{"id":19811,"date":"2018-01-25T13:00:25","date_gmt":"2018-01-25T16:00:25","guid":{"rendered":"http:\/\/humanidades.uach.cl\/respaldo\/?p=19811"},"modified":"2018-01-26T09:55:45","modified_gmt":"2018-01-26T12:55:45","slug":"los-hermanos-siameses","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/humanidades.uach.cl\/respaldo\/2018\/01\/25\/los-hermanos-siameses\/","title":{"rendered":"Los hermanos siameses"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">En la poes\u00eda chilena y quiz\u00e1s tambi\u00e9n latinoamericana, Nicanor Parra es el poeta m\u00e1s conocido que cuestiona el lenguaje al constituir el r\u00f3tulo &#8220;antipoes\u00eda&#8221; como una marca casi personal, aun cuando podr\u00edan observarse los v\u00ednculos soterrados con la l\u00edrica gris\u00e1cea de Pezoa V\u00e9liz y el anarquismo de Pablo De Rokha. M\u00e1s all\u00e1 de este registro de <em>Poemas y antipoemas<\/em> (1954) y de la importancia que tuvo la publicaci\u00f3n posterior de los <em>Artefactos<\/em> (1972) como ampliaci\u00f3n de su escritura hacia la visualidad, un poema de Obra gruesa (1969) compendia su concepci\u00f3n precaria del lenguaje: &#8220;Defensa de Violeta Parra&#8221;. Esta eleg\u00eda, una especie incluso de apolog\u00eda a la manera de S\u00f3crates (en el poema se habla de la cicuta), resalta las distancias con su hermana y con una comprensi\u00f3n del poeta. Violeta Parra es vista a la manera de una vidente, capaz de resucitar como Jes\u00fas a los muertos, alterar el orden de los poderosos y despertar el recuerdo v\u00edvido de la historia de Chile. &#8220;Basta que t\u00fa los llames por sus nombres \/ para que los colores y las formas \/ se levanten y anden como l\u00e1zaro \/ en cuerpo y alma&#8221;. En esta defensa, Violeta es una mujer que redime y al mismo tiempo sufre por los otros. Es la imagen de la poeta <em>total<\/em> (palabra que se repite de diferentes maneras a lo largo del poema): &#8220;cocinera \/ ni\u00f1era \/ lavandera\/ ni\u00f1a de mano\/ Todos los oficios&#8221;. A pesar del c\u00edrculo de dolor infinito, es una arpillera, bailarina, chillaneja, el sost\u00e9n de los p\u00e1jaros y tambi\u00e9n quien los libera de su cautiverio. Violeta &#8220;volc\u00e1nica&#8221; se funde con la geograf\u00eda de Chile. Esta facultad total es capaz incluso de sobreponerse al dolor y a la muerte, hacer bailar a trav\u00e9s de la cueca como si \u00e9sta fuera un vals. &#8220;Todos los sustantivos (&#8230;) son pocos&#8221;. <em>Viola<\/em>, la hermana irremplazable, que con su canto es la m\u00e1s fiel muestra de los parajes de Chile, de la Cordillera de Los Andes como de La costa; se distancia dolorida y radicalmente de Nicanor Parra. Andr\u00e9s Ajens hace notar la falta del certificado de defunci\u00f3n de Violeta Parra en <em>La poes\u00eda chilena<\/em> de Juan Luis Mart\u00ednez y que parece fundamental a la hora de entender esta tradici\u00f3n oral y popular de la poes\u00eda. Hay una diferencia entre el o\u00eddo y el ojo en los hermanos; la conjunci\u00f3n familiar de los sentidos entre el privilegio del relato oral y la canci\u00f3n en Violeta respecto de la escritura y la visualidad en Nicanor. Como Neruda, Violeta expresa el derrumbe de una determinada visi\u00f3n del mundo popular, asfixiado despu\u00e9s del golpe de estado. Nicanor, la incorporaci\u00f3n de las nuevas formas de comunicaci\u00f3n en la multitud citadina. El chiste como aspereza nihilista. Cual bistur\u00ed que escinde a los siameses, un verso corta en dos la eleg\u00eda: &#8220;Pero yo no conf\u00edo en las palabras&#8221;. Esta l\u00ednea del poema da cuenta como una revelaci\u00f3n la diferencia entre los dos poetas; a partir de all\u00ed Nicanor Parra le pide que regrese de la tumba a bailar y cantar con su guitarra: &#8220;una canci\u00f3n no m\u00e1s te pido (&#8230;) qu\u00e9 te cuesta mujer&#8221;. Esta s\u00faplica muestra la impotencia del poeta: a pesar de su llamado, no puede hacerla volver a la vida.\u00a0 La desconfianza prima en la poes\u00eda del hermano mayor, en cambio Violeta era capaz de <em>todos los oficios<\/em>.<\/p>\n<p>Art\u00edculo publicado en\u00a0http:\/\/www.letras.mysite.com\/jpol240118.html<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Jorge Polanco Salinas, acad\u00e9mico del Instituto de Filosof\u00eda. <\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":19812,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1,2456,215],"tags":[2748,1850,43,1272,73],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/humanidades.uach.cl\/respaldo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19811"}],"collection":[{"href":"http:\/\/humanidades.uach.cl\/respaldo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/humanidades.uach.cl\/respaldo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/humanidades.uach.cl\/respaldo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/humanidades.uach.cl\/respaldo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19811"}],"version-history":[{"count":2,"href":"http:\/\/humanidades.uach.cl\/respaldo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19811\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":19814,"href":"http:\/\/humanidades.uach.cl\/respaldo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19811\/revisions\/19814"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/humanidades.uach.cl\/respaldo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/19812"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/humanidades.uach.cl\/respaldo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19811"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/humanidades.uach.cl\/respaldo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19811"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/humanidades.uach.cl\/respaldo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19811"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}