10629"},"modified":"2013-09-11T18:24:04","modified_gmt":"2013-09-11T22:24:04","slug":"memoria-y-universidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/humanidades.uach.cl\/respaldo\/2013\/09\/11\/memoria-y-universidad\/","title":{"rendered":"Memoria y Universidad"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_10630\" style=\"width: 260px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/humanidades.uach.cl\/respaldo\/2013\/09\/11\/memoria-y-universidad\/guillermo-araya-2\/\" rel=\"attachment wp-att-10630\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-10630\" loading=\"lazy\" class=\"size-medium wp-image-10630\" alt=\"Guillermo Araya\" src=\"http:\/\/humanidades.uach.cl\/respaldo\/wp-content\/uploads\/Guillermo-Araya1-250x275.jpg\" width=\"250\" height=\"275\" srcset=\"https:\/\/humanidades.uach.cl\/respaldo\/wp-content\/uploads\/Guillermo-Araya1-250x275.jpg 250w, https:\/\/humanidades.uach.cl\/respaldo\/wp-content\/uploads\/Guillermo-Araya1-544x600.jpg 544w, https:\/\/humanidades.uach.cl\/respaldo\/wp-content\/uploads\/Guillermo-Araya1.jpg 748w\" sizes=\"(max-width: 250px) 100vw, 250px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-10630\" class=\"wp-caption-text\">Guillermo Araya<\/p><\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muy buenas d\u00edas en nombre de la Facultad de Filosof\u00eda y Humanidades quisiera saludar a las autoridades de la universidad, a las autoridades de la Facultad de Filosof\u00eda y Humanidades, del Instituto de Comunicaci\u00f3n Social, la Escuela de Periodismo y su Centro de Estudiantes. A nuestro invitados nacionales, que nos honran con su presencia y compromiso. Saludar tambi\u00e9n a las autoridades y colegas de la Facultad de Ciencias Jur\u00eddicas y Sociales que hoy nos acompa\u00f1an, a la profesora Gladys Mujica y todo el equipo de colegas y estudiantes de nuestra Facultad, organizadores de esta importante actividad, que nos convoca a reflexionar sobre el Golpe de Estado, la Dictadura y Despu\u00e9s. Queridos colegas, estudiantes y funcionarios que se han sentido convocados, e interpelados; abiertos a escuchar y ser escuchados sobre estas memorias, historias y proyectos: un afectuoso saludo desde la Facultad de Filosof\u00eda y Humanidades de la Universidad Austral de Chile.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[1]\u201cSomos lo que recordamos\u201d dec\u00edan en coincidencia \u00cdtalo Calvino y Jos\u00e9 Lezama Lima. Aserto provocador que m\u00e1s all\u00e1 de su polisemia, frota el espejo siempre empavonado de la relaci\u00f3n entre memoria individual y colectiva. Lo sabemos, toda memoria es social, retenemos y fijamos con la argamasa que compartimos las cadenas de experiencia que la palabra, la mirada, las relaciones de clase o las propias convenciones sobre el recordar, nos posibilitan. S\u00ed, toda memoria es social, aunque por sobre ese fondo no discutible, se empina otra, la memoria colectiva, aquella memoria dividida, agon\u00edstica y en disputa, que ordena las memorias individuales para combatir a otras, a \u201clo dado\u201d, \u201clo fijado\u201d de la secuela m\u00e1s inc\u00f3moda de la memoria social: la historia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy, a 40 a\u00f1os del Golpe de Estado, como Decano y ciudadano de esta universidad, no puedo soslayar una parte \u201csituada\u201d de esta secuela: nuestra propia historia institucional. Porque aunque toda memoria sea una \u201cpol\u00edtica del presente\u201d \u2013de ah\u00ed su fragilidad-, posibilitar su trabajo p\u00fablico y contrastivo \u2013y no en sordina- es misi\u00f3n ineludible de toda universidad que no s\u00f3lo aspira a alcanzar las fronteras siempre m\u00f3viles del conocimiento, sino tambi\u00e9n servir a la democracia. El adagio, convertido en lugar com\u00fan, dice que si no aprendemos de la historia, nos veremos obligados a repetirla. Cierto. Pero si no cambiamos el presente, nos veremos obligados a soportarlo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como se sabe y ha quedado registrado en la prensa de la \u00e9poca, la Universidad Austral de Chile, como instituci\u00f3n, es la primera de las universidades chilenas en plegarse al Golpe de Estado. Ello debido a que su rector William Thayer \u2013conocido adversario de la Reformas Universitarias- hab\u00eda sido reelegido en julio de 1973, imponi\u00e9ndose al candidato que se expresaba -y visualizaba- como impulsor de las reformas estatutarias llevadas a cabo en la UACh y alineado con el gobierno de la Unidad Popular: Guillermo Araya Goubert. En consonancia con sus posturas, Thayer tendr\u00e1 una contribuci\u00f3n decisiva en la p\u00e9rdida de autonom\u00eda de las universidades chilenas, puesto que romper\u00e1 la unanimidad del Consejo de Rectores \u2013liderado por Edgardo Boenninger- en su intento por demandar a la Junta de Gobierno la no imposici\u00f3n de rectores delegados en las distintas casas de estudio. Consecuentemente, Thayer despu\u00e9s de iniciar un proceso de \u201creorganizaci\u00f3n\u201d, deja la Universidad Austral en octubre de 1973 en las manos del Coronel (R) Gustavo Dupuis y el 8 de noviembre del mismo a\u00f1o, recibe el grado de Doctor Honoris Causa por los servicios prestados a nuestra Universidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque las decisiones a nivel interno de la rector\u00eda de Thayer desde el inicio de su gesti\u00f3n y producido el Golpe militar, han sido investigadas y contrastadas por nuestro colega Fabi\u00e1n Almonacid en su libro sobre la historia de la universidad y otras interesantes aristas han sido descritas biogr\u00e1ficamente por el ex acad\u00e9mico de la Facultad de Medicina y ex Intendente de Valdivia Sandor Arancibia Valenzuela en su libro de memorias, la \u201cbit\u00e1cora\u201d de esas decisiones, circunstancias y ambiente universitario de entonces, lo son menos. La publicaci\u00f3n \u201cMemoria 1973 de la Universidad Austral de Chile\u201d construida a partir de las Actas que en esos meses de aquel a\u00f1o registra el entonces Secretario General de la universidad retienen un tiempo, un modo y un lenguaje institucional cuya pretensi\u00f3n, como es obvio, apelan a una esquiva neutralidad. De este modo, aparecen como las de un \u201cyo prism\u00e1tico\u201d que se esfuerzan en narrar de forma remota una profec\u00eda autocumplida. Actas, como memorias instituidas, que inscriben aquella duda o pregunta temporal por su escritura o reescritura, acorde al desenlace de los hechos. Quiz\u00e1s por ello, la carta de los Decanos Guillermo Araya (Filosof\u00eda y Letras), Agust\u00edn Cullel (Bellas Artes) y George Dresdner (Ciencias) al director General de la UNESCO en 1974 deviene en negativo de esa fotograf\u00eda ya velada. \u201cContramemoria\u201d de la Universidad que testimonia las sombras del Golpe en nuestras aulas: profesores y funcionarios detenidos y vejados f\u00edsica y sicol\u00f3gicamente y estudiantes asesinados. Junto a ello, una total reorganizaci\u00f3n acad\u00e9mica y administrativa apoyada por el entonces senado universitario que implic\u00f3 la remoci\u00f3n de sus cargos a diversas autoridades, la expulsi\u00f3n de connotados profesores y casi el desmantelamiento de muchas unidades y actividades investigativas. As\u00ed mismo, la invalidaci\u00f3n de las matr\u00edculas de todos los estudiantes, el inicio de un proceso de rematriculaci\u00f3n controlada por una comisi\u00f3n compuesta por las nuevas autoridades y la negativa a la entrega de cualquier documento que pudiese acreditar estudios en la universidad de muchos de nuestros estudiantes. Dicha misiva fue entonces y es a\u00fan, una de las escasas fuentes que, desde las ant\u00edpodas de la Universidad intervenida y militarizada, dimensiona la irracionalidad y el impacto acad\u00e9mico y humano que supuso el Golpe de Estado en nuestra Instituci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Memorias p\u00fablicas y privadas que disputan, desde la fijaci\u00f3n del recuerdo, una historia institucional \u2013la de la Universidad Austral y, por extensi\u00f3n, la del conjunto de Universidades en Chile- que a los 40 a\u00f1os de producido el Golpe Militar nos advierte sobre el rev\u00e9s del aserto inicial: somos \u2013tambi\u00e9n- lo que olvidamos. Advertencia que fue cristalizada vivamente cuando la Facultad de Filosof\u00eda y Humanidades cumpli\u00f3 50 a\u00f1os de existencia en 2006. All\u00ed, en el contexto del Congreso Internacional de Humanidades organizado para la ocasi\u00f3n, se reunieron y reencontraron decenas de profesores, ex profesores, estudiantes, ex estudiantes, familiares y amigos hist\u00f3ricos de nuestra Facultad, cuyas memorias testimoniaron lo que la instituci\u00f3n s\u00f3lo hab\u00eda balbuceado y lo que el silencio hab\u00eda obliterado. Nuestra Facultad fue una de las m\u00e1s asoladas producido el Golpe de Estado \u2013fue reducida casi a la mitad- y las memorias que se manifestaron y diseminaron en aquel encuentro resignificaron las expresiones de perd\u00f3n grabadas en 1994 en un monolito, por las graves omisiones de nuestra Universidad ante las violaciones a los derechos humanos. Sin embargo, ese 26 de mayo 2006 se grabaron en otra piedra los nombres de Jos\u00e9 Ren\u00e9 Barrientos W., V\u00edctor Fernando Krauss I., Jos\u00e9 Gregorio Liendo V., Mario Alejandro Mellado M., Sergio Ra\u00fal Pardo P., H\u00e9ctor Dar\u00edo Valenzuela S., Hugo Ribol V\u00e1squez M., Jos\u00e9 Luis Appel y Carmen Ang\u00e9lica Delard C. Nueve de nuestros estudiantes ultimados. Y se escucharon las voces de sus padres, hermanos y amigos. As\u00ed, lo impronunciable qued\u00f3 dicho y cincelada qued\u00f3 su presencia en los tiempos de la vida, para que el silencio no fuese otra injuria. Porque si la memoria colectiva es refugio, atalaya y reservorio para corregir, acicalar o incordiar a la historia, la memoria individual\/biogr\u00e1fica no es escudo, sino cuerpo: la responsable de desbrozar, abrir y herir al descampado el control del recuerdo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La carta de los tres Decanos al Director de la UNESCO nos obliga a finalizar estas palabras recordando lo que a\u00fan se resiste a la memoria instituida, quiz\u00e1s porque nos habla de ese Golpe como lo que verdaderamente fue y ser\u00e1: un pisot\u00f3n de barbarie a la esencia identitaria de la universidad, que obtiene parte de su fuerza de la connivencia interna y que se expresa en la expulsi\u00f3n arbitraria y casi inmediata de brillantes colegas, muchos de ellos detenidos y vejados al interior del propio campus (como lo atestigua la propia carta de los Decanos): Gast\u00f3n Gainza, Miguel Gallegos, Hern\u00e1n Poblete Silva, Santiago Ad\u00e1n, Carlos Leighton, Sandor Arancibia, Carlos Opazo, Grinor Rojo, Leonidas Morales, Alvaro Rivera, Nelson Bruno Garc\u00eda, Eliana Horwitz, Ernesto Luna, Hern\u00e1n Bahamondes, Carlos Viviani, Fernando Mujica, Alfredo Zamora, Peter Weinberger, Osvaldo Reig, Mar\u00eda Mana, Mario Rinvolucri, Praciano Pereira, V\u00edctor Valembois, Dietgar Gronau, Fernando Couso, H\u00e9ctor Rodr\u00edguez, Aldo Aguilera, Jos\u00e9 Tolosa, entre otros, y junto a todos ellos, el ex Decano de nuestra Facultad, Guillermo Araya Goubert.<\/p>\n<div>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este \u00faltimo -preciso es recordarlo-, resume el esp\u00edritu y el hacer de muchos de estos profesores y funcionarios. Junto a su reconocida estatura cient\u00edfica en el campo de la ling\u00fc\u00edstica y la literatura, el sello que le hab\u00eda impuesto Guillermo Araya a su vida acad\u00e9mica fue el de la defensa irrestricta a la libertad de pensamiento como atributo de una universidad democr\u00e1tica y su confianza en Ia capacidad dialogante de las ideas. Lo testimonian sus colegas, estudiantes y amigos: la palabra que mejor defini\u00f3 su personalidad social e intelectual, modelada en Ia mejor tradici\u00f3n humanista de Ia universidad chilena, fue precisamente esa: di\u00e1logo. Su hacer social dialogante se manifest\u00f3 con lucidez y generosidad aun en los momentos m\u00e1s cr\u00edticos, cuando habiendo sido candidato a rector de Ia Universidad Austral y Decano, debi\u00f3 enfrentar la prisi\u00f3n, el exilio y las actitudes irracionales para acallar sus argumentos. Recuerdan sus colegas y amigos que en Ia comunidad universitaria valdiviana de ese entonces, se sol\u00eda relatar la vez que en una sesi\u00f3n del senado universitario, uno de sus miembros, incapaz de rebatir los argumentos del acad\u00e9mico, se levant\u00f3 y propuso que se le impidiera el uso de Ia palabra &#8220;porque el profesor Araya pretende hacer uso de su inteligencia para convencernos&#8221;. Para ese entonces, Guillermo Araya era el impulsor de una reforma democratizadora de los estatutos de la Universidad y planteaba una definici\u00f3n de Ia misma que tiene hoy m\u00e1s vigencia que nunca: &#8220;categor\u00eda\u00a0 social del conocimiento&#8221;, \u201csobre cuya base adquiere pleno sentido su misi\u00f3n social y, a Ia vez, se hace inequ\u00edvoca su vocaci\u00f3n libertaria y antidogm\u00e1tica\u201d. \u00c9l junto a muchos, se empe\u00f1aron en el dif\u00edcil acceso a Ia libertad de los seres humanos por Ia\u00a0 v\u00eda que hab\u00edan escogido: el estudio y el conocimiento. Lema de Ia Universidad \u2013su universidad- a Ia que dedicaron lo mejor de su existencia, encarnando en sus trayectorias acad\u00e9mica y praxis humana, el deber de conquistar Ia libertad para sus semejantes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La vejaci\u00f3n que padecieron desaf\u00eda y se resiste a las memorias institucionales porque es quiz\u00e1s, la afrenta m\u00e1s vergonzante acaecida en nuestra Universidad. Ya se sabe: Lo dif\u00edcil no es el poema, sino tener coraz\u00f3n para escribirlo. Lo propio ocurre con la memoria, lo propio ocurre con el futuro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Muchas gracias.<\/p>\n<p>[1] Parte de este discurso junto a documentaci\u00f3n de archivo, fue publicado el d\u00eda de hoy 11 de septiembre de 2013 en la Revista Caballo de Proa N\u00ba81.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Discurso inaugural del foro\/panel &#8220;Construyendo futuro desde la historia&#8221; que ofreci\u00f3 el Decano, Dr. Yanko Gonz\u00e1lez Cangas.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":10630,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[1275,355,683,926,1276,73],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/humanidades.uach.cl\/respaldo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10629"}],"collection":[{"href":"https:\/\/humanidades.uach.cl\/respaldo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/humanidades.uach.cl\/respaldo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/humanidades.uach.cl\/respaldo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/humanidades.uach.cl\/respaldo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10629"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/humanidades.uach.cl\/respaldo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10629\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10634,"href":"https:\/\/humanidades.uach.cl\/respaldo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10629\/revisions\/10634"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/humanidades.uach.cl\/respaldo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10630"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/humanidades.uach.cl\/respaldo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10629"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/humanidades.uach.cl\/respaldo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10629"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/humanidades.uach.cl\/respaldo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10629"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}