Víctor Hugo Catalán obtiene primer lugar del concurso de cuentos Juan Bosch

En una emotiva ceremonia realizada en el Cine Club de la UACh se reconoció al ganador y a las nueve menciones honrosas de la cuarta versión del certamen.

Fernanda Luzzi Lunes 11 de Septiembre, 2017

Ante la presencia de autoridades universitarias, de la Embajada de República Dominicana en Chile, del Consejo de la Cultura y las Artes y de la Fundación Juan Bosch se desarrolló la tarde del jueves 31 de agosto la premiación del IV Concurso de Cuentos Juan Bosch. Esta nueva versión del certamen buscó reconocer y promover el talento literario de escritores del sur de Chile.

El escritor dominicano vivió en el sector de Los Molinos, Niebla, entre los años 1954 y 1955, como parte del largo período de exilio que sufrió antes de convertirse en Presidente de República Dominicana en 1961. Durante su breve estadía en nuestro país, el intelectual continúa desarrollando su labor como escritor y político y es en su honor que la Escuela de Niebla lleva su nombre.

En representación del Gobierno dominicano asistió a la ceremonia el Ministro Consejero de la Embajada de República Dominicana en Chile, Sr. José Ortíz, quien saludó a los presentes reconociendo el compromiso de la embajada para con la cultura y en este caso con la Fundación Juan Bosch por la importancia que el intelectual tiene en el país caribeño.

Es precisamente dicha Fundación la encargada de preservar y difundir la memoria y el legado del escritor y su nieta, Catalina Bosch, reconoce la importancia del desarrollo del concurso de cuentos. “En esta oportunidad convocó a distintas instituciones, públicas y privadas, lo cual le da un valor agregado, este año se incorporó el Consejo de la Cultura y las Artes de Los Ríos e instituciones privadas del área de turismo que están otorgando el premio consistente en un viaje a República Dominicana y la estadía allá. Eso es muy importante pues quiere decir que más instituciones y personas están visualizando en este concurso una oportunidad de encuentro, pero también de difusión de valores y patrimonio cultural, por lo mismo esta es una versión que nos alienta a continuar trabajando”.

Antes de la premiación, un grupo de estudiantes de Pedagogía en Lenguaje y Comunicación presentaron una intervención con parte del contenido de las obras seleccionadas, esto se realizó bajo la dirección del Dr. Roberto Matamala.

Para el Decano de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la UACh, Dr. Mauricio Mancilla, es de gran relevancia el sumarse a la organización del certamen pues “se trata de un concurso que nos distingue y nos prestigia, sobre todo por el nombre que lleva. El de este gran intelectual de la República Dominicana que además fue vecino nuestro en situaciones aciagas y que también nos sirve como referente para seguir manteniendo de algún modo la colaboración con los demás países latinoamericanos”.

En la ceremonia se distinguieron nueve menciones honrosas, entre las que se encuentran las obras: “Claude” de Óscar Barrientos Bradasic; “Cuando morir era una fiesta” de Nelson Torres Muñoz; “El maremoto feliz” de Pablo Reyes Lobao-Tello; “Historias de familia” de Mario Contreras Vega; “Las novias de la cuadra” de Juan Erices Reyes; “Soliloquio de una vieja de mierda” de Iván Espinoza Rioseco; “Street with no name” de Erwin Nettig Rosales; “Tunche” de Rubén Gómez Alarcón; y, “Un despertar” de Patricio Fuentes Catalán.

El primer lugar del concurso lo obtuvo el escritor Víctor Hugo Catalán Maldonado con el título “Nazario Luna, el loco que descubrió la televisión”. El autor agradeció el reconocimiento y se mostró muy contento pues es de gran importancia ganar “un premio cuyo concurso lleva el nombre de un gran hombre como fue don Juan Bosch, un eminente escritor de la realidad latinoamericana y precisamente de la época en la que también viví y que se reproduce en todas partes, incluso en Chile, que es la de la pobreza y de las injusticias sociales pero que traducidas a la literatura también permite rasgos de belleza y muchas metáforas que son aplicables a la vida cotidiana. Estoy feliz, sobretodo de volver a la Universidad Austral que es mi alma mater, acá estudié medicina”.

La ceremonia finalizó con la presentación del ballet folclórico de la Escuela Juan Bosch de Niebla, los niños y niñas interpretaron Mangulina y Carabine, dos bailes típicos de República Dominicana.